Opinión

Cualquier tiempo pasado fue mejor…¿no?

La concepción del pasado como algo mejor que lo presente es una constante que se repite en no pocos ámbitos. Y no, no voy a iniciar una gran y profunda reflexión sobre política, desarrollo de ideologías, formas de vivir o si la educación que se recibía hace 35 años (violencia física incluida) es más efectiva que la actual.

Decía Mike Tyson que “todo el mundo tiene un plan hasta que recibe la primera hostia”, y tan cierto es que mencionar a Mike Tyson como referencia en un artículo periodístico no es lo más apropiado como cierto es que su frase me sirve de guía perfecta para lo que pretendo tratar.

Y es que no sé si ha sido efecto del confinamiento, una conversación con mi padre o simplemente la madurez que, se supone, debo tener lo que me ha llevado a recibir esta primera hostia ahora, con 20 años. No se ha producido un giro radical en mi vida, pero sí que ha cambiado en cierto modo la manera en la que veo algunos de los aspectos del mundo que me rodea. Entre ellos, la concepción del pasado.

Cualquier tiempo pasado fue mejor, ¿no? Al menos eso contaba Jorge Manrique en su obra Coplas por la muerte de su padre, en lo que posiblemente sea uno de los versos que de forma más habitual son malinterpretados en la literatura española. Pero volviendo al tema que me concierne, lo cierto es que esa concepción del pasado como algo mejor que lo presente es una constante que se repite en no pocos ámbitos. Y no, no voy a iniciar una gran y profunda reflexión sobre política, desarrollo de ideologías, formas de vivir o si la educación que se recibía hace 35 años (violencia física incluida) es más efectiva que la actual. Hablo de las cosas que marcan nuestro día a día, las que nos mueven, las que ocupan horas y horas de conversación con amigos y familiares, esas que nos hacen conectar con la gente o descargar nuestra frustración en Twitter contra esas mismas personas.

Hablo de cine, por ejemplo. El séptimo arte, conocido por todos en mayor o menor medida, presenta esta constante de concebir lo pasado como algo mejor, por ejemplo, a la hora de hablar de las grandes películas de la historia. Cuando este tema sale a debate, seguramente a la mayoría se nos vengan a la cabeza una misma serie de películas “aprendida”, aun sin haberlas visto en algunas ocasiones. El Padrino, Pulp Fiction, Titanic, Ciudadano Kane, Casablanca, La naranja mecánica… todas ellas forman un muro difícilmente superable para el resto de filmes que hace que muchas de las grandes películas de los últimos años queden con un “pero” apostillado detrás de las expresiones “me ha gustado” o “me ha parecido una buena película”.

Sin ir más lejos, el año 2019 nos dejó grandes obras que de no haber coincidido en el calendario hubieran cosechado mayores premios y reconocimientos de los que recibieron. Son películas con una atención a los detalles sobresaliente (JoJo Rabbit, comparada habitualmente con La vida es bella), innovadoras, y con gran resultado, en la forma de contar una historia ya contada en otras ocasiones (1917) o en las que cada plano contaba más de lo que parecía (Parásitos) por mencionar algunas. Sin embargo, en la mayoría de los casos, fuera de premios y valoraciones de especialistas, estas películas no superaran ese muro formado por los grandes clásicos del cine que hace que nos resulte muy complicado el simple hecho de plantearnos si una película reciente puede ser equiparable a una de las mencionadas previamente.

Otro aspecto dentro del cine, seguramente más evidente, es el que se ve reflejado cuando hablamos de grandes sagas de películas (Star Wars, por ejemplo). Quienes no conocen la saga y están cansados de ver y escuchar su nombre durante años conciben habitualmente las nuevas películas como grandes obras de reciclaje cuyo fin se reduce casi únicamente a aprovecharse de la fanbase creada en los años previos para seguir generando dinero. Por otro lado, y es en los que quiero hacer mayor hincapié, entre aquellos que si conocen la saga y han visto cada una de las películas, existe la idea preconcebida, cada vez más palpable, de que “como las primeras ninguna”, de modo que antes de entrar a la sala de cine numerosos espectadores van predispuestos a disfrutar de la película menos de lo que lo hicieron con sus predecesoras.

