‘La Niña’ muestra la nueva cara de Lola Índigo

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Portada La Niña | Fuente: @lolaindigo (Instagram)

La Niña, su segundo disco, es el reflejo de una idea clara bien ejecutada

El 2 de julio Lola Índigo estrenó La Niña, su esperado segundo disco. Este proyecto llega más de dos años después de su primer album, Akelarre (2019). De esta forma, la cantante continúa una racha de éxitos. Pero lo hace con un sonido y una estéticas renovados. Deja atrás una inspiración más oscura para adentrarse a un mundo rosa chicle que dista mucho de ser infantil. 

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Pero sus seguidores no se tienen que conformar únicamente con el lanzamiento del disco. Con este proyecto, Lola Índigo recorrerá buena parte de la geografía española. No solo durante el verano, sino también a lo largo del último tercio del año, Lola Índigo se embarcará en la gira promocional de La Niña. Desde el Wizink Center de Madrid hasta el festival Starlite de Marbella, sus nuevos temas no dejarán de sonar.

Una espera larga pero dulce

Aunque Lola Índigo no sacaba disco desde 2019, ha estado más que presente en el panorama musical. Para preparar el terreno para La Niña, estrenó hasta seis singles con sus correspondientes videoclips. Lola Bunny, el tema que cierra el disco, nos conquistó a finales de julio del 2019. De inmediato nos enganchó con su ritmo pegadizo, su química con Don Patricio y su ingenioso nombre.

Después de este adelanto llegaron 4 Besos (junto con Raw Alejandro y Lalo Ebratt) y cómo te va? (acompañada por Beret), ambas canciones publicadas a lo largo de 2020Pero aunque salieron el mismo año, no pueden ser dos apuestas más diferentes. Demostraron antes de conocer el proyecto la diversidad que podríamos encontrar en él. Mientras que 4 Besos es un tema marcado por influencias latinas y un potente ritmo, cómo te va? muestra un registro mucho más íntimo y pausado de la cantante

Este año tampoco ha estado falto de novedades. Calle, con Guaynaa y Cauty, fue el primer single que presentó el disco en abril. Es una de las canciones de La Niña más urbanas y pegadizas, recogiendo de esta forma el aura del resto del trabajo. Tras ella, llegaron Spice Girls (mayo), Culo con KHEA (junio) y La Niña de la Escuela con TINI y Belinda, estrenada el mismo día del lanzamiento del disco. Pero por si no fuera suficiente, además de estos singles de La Niña, Lola Índigo ha participado en otros proyectos musicales como Santería con Danna Paola y Denise Rosenthal (agosto 2020) o La Tirita con Belén Aguilera (noviembre 2020).

Momentos para bailar…

No se podía esperar menos, pero aun así es necesario destacar el enorme ritmo que marca prácticamente las 15 canciones de La Niña. Tamagochi es uno de los ejemplos más claros y divertidos. El acompañamiento musical recuerda en determinadas partes, sobre todo en el estribillo, a un juego infantil. De esta forma el concepto no se queda únicamente en el título, se refleja en cada aspecto de la canción. Y aunque en ocasiones fuerce la rima, como en «Y yo te cuido como un Tamagotchi, Que no vaya a ser que se haga de nochi», arranca una sonrisa a quien la escuche.

CA$H, su colaboración con Lyanno, invita a saltar a la pista de baile. De nuevo, Lola Índigo plantea un concepto en el título de la canción y lo plasma en todos sus aspectos. En este caso, la idea central es el dinero en una relación que se cae a pedazos por su propio peso. De esta forma, nos regala frases tan ingeniosas como «Todos tus besos los devolvería, los devolvería, Pero, no guarde’ ese ticket, no» o «Tú sabe’ que yo no guardo rencor, Pero un poco sí que me jode (…), No hay Lola, solo hay dolore’, no».

Pero si una canción es capaz de concentrar el espíritu del disco es Spice Girls, el quinto single. En ella Lola Índigo habla de cómo disfruta su nueva vida en la fama, en la que todo el mundo le llama, le regala cosas y «yo estoy que me salgo» porque sale «en la tele y la radio». Pero también encuentra espacio para soñar cosas más sencillas, como teñirse el pelo, que le regalen flores o simplemente «echar de menos mi vida normal». Revisita de esta forma el tópico de una fama que no llena todos los aspectos de la vida de una persona, un tema trillado pero no por ello menos relevante.

… y para reflexionar

El ritmo no impide que Lola Índigo encuentre el momento para pararse a pensar. En Mala Cara habla de una niña que sale de noche e incluso te roba el coche, y que allá donde vaya, no deja de encontrarse problemas: «Sabe’ cómo soy, no sé dónde voy
Siempre acabo mal, no te lo tome’ a lo personal». Una visión muy negativa de alguien que realmente no percibe una vida más allá de lo que conoce.

La Llorera, por su parte, es seguramente uno de los temas más delicados del disco. En ella habla de cómo no puede salvar a una persona amada, pero esa certeza no le impide seguir intentándolo. Aunque sus intentos la arrastren, le resulta indiferente, lo único que pide es «solo quédate otro rato». En este tema, Lola Índigo busca dar todo lo que puede para ayudar, pero ni siquiera es capaz de establecer un canal con el que comunicarse: «¿Qué te pasa conmigo?, dime solo si estás bien, Si somo’ amigo’ ¿por qué me iba a doler?».

La Niña de la Escuela es una explosiva colaboración con las cantantes TINI y Belinda. A pesar de su ritmo, mucho más animado que los dos ejemplos anteriores, no podemos olvidar lo que denuncia. Con ella, las tres estrellas reclaman cómo fueron ignoradas en la escuela, pero ahora que son más atractivas y exitosas, todo el mundo quiere estar a su lado: «Soy aquella niña de la escuela, La que no te gustaba, ¿me recuerdas?, Ahora que estoy buena paso y dice: «Oh nena, oh nena» (Yeah)».

100% Lola Índigo

Incluso después de este repaso, entre los 15 temas de La Niña podemos seguir encontrando agradables sorpresas. Una de ellas es Killa (ring ring), una joya escondida en el disco. En ella Lola Índigo hace un despliegue de narrativa para contar la historia de una amiga que tras pasar una noche de fiesta con otra amiga y besarse, es incapaz de regresar a su vida con su novio: «Lo que quizo apagar se le volvió a prender y se quemaron, Solitas se quemaron».

Todos estos ejemplos no son más que pruebas que demuestran que en gran medida el cambio entre Akelarre La Niña es superficial. Los dos proyectos tienen estéticas completamente diferentes, ritmos y temáticas diversas, y una seguridad que solo se gana tras años en la industria. Pero en el fondo, Lola Índigo sigue siendo la misma artista con una idea clara y una gran ambición para plasmarla. Y probablemente haber conseguido mantener la dirección es su logro más admirable.

Con trabajo duro y canción tras canción, La Niña es un proyecto sólido a pesar de formarse por canciones de tres años diferentes. Con él, Lola Índigo ha demostrado que ya no es la niña bonita de la industria musical española: es una artista consagrada. Y quien todavía lo niegue, solo tiene que escuchar su segundo trabajo.

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