Las series también crecen

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Convertirnos en adultos sin darnos cuenta nos golpea fuerte, como una ola contra las afiladas piedras de la vida real. De pequeños veíamos dibujos animados para no hacer las tareas de clase. Describían historias fantásticas en las que nos recreábamos, soñábamos con la mañana siguiente y con reírnos con nuestros amigos comentando el último capítulo Inazuma Eleven, mirábamos a nuestros padres con ilusión con cada buena nota y esperábamos que nos hiciesen cumplidos por demostrar lo buenos hijos que éramos. Qué equivocados estábamos, nadie, ni nuestros profesores, ni nuestros padres, nos prepararían para lo que nos esperaba en el futuro, nadie nos dijo que nosotros mismos nos pondríamos las piedras en el camino, que tendríamos que agradecer cada mañana por vivir un día más.

Su evolución

Ante tal reflexión en los años 90 surgió la idea de plasmar dichos problemas de la adultez en dibujos animados, comenzando con Los Simpson todo un género de series conocido como “animación adulta”. La serie de Matt Groening bajo una animación simplona guardaba un carácter más maduro que todo lo precedente en animación. La serie puso todos sus esfuerzos en hacer comedia con problemas de la sociedad del momento o reciente. Esto se puede ver reflejado fácilmente en los protagonistas: una mujer estresada al cargo de tres hijos y sin trabajo, un padre borracho y maltratador que pasa todos sus días sin hacer nada en su trabajo, un niño que se niega a estudiar y que vive entre el skate y la lata de pintura y una niña claramente más inteligente y amable que los demás a la que constantemente silencian. Y esto es tan solo una parte de las miles de escenas del mundo real que se ridiculizan en la serie, de estereotipos a atentados, el abanico es amplio.

Los Simpson permiten la comunicación entre generaciones
Imagen de Yorokobu

Más tarde, inspiradas por la obra de Groening surgieron otras series para adultos como fue Beavis and Butt-head, creada por Mike Judge y emitida en la MTV de 1992 a 1997, que, a pesar de no ser tan conocida en España, llevo el género aún más lejos, siendo aún más polémica y radical. La serie trataba sobre la vida de dos adolescentes Beavis y Butt-head que representaban todo lo que una madre no querría que fuese su hijo, chicos que se reían cuando veían algo sexual o violento, que fumaban y bebían alcohol, todo lo contrario al estereotipo del adolescente que persigue el sueño americano, hecho que Mike volvió absurdo hasta hacerlo ver como “dos tontos haciendo tonterías”.

Poco después, en el mismo año que terminó Beavis and Butthead, Mike empezó junto a Greg Daniels King of the Hill, una serie donde se muestra a la familia Hill, una familia de Texas completamente normal. Esta serie se centra principalmente en Hank Hill, cabeza de familia, leal, trabajador, rutinario… La serie pretende explotar los momentos que salen de su rutina para hacer comedia, mostrando cómo hasta de lo más normal se pueden extraer cosas fuera de tono que nos pueden sacar unas risas.

Ese mismo año llegó a la televisión la serie que para muchos es la que más controversia ha generado de la historia, de la mano de Trey Parker y Matt Stone, South Park. La serie nos sitúa en un pequeño pueblo de Colorado, estableciendo su escenario alrededor de Stan, Kyle, Cartman y Kenny, cuatro niños que se ven involucrados desde juegos infantiles que escalan a niveles insospechados hasta romper las barreras del espacio, contactando con alienígenas o con el mismísimo Jesús.

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Imagen de la Revista Marvin


Con esta serie se regresa a los inicios del género, con un humor crítico con la sociedad, que añade lo aprendido de lo que vino después, lo sobrio y bruto del dúo de Mike Judge. Fue de esta manera que consiguieron mostrar un humor más escatológico y traspasar fronteras que los Simpsons nunca se atrevieron, criticando religiones, gobiernos de ambos lados del esquema político, la corrección en el lenguaje… y un sin fin más de organizaciones, figuras públicas, sucesos y modas que me dejo en el trastero, pues ni siquiera estas palabras hacen justicia a lo mostrado en 20 años de emisión.

