Actualidad Opinión

Aceleracionismo: “Recíbelo mañana Miércoles 4 a las 12:30”

Se nos ha olvidado qué es esperar. El silencio. Lo estático. Incluso cuando nos encontramos en una parada de autobús, no somos capaces de estar quietos. ¿Quién es capaz de mantener el móvil guardado en el bolsillo en ese momento, o de no escuchar música, o de no ponerse a leer un libro? Esto puede verse desde el foco de la productividad y cómo “aprovechamos” esos espacios muertos para obtener un producto, material o no. Porque, si hay algo que todos sabemos, es que si en esta sociedad y en este sistema capitalista no coges el tren a tiempo, te quedas en la estación para siempre.

Todo rápido, directo, fugaz, instantáneo… ¡lo quiero ya! Pero esto es mucho más preocupante cuando abandonamos el ámbito laboral, académico, o el consumismo exacerbado de nuestra era, y nos fijamos en las relaciones interpersonales. La sociología ha investigado desde distintos prismas la cuestión de la sociedad y de cómo sus miembros interactúan entre ellos. Funcionalismo, estructuralismo, simbolismo… Existen muchos acercamientos en este campo, pero esta aceleración constante y sin frenos está acabando con estos enfoques basados (algunos de ellos) en un flujo interpersonal que en la actualidad está abandonando nuestros cuerpos y plasmándose en la pantalla de nuestros móviles. Aclaremos esta cuestión.

No somos capaces de conectar como lo hacíamos antes, por el simple hecho de que el tiempo juega en nuestra contra. Y no me malinterpretes, escribir una carta en vez de un “WhatsApp” no se diferencia más que en el formato y, otra vez, en el tiempo. Hay cosas que en el pasado estaban en permanente reposo, y este cambio de marcha que hemos hecho desde finales del siglo XX, ha sido el que ha permitido que mucha gente pueda entrar en contacto con, por ejemplo, familiares lejanos. Pero no vengo a arremeter contra las telecomunicaciones, porque no tengo hojas suficientes para hablar de sus beneficios a la sociedad del siglo XXI. Pero si vengo a defender la pausa; el reposo. Porque la quietud es otra forma de ver las cosas, a las personas, o de conocerlas. Hace apenas 40 años (a muchos os parecerá una eternidad), para conocer a alguien no bastaba con descargarse una app; no bastaba con pulsar “enviar”. Se necesitaba la palabra: tiempo.

Banco en el parque de primavera | Foto Premium

De todos modos, no hay que caer en la trampa de la generalización. En los últimos años se han recuperado algunas cosas que pertenecen al pasado; a ese pasado que no iba a 200 km por hora como, por ejemplo, la fotografía analógica. No solo no puedes ver cómo ha quedado la foto hasta que la revelas, sino que debes aprender a ser paciente, tanto al tomar la foto (y no cometer errores) como a tenerla entre las manos. Con un smartphone puedes tener tu foto en apenas unos segundos. Esto no deja de ser una simple ejemplificación de un proceso que requiere tiempo, y hay muchos más, pero Amazon está ganando la guerra; la ganó hace mucho. No quiero entrar en profundidad, menos en un artículo que llegará a pocas miradas y que todas ellas viven esto cada día de sus vidas. Pero del mismo modo que no notamos físicamente los procesos químicos en nuestra cabeza cuando nos enamoramos de alguien, nadie nota físicamente cómo ha sido posible que ese paquete esté en tus manos pocas horas después de pedirlo por internet. Necesitaría, por lo tanto, otro artículo para hablar lo que deja tras de sí un paquete como este. O a quiénes deja tras de sí.

Antes de concluir el artículo cabe mencionar a todos aquellos que al leer las primeras palabras de este texto os haya venido a la mente este año 2020, y cómo ha sido dentro de lo que cabe, un año pro-aceleracionista. Pero la COVID-19 no nos ha enseñado a esperar, nos ha obligado, y nos hemos adaptado, no aprendido. ¿Acaso hay alguien que no vaya a celebrar por todo lo alto con su familia y amigos el fin (o el control) de esta pandemia? Yo voy a ser el primero en admitir que no paro de pensar en todos los planes que he hecho en estos últimos meses para el futuro. A muchos solo nos queda pensar en tiempos mejores. Te invito a que pienses en que cosas puedes ralentizar en tu vida (y si esto te beneficiaría), porque estoy seguro de que estás cansado de que haya cosas en tu vida que duran apenas unos segundos. Estoy convencido que a veces quieres que se pare el tiempo, y, aunque nunca vayas a poder pararlo del todo, una tarde tumbado en el césped escuchando música con alguien a tu lado, va a ser sin duda lo más cerca que vas a estar de controlar el tiempo.

2 comments on “Aceleracionismo: “Recíbelo mañana Miércoles 4 a las 12:30”

  1. Te hace reflexionar…

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  2. Muy interesante. Parar el tiempo, ralentizarlo, es una forma de resistencia.

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