‘Voy a quedarme’ es la canción elegida para representar a España en Eurovisión 2021

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La balada intimista interpretada por Blas Cantó fue la escogida por el público con el 58% de los votos y nos representará en Róterdam el próximo 22 de mayo

TVE emitió anoche Destino Eurovisión, un programa para elegir una de las dos candidaturas que Blas Cantó, junto a su equipo, habían preparado para el festival: Voy a quedarme y Memoria. Como ya viene siendo costumbre en estos eventos, la gala estuvo plagada de fallos técnicos y polémicas, «marca de la casa» en nuestra televisión pública.

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El pasado 8 de febrero, Televisión Española nos mostraba por primera vez los nombres de las canciones con las que Blas Cantó podría ir a Eurovisión el próximo mes de mayo: Voy a quedarme y Memoria. La primera se definía como una power ballad muy conmovedora en la que el murciano podría lucirse vocalmente; mientras que la última la describían como un uptempo pegadizo, con un potente juego de voces, que nos haría levantarnos de la silla y bailar.

Solo dos días después, la tarde del miércoles 10, descubrimos las canciones de forma íntegra. Sin embargo, TVE decidió «autoboicotearse» incluyendo un fragmento de las canciones en una promo emitida en La 1 minutos antes del estreno, causando así la filtración en redes sociales y dejando la expectación del momento a medio gas.

¿Cumplieron las canciones con las expectativas que se habían puesto? Se podría decir que no. Las opiniones fueron diversas, pero en la mayoría de los comentarios de los fans se intuía cierta decepción: las candidaturas eran correctas, pero no impactaban. Y, mientras TVE anunciaba una preselección por todo lo alto para el sábado 20 de febrero a las 22:00, el «eurodrama» ya se cernía sobre nosotros, como siempre. Pero lo peor estaba aún por llegar.

Buen propósito, mala ejecución

Llegó el día. En muchas ocasiones, se nos tacha a los eurofans españoles de quejarnos por absolutamente todo, y es que también el día de emisión parecía no ser el acertado. Nos gusta interesarnos por las preselecciones de todos los países, y ayer era un día difícil para seguir todas las emisiones: a las 18:30 la 2ª semifinal del Eesti Laul en Estonia, a las 19:55 la final del Melodi Grand Prix en Noruega, a las 20:00 la final del UMK en Finlandia y la 3ª semifinal del famosísimo Melodifestivalen sueco, y a las 22:00 (coincidiendo de pleno con Destino Eurovisión) la 1ª semifinal del Festival Da Cançao de nuestros vecinos portugueses. La decisión era complicada: elegir entre «papá» y «mamá», o volverse loco con tres o cuatro pantallas de forma simultánea.

La gala comenzó con un medley de canciones muy conocidas del festival, que fueron interpretadas por Blas y por el coro que le acompañaría después en la ejecución de sus temas. En principio, el sonido fue bueno y las vibraciones del espectador positivas. Algo que no duraría demasiado.

Los presentadores del programa fueron Julia Varela y Tony Aguilar, profesionales que son ya expertos en la materia tras locutar juntos varias ediciones del festival, pero que anoche se encontraban quizá demasiado encorsetados. Como punto a favor, tenemos la presencia de Víctor Escudero, eurofan y periodista que trabaja como redactor en la página oficial de Eurovisión, y que apareció en momentos determinados de la gala para mostrarnos las actuaciones más memorables de la historia del concurso.

Errores imperdonables

Es imposible pasar por alto los fallos técnicos y de sonido que fueron sucediéndose de forma recurrente a lo largo de la gala. Parece que sirvió de poco la presencia de Marvin Dietmann, director artístico que cuenta con una larga trayectoria en el Festival de Eurovisión (autor de puestas en escena tan espectaculares como la de Conchita Wurst con Rise like a phoenix en 2014), y que acompañará también a Blas Cantó en Róterdam.

El escenario y los grafismos tampoco estuvieron a la altura. TVE es una de las televisiones públicas más grandes de Europa, y la diferencia tras visionar antes las preselecciones de Suecia, Noruega, Finlandia o incluso Estonia era vergonzosa. Emisoras con muchos menos trabajadores en plantilla y menor presupuesto crean año tras año producciones con una calidad infinitamente mejor que las nuestras. Hay interés por el festival en nuestro país, pero hay que hacer las cosas como es debido.

Esto no es todo, puesto que, en un momento dado, se produjo un error en el rótulo de las votaciones, cambiando así de forma notable los porcentajes. Desde el momento en el que salieron las canciones, Voy a quedarme fue la favorita para una amplia mayoría de seguidores, y así se reflejó en el primer porcentaje ciego de la noche (72-28%). Sin embargo, cuando se mostró el siguiente la votación había cambiado hasta el 57-43%. ¿Posible sorpasso final? ¿Qué estaba ocurriendo?