Dando un salto en el tiempo, en 2005 se estrenó American Dad de la mano de Seth MacFarlane. Esta serie pretendía romper con lo precedente deshaciéndose de las cadenas críticas que eran intrínsecas del género. Su principal objetivo era la comedia y pretendía elevarla en todo momento frente al argumento, no dejando sin embargo, lo grotesco de lado. Este abandono de la crítica era palpable en una comedia sencilla con unos personajes y situaciones alejadas de todo paralelismo con el mundo real.

Así serían Rick y Morty si fueran personajes reales de carne y hueso
Imagen de Alfa Beta Juega

Tras realizar esta dicotomía del género en dos vertientes, la humorística y la crítica, me dispongo a hablar del último coloso creado por Adult Swim, Rick y Morty. Esta serie, cuyo comienzo data del 2013, le planta cara al género entero. Manteniendo la comicidad y la estructura de inicio, nudo y desenlace episódica, se dispone a introducir dos elementos fundamentales al género:

Continuidad, pues en los episodios no se cuentan meros hechos borrados u olvidados al siguiente. Rick y Morty hace que todos sus acontecimientos repercutan en el futuro de sus personajes, llegando, incluso, al punto en el que ni siquiera vemos en el resto de la serie a las versiones originales de Rick y de Morty, sino a otros «yo» de otro universo, los cuales les enterraron en el jardín de su casa. Este hecho en la segunda temporada se convierte en un elemento fundamental del “mundo” en el que se desarrolla la serie.

Y, lo más relevante, filosofía, como el nihilismo característico de Rick por el que los problemas de la Tierra son nimios al ser este conocedor de los de todo el Universo, y tocando con variedad reflexiones: el individualismo, transhumanismo, existencialismo… Estas reflexiones llevan, por el propio argumento general, a volver locos a los personajes hasta el punto de normalizar la situación; consiguiendo con ello ampliar las barreras de la autorreflexión que se limitaban a los últimos cinco minutos del episodio donde se elucubraba sobre el problema planteado.

Finalmente, en esta línea de series de animación, alcanzamos el punto más álgido de su desarrollo en este momento con la serie BoJack Horseman. Traída de la mano de Netflix, fue creada por Raphael Bob-Waksberg en colaboración con la dibujante Lisa Hanawalt, ambos amigos desde el instituto. La serie, que nos ha dado 6 temporadas, abre un nuevo camino a la animación adulta más allá de todo lo precedente. El enfoque principal de la serie gira entorno a un caballo antropomorfo, que da nombre a la serie, que es una estrella de retirada de la televisión la cual se ha abandonado a sí misma entre drogas y botellas y que se propone volver a ser alguien, a ser un ejemplo para los demás.

Bojack Horseman': personajes, mejores frases y final de la serie
Imagen de PopTVOrange

Sin embargo, no todo son flores en el paraíso, y precisamente por eso es tan revolucionaria en sí misma. Bebiendo de grandes producciones cinematográficas como Requiem for a Dream, Yo, Cristina F. o El Gran Lebowski, nos plantea un escenario deprimente, cargado de humor negro y fracaso, donde la superación no tiene cabida, en el que veremos a BoJack caer una y otra vez en el mismo agujero del que no es capaz de salir pasando a su vez por la vidas de un rico plantel de personajes, tanto humanos como antropomorfos.

La revolución gira precisamente ante esto, pues bajo una cubierta de humor negro nos plantea una situación bastante alejada de la crítica a las multinacionales, los movimientos sociales o las religiones. Se centra en algo tan común y mundano como la vida misma, tocando de ella: las enfermedades mentales, la toxicidad social y cómo todo esto marca a nuestro entorno, pues absolutamente cualquiera puede ser BoJack, cualquiera puede ponerse en sus zapatos, porque todos tocamos el más absoluto de los fondos alguna vez en nuestra vida.

Cabe destacar, sin duda, las fuentes en las que se basan para crear este viaje personal y filosófico, tal y como se comenta en el artículo de la revista Diners entre los motivos que ellos destacan para explicar por qué es una de las mejores series animadas de la historia:

«Waksberg y los guionistas se basaron en la Filosofía de lo absurdo, de Albert Camus, en la que explica que los esfuerzos realizados por el ser humano para encontrar el significado de la vida acabarán fracasando porque no hay ningún significado. En ese caso el hombre tiene la posibilidad de buscar un refugio en la religión, la muerte o acomodarse a esa realidad. En el caso de Horseman pone a prueba esta filosofía a lo largo de la serie.»

