El Villarreal es el último superviviente español en Europa

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Foto del Camp Nou en un partido de Champions | Fuente: quecomoquien.republica.com

El Villarreal logró una gran gesta al conseguir llegar a la final de la Europa League por primera vez en su historia

Europa, en lo que a fútbol se refiere, siempre ha estado dominado en los últimos años por equipos españoles. De 2010 a 2020, en seis ocasiones un equipo de nuestro país ha ganado la Champions League y en siete la Europa League. Ampliando el palmarés al histórico de ambas competiciones, se puede observar como los conjuntos más laureados de ambas competiciones también son españoles: Real Madrid (13 copas de Europa, 7 de ellas bajo el nombre de Champions League) y Sevilla (6 Europa League, todas ellas en los últimos 15 años).

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La debacle del fútbol español en Europa

A pesar de todo ello, a lo largo de estas últimas temporadas, parece haberse dado un cambio de paradigma, por el cual, la liga española ha pasado a un segundo lugar. Tanto es así que en este año 2021 la nueva liga predominante es la inglesa, tal y como demuestra el Coeficiente de Clubes por Federaciones de la FIFA, donde la Premier League ha desbancado a La Liga como la primera división del mejor país de la clasificación, después de más de ocho años de liderato de España.

El fútbol inglés resurge como el mejor

Esta clasificación no es más que otro elemento visible de cómo el fútbol español ha ido perdiendo paulatinamente la calidad que antes le definía en Europa. Como se puede observar, las dos grandes finales europeas de este año estarán compuestas por tres ingleses. Después de que, en la temporada 2018/19, la cruz de San Jorge tiñera la nacionalidad de los cuatro finalistas. Lejos quedaron esas finales de la Champions entre Real Madrid y Atlético del 2014 y 2016, y de la Europa League entre Atlético de Madrid y Athletic del 2012. Los datos lo demuestran, el fútbol español ya no es lo que era en Europa.

El Leicester celebrando una victoria. | Fuente: Ximinia

Es una ardua tarea el encontrar el por qué de esta situación. Muchos serán los que achaquen esto a los malos años de Real Madrid y Barça, y otros culparán directamente a La Liga. Fuera lo que fuese, es imposible no caer en subjetividades para explicar este terrible declive. Por lo tanto, los siguientes puntos que argumentarán las causas de esta debacle deberán de tomarse como opinión:

1. El estilo de juego de La Liga

Es complicado comparar el estilo de juego de una liga con otra. Diferentes equipos, jugadores, entrenadores, pero, sobre todo, diferentes formas de entender el fútbol. Por lo tanto, que una liga sea mejor que otra depende absolutamente de los gustos del espectador por todas esas variables que han sido enumeradas. Por suerte, lo que sí se puede contrastar y confrontar entre diferentes ligas es cuando equipos de estas se enfrentan en competición europea.

Este año, nuestros representantes en Champions y Europa League se han enfrentado a equipos ingleses, italianos, franceses y alemanes. Todos ellos, conjuntos de las cuatro grandes ligas europeas sin contar la española (algunos excluirán a la liga francesa, algo totalmente respetable).

Lo odioso de las comparaciones

Tomando esto de referencia, la forma más clara de argumentar porque el estilo de juego de La Liga es uno de los factores que han provocado este declive es acudir a las eliminatorias entre el PSG y el Barça, el Atlético de Madrid y Chelsea, el Real Madrid y Chelsea y, por último, el Sevilla y Borussia de Dortmund.

Final de la UEFA Champions League en Madrid en el año 2010 | Fuente: Wikipedia

Cualquier persona que viera algunos de los partidos de estos cruces de octavos y semifinales, en el caso del Real Madrid – Chelsea, se percataría del nivel de superioridad física y mental de los equipos extranjeros. Eran muchos lo que por Twitter (menos mal que tenemos esta plataforma como altavoz de la opinión popular) clamaban que los contrarios eran mucho más rápidos, ágiles y veloces. Que los de habla no hispana eran atletas. Y que, cuando se enfrentaba un equipo español a otro extranjero, parecía que jugaban niños contra adultos.

Bajo ritmo de juego

Esto se debe a que en La Liga, con todos los respetos, jugamos andando. No me malinterpreten, nuestra máxima competición de clubes no es una pachanga entre solteros y casados, ni mucho menos. Pero sí que es muy habitual ver como ambos equipos en el minuto 30 o 40 de partido, están agotados. Algo que se deja ver con largos ataques en estático que, lejos del tiki-taka, solo buscan dar un respiro a los jugadores y refrescar a sus delanteros antes del siguiente desmarque u ocasión de gol.

Imagen de un partido de liga entre el Getafe y el Athletic. | Fuente: pensadordeapuestas.com

Esto es algo que si uno se aventura a ver la Bundesliga, Premier League o Serie A, no ve de forma tan habitual. A final de temporada el cansancio puede con todos, hablen inglés, español o italiano, pero en La Liga es habitual ver ese estilo de juego al trote “cochinero” o el mero paseo de pases y caminatas a principio y mediados de temporada.

