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Antonio Pérez Henares: “Sabíamos que nos íbamos a morir. Es la clave de la humanidad”

Antonio Pérez Henares, 2020 | Víctor Ubiña (Vozpópuli)

El periodismo es una profesión mágica. En la vida, todo está sometido al paso del tiempo de manera inexorable. Aprendemos a ver nuestra calle desde la misma ventana de siempre, ignorando los pequeños detalles que consumen el acontecer diario y notando únicamente el transcurso de los meses cuando el frío llama a la puerta y caen las primeras hojas marrones del otoño. Mientras tanto transcurre toda una vida. El hechizo del periodismo se debe a esa naturalidad humana de asumir el tiempo una vez este ha terminado, siendo capaz de introducirse en el presente más lejano y en el pasado más recóndito. Sin embargo, como absolutamente todo, está condenado a la circunstancia del momento y, en definitiva, al tic tac interminable del reloj.

Antonio Pérez Henares (1953), o simplemente Chani, es un periodista en el sentido más puro de la palabra. El alcarreño vivió tiempos tan difíciles como emocionantes para una profesión que, necesariamente, debe conectar con su coyuntura histórica. Así lo hizo durante el final de la dictadura franquista, toda la Transición y los veinte años que han transcurrido del nuevo siglo. En los últimos años se ha popularizado por su salto a la novela, llegando a convertirse en el mayor exponente de la novela prehistórica a nivel nacional.

En esta entrevista, Chani hace un análisis de la actualidad periodística y el largo camino que ha recorrido desde hace décadas este oficio; así como de la sociedad a finales de la prehistoria y, por fortuna, desgracia, o simplemente naturaleza, la semejanza que comparte con las personas del siglo XXI.  

Pregunta: Empezó su labor periodística allá por 1971, ¿cómo ha evolucionado el periodismo desde entonces?

Respuesta: Eso da para más de un libro. Los setenta fueron apasionantes, y ser entonces periodista aún más, pues era contemplarlo en primera línea e intervenir incluso. La consecución plena de las libertades fue algo maravilloso que solo puede explicarse y entenderse cuando se pierden. Y lo que temo es que ahora estamos sufriendo una involución terrible en ese sentido. El pensamiento único es una gran amenaza. Además, el periodismo ha caído, gozosamente en ocasiones, en el AGITPROP, agitación, prensa y propaganda en vez de información, hechos veraces, y opinión, libre y en las trincheras. No pocos periodistas son más sectarios y fanáticos que los políticos

P: En un artículo publicado el 21 de julio de este año en ABC hablaba sobre el regreso de la censura, ¿cree que se está volviendo a ella? ¿por qué?

R: Pues sí, y es mi máxima preocupación. Hay muchas formas de imponerla. Hay menos libertad de expresión, hay más miedo a hablar y decir lo que se siente y piensa de la que había en los años 80 o 90. Es la dictadura de lo “políticamante correcto”, de la Granja Orwelliana.

P: ¿El coronavirus traerá consigo un cambio en el periodismo?

R: Lo que ha traído en España ha sido la atrocidad de una sumisión repulsiva al poder, ocultando los muertos, la muertes, el dolor, los ataúdes y las lágrimas. Salvo honrosas excepciones, en prensa y radio y algunos valientes en algunas televisiones, el papel de los medios y de los periodistas ha sido de sumisión rastrera. Cómo es posible que a cada responsable político no se le pregunte cada vez que aparezca y comparezca y las veces que sea preciso por la ocultación de ¡24.000 muertos! Que se niegan a reconocer aunque los reconozca hasta el Instituto Nacional de Estadística. Me he sentido avergonzado en muchas ocasiones de esta profesión que he ejercido durante 50 años.

P: Comparte una gran pasión por la historia, lo que se puede ver reflejado en su extensa obra literaria, ¿qué punto tienen en común el historiador y el periodista?

R: El interés y la curiosidad para conocer cómo fue aquello, viajar en cierto modo en el tiempo y luego poder contarlo.

P: Dentro de los títulos que ha publicado destaca su saga prehistórica. No son muchos, sobre todo a nivel nacional, los autores que ambientan la novela histórica en este tiempo. ¿Qué aporta la prehistoria a diferencia de otras épocas?

R: Permite soñar mucho más libremente. Siempre he tenido pasión por aquellos tiempos primigenios.

P: En su novela La canción del bisonte podemos ver una imagen del neandertal como una especie muy avanzada. Sin embargo, el imaginario colectivo tiende a ver el Homo Neanderthalensis como poco más que un mono listo, ¿a qué se debe este error asumido con tanta facilidad?

R: El tópico puede más que la ciencia. Los neandertales eran tan fieramente humanos como nosotros. Pero es que el tópico de semisimio alcanza también al cromañón, a nuestros ancestros de hace 17.000 o 30.000 años. Cómo puede pensarse que el pintor de Altamira o el de Chauvet no era un humano plena y totalmente desarrollado en lo esencial. Pues éramos nosotros mismos hace tan solo un parpadeo, con las mismas emociones, pulsiones y preguntas para las que hoy tampoco tenemos respuesta, ¿o es que acaso sabemos responder las preguntas esenciales sobre la vida, la muerte y el universo?

P: ¿Qué tienen en común aquellas sociedades neandertales con la nuestra?

R: Lo esencial: sabíamos que nos íbamos a morir. Es la clave de la humanidad. La conciencia de la propia vida y por tanto de la muerte.

P: En esta obra también tienen gran importancia los cromañones. Dijo que nuestra especie es la única capaz, al mismo tiempo, de la peor violencia y de la mayor compasión, ¿crees que podemos ver esas dos características en la situación actual provocada por el coronavirus?

R: Y los neandertales también. Capaces de lo mejor y de lo peor. En esto del coronavirus y como sociedad no ha prevalecido precisamente lo primero.

P: Si un personaje de sus novelas prehistóricas tuviera la oportunidad de darnos un consejo en el 2020, ¿qué nos diría?

R: Que acompañar en el dolor a quienes sufren es el gesto mayor de humanidad. Que ocultarlo y esconderlo como algo mal visto y peor mirado es una infamia. A los muertos se les respeta y se les honra, y aquí se les ha deshonrado hasta no queriéndolos reconocerlos siquiera como víctimas.

Acerca de Sergio Murillo

Estudiante de Periodismo en la URJC. Extremeño, reside en Guadalajara. Apasionado de la escritura y de la literatura, de la historia y de la libertad. Curioso por naturaleza.

3 comments on “Antonio Pérez Henares: “Sabíamos que nos íbamos a morir. Es la clave de la humanidad”

  1. Magnífico artículo de una joven promesa del periodismo actual

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  2. Antonio Pérez Henares

    Muchas gracias Sergio, fue un placer la charla en la libreria Lua de nuestra Guadalajara. El oficio de periodista es difícil, pero quien de verdad quiere serlo lo acaba consiguiendo. Un abrazo.

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  3. Buena entrevista Sergio, te espera un futuro prometedor.

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