Revista Diners “10 razones por las que Bojack Horseman es una de las mejores series animadas para adultos

También comentan cómo hacen un uso ingenioso del nihilismo para escribir el viaje de distintos personajes principales:

«Bojack Horseman se puede usar en una clase de filosofía para explicar el nihilismo a través de todos sus personajes. Waksberg utiliza la serie para analizar el sentido de la vida y el existencialismo, la libertad del ser humano y su responsabilidad en este mundo.

Algunos personajes como Princess Carolyn o Mr. Peanutbutter prefieren no afrontar estas cuestiones, mientras que Todd Chavez intenta darle un sentido a su existencia.”

Revista Diners “10 razones por las que Bojack Horseman es una de las mejores series animadas para adultos

¿Y la censura qué?

Pues bien sabemos todos que lo que no es apto para todos los públicos es apto para la censura, especialmente en televisión, y esta encuentra una de sus cimas en el género de la animación adulta.

Pocas de las ya mencionadas series se han salido con la suya y han evitado la censura, aunque la mayoría de las veces que se les ha aplicado se debe a dos principales motivos: por referencias a catástrofes naturales o atentados o
simplemente por representar actitudes que resultan inadecuadas a los ojos de determinados gobiernos.

Aunque a priori inocente y la serie de los telediarios, Los Simpson ha sido víctima de varias censuras por parte de distintos países. Algunos ejemplos de esto son los siguientes. “Homer va a la universidad”, emitido en 1993 fue restringido en la televisión japonesa a partir de 2011 porque en él Homer realiza una fusión nuclear, lo que presenta similitudes con la explosión de la Central Nuclear de Fukushima. O “Familia peligrosa”, emitido en 1997, que fue censurado en Inglaterra porque Bart encuentra un arma y juega a intentar dispararle a Milhouse, su mejor amigo.

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Imagen de FayerWayer

No puedo hablar de la censura sin abordar la aplicada a South Park, tanto en la serie como en su videojuego complementario. Un ejemplo de ello sería la reciente retirada de un par de episodios de la plataforma de HBO por incluir ofensas a Mahoma. Además, el episodio «Band in China» fue censurado en el país por representar cómo por vender marihuana mandan a un personaje a un campo de trabajo, haciendo alusión a los campos de trabajos forzados llenos de tibetanos que crearon polémica recientemente en el país.

En cuanto al videojuego, la principal censura que se dio fue respecto a un momento de este en la que obligan al jugador a introducir una “sonda anal”. Esta escena fue censurada en Europa, hecho del que se jactaron los creadores de la serie en diversas entrevistas sobre el juego diciendo: “Habéis perdido otra vez, Europa”. Cabe destacar también que cerca estuvo de ser censurado el método de seleccionar la dificultad en el videojuego pues, dependía del tono de piel que escogieses, siendo más difícil cuanto más oscuro fuera este.

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Imagen de GameOver.vg

A pesar de producirse un avance sustancial en los temas a tratar en estas series, tratándose cada vez menos de críticas sociales y culturales y dirigiéndose cada vez más a los problemas de la vida adulta, no se ve libre de la censura que lleva tantos años persiguiendo al género. Como referencia para este
enunciado está el caso de Rick y Morty, la cual al dar su salto a Netflix con el lanzamiento de su cuarta temporada vio que todos los insultos y vejaciones de esta fueron censurados con leve «beep».

Mañana la misma mierda

Todas las series terminan, ya sea con un final agridulce o uno que te deja una sonrisa de oreja a oreja. A partir de la finalización de BoJack Horseman al género le espera un futuro incierto, viendo como último fruto de su evolución la serie de los mismos creadores Tuca and Bertie, que regresa a sus raíces críticas, pero desde un tono feminista y lleno de vida y color, pero que sin embargo sufrió una cancelación inicial ante la sindicalización del estudio detrás de su producción.

Lo que cabe esperar de un género como este es una evolución mucho más específica de sus temas, centrándose en ambientes determinados ya tocados por BoJack, como son las vicisitudes de la familia, los ambientes de trabajo opresivo, las relaciones interpersonales y sus entresijos o la vida del estudiante promedio y su viaje hasta la madurez. Todo desde un punto de vista adulto, desencantado y cargado de humor negro.

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