En resumen, el estilo de juego de La Liga se caracteriza por ser de baja exigencia física y poco ritmo competitivo en muchas ocasiones, muchas más de las que hay en otras ligas europeas. Y esto, como es normal, luego pasa factura en competición europea.

2. El nivel del arbitraje

Un punto puede ser consecuencia o causa del otro. Por lo tanto, en una relación causa-efecto con el estilo de juego, encontramos el nivel del arbitraje.

Cualquiera que siga a un equipo español de forma habitual y compare la forma de arbitrar en España con respecto al resto de Europa, verá que aquí nuestros árbitros son “muy pitones”. Como muchos sabréis, en La Liga es bastante habitual que el mínimo contacto se penalice con falta, y que, por consiguiente, la fina línea que marca lo que es amarilla de lo que no sea menor. En países como Inglaterra por ejemplo, se favorece, no siempre en las mejores condiciones, que no se pare el juego. Y en Europa en general y en competición europea en particular, siguen en gran forma ese modelo inglés.

A lo mejor no son ellos, sino que somos nosotros

Por lo tanto, ese típico clamor popular que dice “qué malos son los árbitros en la Champions y en la Europa League”, no es tanto cómo de bien o mal arbitren, sino que son mucho más permisivos que en España, y eso le puede gustar más o menos al espectador nacional. Pero lo que es evidente es que esto es un grave problema para los equipos españoles, que ven como gran cantidad de las faltas que en competición doméstica les pitan, no se las cobran cuando viajan por Europa.

Árbitro saca una roja en un partido entre el Valladolid y el Elche. | Fuente: pensadordeapuestas.com

Por lo tanto, la RFEF y el Comité Nacional de Árbitros deberían de cuestionarse igualar el nivel del arbitraje nacional al estándar europeo. Sobre todo, por el bien a corto/medio plazo de nuestros equipos en Europa y de para muchos que, como yo, piensan que el fútbol es un deporte de contacto y se debe de favorecer la no interrupción del juego. Unas interrupciones, que favorecen la aparición de muchas paradas que, sin duda, como se decía en el primer párrafo, puede ser la causa del bajo nivel de ritmo de juego en La Liga.

3. Mala época de la rivalidad Madrid – Barça

Nadie puede negar que una gran parte de las posibilidades de España en competición europea depende de los dos grandes de nuestro fútbol: Real Madrid y FC Barcelona. Si estos no tienen un buen año, sin olvidar al Atleti que llegó a dos finales en tres años, es muy difícil que España se lleve un gran título en Europa, al menos no la Champions League.

Las consecuencias del cambio de década

De nuevo, el fútbol español debe de vivir de recuerdos para retroceder a aquellos años dorados en el que los de “El Clásico” compartieron la gloria europea durante cinco temporadas (cuatro Champions del Madrid y una del Barça). Entonces era 2014-2018. Ahora en 2021, el Barcelona fue barrido en octavos por el PSG y el Madrid en semis por el Chelsea.

El Real Madrid levantando su 13ª Champions. | Fuente: Wikipedia

Esta gran rivalidad del mundo del fútbol dio al deporte una década gloriosa en el 2010, con partidos inolvidables y el enfrentamiento de dos de los mejores jugadores que ha visto este mundo: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Un mal año para ambos

Sin embargo, todos somos conocedores de la caída en desgracia de ambos equipos. Con la liga en un puño, donde tres pueden ganarla y el favorito es el Atlético de Madrid (que sin intención de ofender, en un año bueno de los dos grandes es difícil que luchara por la liga), el Real Madrid aún no ha levantado cabeza desde la salida de Cristiano (aunque ganara el año pasado La Liga). El Barcelona, por su parte, ha sufrido estas últimas temporadas, donde ha dependido demasiado de Messi (que no ha dado la talla en muchas ocasiones), a causa de la mala gestión de Josep Maria Bartomeu.

Con una década entrante que promete nuevas y grandes emociones con el posible fichaje de Mbappé al Real Madrid y la posible, aunque poco probable por temas económicos, llegada de Haaland al Barcelona, quién sabe si este punto solo será papel mojado en los próximos años. Esperemos que sí.

El Villarreal, el último superviviente

Habiendo argumentado todo esto, y volviendo a explicar que es una opinión personal, cabe destacar que aún tenemos al Villarreal como el último superviviente de esta, más que evidente a mi parecer, debacle del fútbol español en Europa. Esperemos que la decadencia de los equipos españoles en Champions League y, en parte en Europa League, solo sea fruto de estas últimas temporadas, y pronto vuelva la hegemonía de nuestro fútbol en el viejo continente.

Afición del Villarreal en el Estadio de la Cerámica | Fuente: Wikipedia

Por ahora, solo nos queda desearle suerte a los groguets en su final en Polonia contra el Manchester United. Todo el fútbol español está con vosotros, submarino amarillo.

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