Error en el rótulo de la votación | Fuente: (RTVE)

Bien, pues parece ser que todo tenía una explicación más sencilla y absurda de lo que parece. Y es que TVE se equivocó a la hora de colocar los números de teléfono, poniendo en la actuación de Voy a quedarme el número de teléfono de Memoria. De esta forma, todos los votos a través de llamadas telefónicas dirigidos hacia la primera canción en esa tanda, fueron hacia la otra, causando así un (merecido) revuelo y polémica en redes sociales. Finalmente, ganó Voy a quedarme, pero con menor diferencia de lo esperado (58-42%).

«Blas y amigos»

Muchos amigos y compañeros de profesión quisieron acompañar al cantante murciano en esta noche tan especial y emotiva para él. Pastora Soler, Edurne, Nia Correia o Andrés Suárez fueron solo algunos de los rostros conocidos que pisaron el escenario de Destino Eurovisión la pasada noche.

Aquí cabe destacar que el encargado de realizar la escaleta del programa no estuvo demasiado lúcido. Blas terminó de cantar ambas candidaturas en el minuto 15 de la emisión (cuando el programa duró 123), dejando de esta forma al espectador sin ningún tipo de interés ante lo que estaba viendo el resto de la gala. Como dato a añadir, hay que decir que TVE no cumplió ni con la mosca que apareció al inicio del programa, donde ponía que terminaría antes de las 0:00, y no fue así.

Pero entonces, ¿cómo se rellenó el resto de la gala hasta que se desveló la canción ganadora? Como se dijo anteriormente, muchos compañeros quisieron compartir escenario con Blas. Interpretó Complicado junto a Vanesa Martín, Somebody to Love con Edurne, Lucía con Andrés Suárez, el single Cúrame que comparte a dúo con Nia (ganadora de OT2020), y otros temas del propio Blas: In your Bed con Roi Méndez y Luis Cepeda, y Él no soy yo con Pastora Soler.

A pesar de todos los fallos cometidos, lo cierto es que la gala estuvo llena de emociones. Aparecieron de forma telemática sus amigas y compañeras de la quinta edición de Tu Cara Me Suena Beatriz Luengo y Yolanda Ramos para darle ánimos y desearle lo mejor. Además, junto a los presentadores, Blas repasó toda su trayectoria profesional y el año tan duro que había atravesado, tras perder a dos personas esenciales para él.

La sorpresa de las compañeras de Blas en Eurojunior 2004 | Fuente: (RTVE)

Recalcaron especialmente su paso por Eurojunior 2004, y le sorprendieron cuatro de sus compañeras de aquel programa (Mirela, Alba, Lydia y Lucía), que aparecieron en el escenario para cantar Nuestra amistad, canción que interpretaron en aquella edición 16 años atrás.

La audiencia no se quedó con Blas

Tras toda esta gala convulsa, esta mañana ha llegado el dato de audiencia. A pesar de ser unos números bastante negativos, no han sorprendido entre los amantes del festival debido a todo lo que se ha comentado arriba. Los fallos, la falta de ritmo y de contenido que atrajera verdadero interés o la escasez de atractivo del programa en sí, han hecho que Destino Eurovisión se saldara con un 6,1% de share y 969.000 espectadores. Mejoró levemente su dato en el target de Jóvenes (8,2%) y en mayores de 64 años (7,5%).

Fue quinta opción de la noche, siendo superada por las ofertas de Telecinco (15,2%), Antena 3 (10,8%), laSexta (7,8%) y Cuatro (6,8%), y cerca de ella se quedó el cine de La 2 (5,4%). A continuación, se añaden los datos de las últimas preselecciones de España para Eurovisión:

  • 2021 – 969.000 y 6,1% (Blas Cantó)
  • 2019 – 1.892.000 y 11,6% (Miki Núñez / OT2018)
  • 2018 – 3.086.000 y 23,6% (Amaia y Alfred / OT2017)
  • 2017 – 1.449.000 y 8,9% (Manel Navarro)
  • 2016 – 1.669.000 y 9,1% (Barei)
  • 2014 – 1.722.000 y 9,8% (Ruth Lorenzo)
  • 2013 – 1.134.000 y 6% (El Sueño de Morfeo)
  • 2012 – 1.493.000 y 9,4% (Pastora Soler)
  • 2011 – 1.603.000 y 9% (Lucía Pérez)
  • 2010 – 2.630.000 y 15,6% (Daniel Diges)
  • 2009 – 799.000 y 6,5% (Soraya Arnelas)
  • 2008 – 1.969.000 y 16% (Chikilicuatre)

Como podemos ver, salvo contadas excepciones como las preselecciones relacionadas con Operación Triunfo, los datos han sido muy bajos por norma general. Sin embargo, el dato de ayer es el segundo peor tanto en espectadores (solo empeorado en 2009) como en cuota (empeorado en 2013).

A pesar de los pesares, y contra viento y marea, los seguidores del festival seguiremos ahí. Como cada año, pediremos mayor implicación de TVE con el festival, aunque nuestras propuestas caigan en saco roto. Porque somos así. Solo nos queda desearle toda la suerte del mundo a Blas y a su emotiva balada Voy a quedarme. Una año más, nosotros también nos quedamos.

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