‘Besos al aire’, una ventana hacia la realidad

0
288

De la mano de Disney+ se estrenó el pasado 26 de marzo Besos al aire, una comedia romántica española que narra ocho historias de amor en tiempos de pandemia

Besos al aire es una miniserie española creada por Aitor Gabilondo, escrita por Darío Madrona, dirigida por Ignacio Mercero y producida por Mediaset España y Alea Media. Debuta como primera serie española en la plataforma de Disney+ y lo hace de la mano de dos episodios de 80 minutos cada uno que representan los escenarios más dolorosos de la pandemia de la Covid-19.

Publicidad

Sinopsis

Como se ha mencionado anteriormente, estamos ante una comedia romántica que gira en torno a un escenario trágico, el de una pandemia. La miniserie narra un total de ocho historias de amor producidas durante el período de confinamiento. Estas historias están conectadas entre sí gracias a uno de los personajes principales, Javier, un técnico de enfermería que trabaja en el Hospital Los Arcos.

El escenario principal de la serie es el Hospital Los Arcos. En este se reflejan claramente las situaciones más desagradables que se presenciaron durante la crisis sanitaria. Aunque la serie nos desarrolle las historias de amor, el núcleo y sobre lo que giran estas es la pandemia. Absolutamente todas las situaciones se ven condicionadas por el confinamiento y por la crisis del coronavirus.

Como consecuencia directa de esto, no encontramos romances mucho más distintos. Historias de amor de balcón a balcón, quedadas en los supermercados, citas por videollamada o cenas románticas en la zona administrativa del hospital. Lo que vendrían a ser «amores pandémicos».

Reparto

El reparto de Besos al aire se compone de las caras más conocidas de la televisión en el ámbito nacional.

En primer lugar, tenemos al personaje principal, Javier, interpretado por Paco León. Javier es unos de los sanitarios que trabajan en el Hospital Los Arcos y es el principal apoyo psicológico de los pacientes. Berta, interpretada por Nuria Herrero, y la Dra. Cabanas, interpretada por Leonor Watling, también son parte del personal sanitario del hospital. Fidel (José Ángel Eguido) y Dolores (Gloria Muñoz) forman parte de este colectivo también.

Por otro lado, tenemos a Celeste (Zoe Stein), una estudiante que se muda con sus abuelos Pedro (Nancho Novo) y Diana (Gracia Olayo) durante el confinamiento. Adrián (Fran Berenguer) es vecino de esta familia y carnicero.

En tercer lugar, pertenecen a la serie Nines (María León), que es una cajera de supermercado y madre soltera, y Nacho (David Castillo), hermano de Nines. Luisa (Miriam Hernández) es vecina de ambos.

Por último, tenemos a Claudio (Jaime Olías), que es reportero de Telecinco, y a Elena (Laura Mauleón), cámara y compañera de Claudio.

Cartel de la serie con su reparto principal | Fuente: Portal Disney

La dura realidad que esconde el confinamiento

Se podría decir que Besos al aire es el claro reflejo de la realidad vivida por la mayor parte del mundo durante los meses de confinamiento. Lo que realmente hace característica a esta miniserie es la manera en la capta de la forma más honesta la realidad de los hospitales, la soledad y el miedo.

Por un lado, tenemos los centros sanitarios y la crisis vivida desde dentro. En la serie se muestran cómo en los hospitales no cabían más personas, pacientes en los pasillos de urgencias porque no había suficientes camas, las UCIS llenas y ambulancias que no paraban de llegar con gente enferma a cada minuto del día. El material sanitario fue imprescindible, pero no debemos olvidar que las existencias de marzo no eran suficientes para cubrir una pandemia. Por ello, se utilizaron caretas de buzo como respiradores, EPIs a base de bolsas de basura o mascarillas de cualquier material sin homologación. Esto se muestra claramente en los dos capítulos.

Por otro lado, tenemos al personal sanitario. Se puede decir que el colectivo que más sufrió esta crisis fue el sanitario, y el que lo vivió en primera línea. Además de trabajar a contrarreloj porque se expandía cada vez más el virus, no había suficiente personal sanitario para frenar la pandemia. Por esto, muchos de ellos tuvieron que hacer turnos de hasta 14 horas. Los protocolos que se debían seguir para contratar voluntarios daban igual, no había tiempo porque había vidas en juego y daba igual en qué estabas especializado, había que intentar salvar al máximo número de personas. En la miniserie, el sufrimiento y la angustia de los sanitarios se muestra de una manera muy honesta. Enfermeros y enfermeras con quemaduras en la cara por las gafas, agotados y psicológicamente destrozados. Veían morirse cientos de personas al día, cómo no daban abasto en los hospitales, cómo la pandemia no se frenaba y el material sanitario no les llegaba a tiempo.

Berta llorando de la felicidad por la salida de la UCI de un paciente | Fuente: Disney+

La soledad fue uno de los peores sentimientos que se manifestaron, tanto en el confinamiento, como en la serie. Una de las cosas más tristes que se vivieron era que las personas se morían solas sin poder despedirse de sus seres queridos. Además, el colectivo más vulnerable fue el de las personas mayores. Muchas veces no sabían cómo utilizar un teléfono móvil o mandar un mensaje para poder despedirse de alguien. Berta describe en una escena la triste realidad: «Es que la gente se está muriendo sola. Están ahí rodeados de extraños disfrazados de astronautas. Si has vivido 80 años, qué mínimo que despedirte de los tuyos por la puerta grande».

Por otro lado, tenemos el tema de la violencia de género, que fue uno de los grandes problemas que quedaron en la sombra ante la crisis sanitaria. En la serie también se incluye un caso de violencia de género. El confinamiento para las mujeres maltratadas fue aún más angustioso. No podían escapar y tenían que estar encerradas con su maltratador durante las 24 horas del día. Según la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, se registró un 57,9% más de llamadas al número de atención contra la violencia de género, el 016, llegando a superar las 29.700 llamadas. Además, como consecuencia del confinamiento estricto, las denuncias disminuyeron un 14,62%.

Pero ante todo lo malo, siempre quedó la solidaridad, otro de los elementos de Besos al aire. Por un lado, teníamos los aplausos a sanitarios en los balcones a las 20:00h y las donaciones de material para sanitarios, como mascarillas de tela, por personas a pie de calle o tiendas locales. Y por otro lado, tenemos la solidaridad de los sanitarios. En el caso de la serie, Javier era la persona que iba llamando a los seres queridos de los pacientes y les iba dejando sus mensajes. Intentaba que se pudieran despedir, que se pudieran llamar o enviar mensajes de cariño, ya que nadie se podía acercar al hospital. Una frase bastante significativa fue la de Dolores ante la preocupación de una paciente por morir sola: «Nadie sabe si se va a morir, pero sola le aseguro que no».

Javier dando apoyo a pacientes ingresados | Fuente: Disney+

Honestidad y tacto

Podemos finalizar diciendo que Besos al aire es una de las mejores representaciones audiovisuales de la pandemia hasta el momento. A pesar de ser una comedia, la crisis sanitaria no se ha tratado con humor, sino con honestidad y tacto. Además, la recreación del escenario del confinamiento no puede ser más real, y nos hace llegar a la conclusión de que hay que seguir luchando para que no volvamos a ver esas imágenes en los hospitales y que esta pesadilla quede en el recuerdo.

Publicidad

Deja un comentario