Daniel Ibáñez: “Ser actor es conseguir cambiar algo en el espectador”

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El actor es uno de los protagonistas de la serie La Valla

Daniel Ibáñez es un actor español que, con solo 25 años, ya ha dado el salto a Hollywood con Terminator 6. Hace poco, fue uno de los protagonistas de La Valla, la serie de Atresmedia que ha triunfado nacional e internacionalmente. Actualmente, cumple su sueño de trabajar con Javier Bardem en la película El buen patrón.

Pregunta: ¿Por qué quisiste ser actor?

Respuesta: Pues porque hay veces que el cuerpo te pide una cosa y no puedes negarte, y esta fue una de esas cosas. Ser actor me ayuda a sentirme bien y es una profesión donde me siento más yo que en ninguna.

P: ¿Cómo empezaste en el mundo de la interpretación?

R: Fue de pequeño. Porque cuando eres pequeño eres más extrovertido que el resto, te expresas más en las comidas familiares… Yo, por ejemplo, me subía encima de la mesa y recitaba unos versos, o hacía un baile y era el centro de atención. Poco a poco me lo empecé a creer, decidí estudiarlo y cada vez me fue gustando más hasta que se ha convertido en mi profesión.

P: Has hecho un montón de papeles en Si fueras tú, Los nuestros 2 o Terminator 6, ¿cómo te los preparas?

R: Con mucho esfuerzo, tiempo e intentando profundizar en cada personaje. Buscar qué le puedo dar de mí, y qué me puede dar él. Es una especie de diálogo entre lo que eres tú y lo que te proponen del personaje. Mi trabajo es intentar encontrarnos en mitad del camino, la unión entre el personaje y yo.

Daniel Ibáñez, siempre dispuesto a todo | Fuente: Relabel Comunicación                   

P: Precisamente hace dos años diste al salto a Hollywood con Terminator 6, ¿qué significó para ti? Y, ¿cómo fue la experiencia de trabajar con Arnold Schwarzenegger, Mackenzie Davis o Linda Hamilton?

R: Pues imagínate jaja. Fue una barbaridad, algo increíble. En el momento no te lo crees y luego tampoco. Cuando pasa un poco el tiempo piensas que has tenido mucha suerte y que algo habrás hecho bien. Porque al final pasó, me vi envuelto en un proyecto increíble cómo fue Terminator con un equipazo increíble y con los mejores actores del mundo. Fue una gozada trabajar con todos ellos. Sobre todo, tuve la suerte de trabajar más con Mackenzie Davis porque tenía más escenas con ella y se portó muy bien con todos nosotros. Es una persona muy entregada y generosa con sus compañeros. Con Schwarzenegger compartíamos hotel, desayunaba en el mismo salón que él y puede cruzar algunas palabras porque no tenía secuencia con él. Fue una maravilla.

P:Te acabamos de ver en La Valla. Es una serie que podemos decir que se adelantó a la realidad que estamos viviendo. ¿Te lo imaginabas?

R: No, no me lo esperaba. Yo creo que ni yo, ni los guionistas, ni nadie del equipo. Ha sido un giro de los acontecimientos, un giro de guion increíble. La Valla ha dado, a su pesar, en el clavo de las cosas que han pasado, menos algunas diferencias, pero la mayoría son similitudes. En el momento en el que lo estábamos rodando y empezamos a leer los guiones que fue hace más de un año y medio. Ninguno nos podíamos creer lo que ha sucedido a posteriori.

P: Fue llevada a Netflix. Y recientemente acaba de ser nominada para los premios Premios MiM. ¿Por qué crees que lo ha conseguido, qué hace tan especial a la serie?

Precisamente, uno de los factores que hace especial a La Valla es ese: la semejanza tremenda que tiene con la realidad. También considero que es una serie muy trepidante, con un ritmo muy intenso y ascendente. Y luego que está muy mimada, es una serie muy bien cuidada, a la que se le ha puesto mucho cariño. Pienso que a la gente que no la haya visto les va a divertir mucho a la vez que lo pasen mal. Mientras que los que ya la hayan visto, sabrán de lo que hablo.

P: Interpretas a Álex Mújica, uno de los protagonistas. ¿Cómo definirías a tu personaje?

R: Le definiría como un personaje inocente y con mucho sentido del humor. Además, pienso que el viaje que tiene Álex Mújica va desde el desconocimiento al conocimiento. Es un personaje que va evolucionando a lo largo de la serie. Empieza viendo la vida de una manera inocente cuando va a Madrid, pero allí todo cambia. Todo lo que le sucede y lo que se encuentra le obliga, a la fuerza, a cambiar su forma de ver el mundo. Los dos adjetivos que más le definen son inocente y pícaro.

P: ¿Cuál es la escena qué más te costó grabar?

R: Hubo una escena de La Valla con Unax Ugalde que la tuvimos que hacer en Segovia en una choricera abandonada. Es una escena de acción en la que teníamos que correr. Es el momento en el que Marta desaparece y tenemos que correr detrás de ella y era un poco complicada de coreografiar. Yo me tenía que caer y él se tenía que caer también desde un furgón. Unax incluso se acabó cayendo de verdad porque había una bici delante. Fue una escena un poco compleja de rodar, pero al mismo tiempo también fue muy divertida.

P: ¿Cómo es trabajar con actrices como Ángela Molina, Belén Écija o Unax Ugalde?

R: Una suerte. Son las casualidades que te da a veces la vida, y en este caso es un regalo. Justo además, has nombrado a tres personas del reparto que han sido grandes amigos después.

         Daniel Ibáñez junto a sus compañeros en La Valla | Fuente: Vertele!                   

P: ¿Qué has aprendido de ellos?

R: Unax ha sido prácticamente mi hermano, y he aprendido mucho de su trabajo. Es un tío muy constante, muy persistente y que se implica mucho. Con Ángela tengo un vínculo muy especial. Hemos compartido muchas horas juntos, es con la que más tenía en la serie y hemos congeniado muy bien. De ella he aprendido que lo caótico puede ser maravilloso. Además, que hay veces que hay que dejarse llevar y más en esto de la interpretación. Porque hay momentos en el que las cosas son intangibles y lo que percibes puede venirte de muchos caminos. Y de Belén su persistencia, su trabajo, su constancia y que la quiero mucho. He aprendido mucho de ellos, y lo más importante es que me llevo grandes amistades.

P: ¿Qué te llevas de La Valla?

R: Experiencias muy gratificantes. A posteriori veo que a la gente le ha gustado mucho y que les ha gustado el trabajo que he hecho con mi personaje. Es un placer oír a la gente decir que les ha gustado La Valla, y que la están siguiendo. Y luego he aprendido muchas cosas. La constancia de un rodaje tan largo, porque duró 5-6 meses, y era la primera vez que hacía un rodaje tan largo. Sobre todo, lo empecé a notar cuando llevaba la misma ropa hiciera calor o frío. Yo pensaba: “voy a intentar no sudar, no sé si actuar bien o no, pero por lo menos no sudar”. También me llevo el trabajo de mis compañeros porque son grandes profesionales que llevan mucho tiempo en la profesión y me han aportado muchísimas cosas.

P: ¿Alguna curiosidad o anécdota de la serie?  

R: Me acuerdo que una vez tuve que rodar un par de secuencias que estaban muy distanciadas en el tiempo. Una era de una tortura y otra era del principio de la serie, que se rodó después. Me acuerdo que después de la escena de la tortura yo acababa empapado de sangre. Por eso, tuvieron que alquilar una roulotte para que me duchara deprisa y corriendo. Y me tuve que duchar tan rápido para volver a rodar que casi me caigo. Me resbalé y me quedé en mitad de la roulotte. Le pedí ayuda a una chica de maquillaje y la verdad es que fue bastante patético. Es una anécdota que recuerdo, luego no la hemos vuelto a hablar, pero en ese momento nos reímos mucho.

P: Tocas la guitarra y tu novia, la actriz Eva Rubio, canta. En el confinamiento he leído que disteis una sorpresa a una de vuestras vecinas. Cuéntanos, ¿qué pasó? ¿Qué has sacado positivo de esta situación?

R: Pues habíamos hablado con ella y nos dijo de casualidad que iba a ser su cumple al día siguiente. Como estábamos con el confinamiento, y le habíamos dicho si quería algo de comida, pues se nos ocurrió. Llegamos a casa y dijimos: «¿Por qué no le damos una sorpresa a Pepita? Porque va a estar sola, y yo creo que lo va a agradecer», y la verdad es que fue muy emocionante. Nos surgió espontáneo y le preparamos un vídeo. Le encantó el regalo, fue increíble y te da esa sensación de haberlo hecho bien, se emocionó y se puso a llorar.

P: ¿Qué has sacado positivo de esta situación?

R: Creo que pese a lo malo de la situación, y que está siendo jodido para mucha gente, en realidad, para todos nosotros. Considero que nos tiene que servir todo esto para darnos cuenta de que ayudarse siempre es la solución. Por mucho que pensemos que estamos solos o que nos vamos a comprar todo lo que podamos en cuanto ganemos dinero. O simplemente que nuestra vida la podemos hacer independientemente de los demás. Pues eso es una patraña. No tiene sentido porque necesitas al resto para apoyarte, que te levanten, para divertirte y necesitamos del mundo. Ese mundo que a lo mejor, en parte, nos ha dicho: hasta aquí. Vamos a intentar hacer las cosas un poco distinto. Por lo menos quiero verlo así, que esto va cambiar, a la fuerza, la visión que tenemos todos del mundo, bastante individualista.

P: Estás cumpliendo tu sueño de trabajar con Javier Bardem. Y además, con tu novia, Eva Rubio, en la película El buen patrón. ¿Cómo lo estás viviendo?

R: Es un sueño poder coincidir en la película con tu novia, Eva, y con Javier Bardem. Además, justo en un par de entrevistas atrás había dicho que me encantaría currar con él. Fue una suerte, la vida me volvió a sonreír. Y sin duda lo definiría como un regalo.

P: ¿Qué es ser actor para ti?

R: Ser actor para mí es encarnar un personaje dentro de una historia. Es conseguir lograr que en esa historia la gente encuentre algo para sí misma. Algo que le pueda valer, que lo confronte, y que reconozca. En definitiva, es conseguir cambiar algo del espectador. Si logras cambiar algo, para mí, el trabajo está bien hecho.

P: ¿Qué sueños te gustaría cumplir?

R: Me gustaría mucho poder trabajar toda mi vida de esto. Hacerlo, sin duda, lo mejor que sé, con el mismo compromiso y con la misma pasión que tengo ahora. Poder ofrecer cosas al mundo que puedan valer para algo.

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