Y es aquí donde creo que más allá del valor objetivo de la película, de su calidad técnica o lo bueno que sea su guión o sus personajes, todo lo que rodea a la película juega un papel fundamental. Dejando a un lado los gustos y las preferencias personales, el momento, el contexto, el entorno en el que ves y vives cada película es diferente, y  marca en cierto modo tu concepción sobre ella. Para aquellos que vivieron las primeras películas de Star Wars, por continuar con el ejemplo, la bocanada de aire fresco y emoción que supusieron difícilmente pueda igualarse en entregas actuales o futuras, independientemente del contenido de la propia película.

Este factor diferencial, al menos en mi opinión, es un factor común en muchos otros ámbitos. Música, literatura, deportistas, programas de televisión, videojuegos…nuestra concepción de cada uno de ellos viene moldeada por la situación en la que hemos conocido cada uno de los momentos de su historia. Así, es fácil que si te iniciaste en el mundo de los videojuegos en anteriores generaciones de la mano de familiares o amigos tengas mejor concepción sobre aquella época que sobre la actual en la que, por diferentes motivos, no puedes dedicarle el mismo tiempo o en la misma compañía. De la misma manera, tu concepción sobre la música no será la misma si la desarrollas por ti mismo, que si tus padres te transmiten su pasión y su gusto musical por la música de los años 80 y 90.

Por otro lado, y como cabe esperar, las redes sociales tampoco son ajenas a este pensamiento que cada vez aparece de manera más recurrente. En este caso, al igual que en muchos otros, esta concepción del pasado ha tomado forma de meme, concretamente en esa imagen tan simpática que todos hemos visto en la que aparece un perro grande y fuerte ,generalmente representando algún aspecto de épocas pasadas, y a su lado un perro que en apariencia es mucho más pequeño y débil, representando lo mismo que su compañero en la foto pero en la época actual. Esto, más allá de hacer las delicias de usuarios de Twitter y Reddit dado lo ingeniosos que resultan algunos de los memes, es un fiel reflejo de lo que pretendo transmitir. El uso de la sátira y la ironía adornan en muchas ocasiones, ayudan a comunicar verdades que de otra manera, por diversos motivos, no exteriorizamos. Pero si, como ocurre en este caso, el humor no es una herramienta para sincerarnos sino que es un aliciente para transmitir algo que al fin y al cabo no hace daño a nadie, el resultado es un meme viral con el que muchas personas se sienten identificadas.

Ejemplo del meme de los perros conocidos como Swole Doge y Cheems.

Entonces, ¿objetivamente son peores las películas recientes que las clásicas? ¿Es mejor la música ochentera o de inicios de los 2000 que la actual? ¿Ya no se hacen videojuegos como los de antes? ¿O es simplemente que aquello que aprendemos y nos marca desde pequeños pesa más que todo lo que vivimos y conocemos después? Sinceramente, no lo sé, y no es mi intención darle respuesta a esas preguntas, como tampoco pretendo que de estas líneas se entienda que prefiero o considero mejor todo lo reciente que todo lo que le ha precedido. Ni mucho menos.

Si es mi intención, en cambio, instar a respetar el pasado, el lugar histórico y su legado, a disfrutar de cada clásico del cine, cada gran grupo o artista musical, cada referente de la literatura… pero también es mi intención animar a cada persona que haya leído hasta aquí a disfrutar y juzgar cada película, canción, libro o cualquier aspecto de nuestra vida diaria  sin una venda en los ojos en forma de idea preconcebida o recuerdos que filtre lo que sentimos cuando conocemos cada pieza porque, al fin y al cabo, “cualquier tiempo pasado fue mejor”… ¿no?

0 comments on “Cualquier tiempo pasado fue mejor…¿no?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: