Previa finales NBA: Bucks y Suns buscarán el anillo en una final sin precedentes

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Vía @NBAspain en Twitter

Milwaukee Bucks y Phoenix Suns disputarán a partir de esta madrugada las finales de la NBA tras proclamarse campeones de sus respectivas conferencias

La temporada 2020/2021 de la NBA toca su fin y eso significa que, ya tenemos servido el enfrentamiento final. Tras superar un cuadro de Playoffs como siempre imprevisible, Milwaukee o Phoenix son las ciudades que celebrarán un anillo de su equipo en apenas 15 días, lo que supondrá un hito para cualquiera de ellas. Los de Wisconsin buscarán su segundo anillo, tras el logrado en 1971 liderados por Kareem Abdul Jabbar. Por su parte, los de Arizona quieren su primer campeonato, ya que pese a haber pisado las finales en dos ocasiones previamente, los Suns cedieron ante los Bulls de Jordan (1993) y los Celtics de John Havlicek y Dave Cowens (1975).

Sus caminos hacia la final han sido muy diferentes, pero ambos equipos llegan reforzados tras su última victoria en finales de conferencia y con la sensación de estar ante una oportunidad única. Los Milwaukee Bucks, tercer clasificado en el Este, se encontraron al inicio de playoffs posiblemente en la peor posición posible para un equipo que había acabado tan arriba en la temporada regular. En su camino hacia las finales tenían a Miami Heat como primer escollo (finalistas el año pasado), al megaproyecto de los Brooklyn Nets en una hipotética segunda ronda, y en el paso antes de la final, podían esperar a unos Philadelphia 76ers que, a priori, tras finalizar como líderes del este, contaban con dos eliminatorias previas mucho más asequibles.

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Pues bien, el equipo liderado por Giannis Antetokounmpo se deshizo casi sin sudar de Miami en primera ronda venciendo por 4-0, en una eliminatoria en la que los Heat solo presentaron batalla real en el primer encuentro. En segunda ronda, los Bucks superaron a los Brooklyn Nets en el séptimo partido en un enfrentamiento, este sí, en el que las circunstancias les favorecieron. Kyrie Irving y James Harden sufrieron lesiones que dejaron a Kevin Durant solo ante el peligro,  y pese a que KD dejó auténticas exhibiciones para el recuerdo, se quedó a centímetros de eliminar a los Bucks sobre la bocina, los Nets cayeron en la prórroga del game 7 y los de Milwaukee continuaron su camino. Por último, en las finales de conferencia que finalizaron el pasado sábado, los Bucks superaron por 4-2 a los Atlanta Hawks a pesar de no contar con Giannis Antetokounmpo en los últimos 2 partidos, si bien Trae Young, jugador principal de los Hawks, también se perdió el cuarto y el quinto partido de la eliminatoria, apareciendo de manera casi testimonial en el sexto y último partido. Honor para los de Atlanta, que sorprendieron a todo el mundo eliminando a los Philadelphia 76ers en una eliminatoria espectacular en la que protagonizaron dos remontadas para el recuerdo. Se marchan dejando muy buenas sensaciones de cara al futuro próximo y con la consagración de Trae Young como estrella de la liga.

 

Por su parte, los Phoenix Suns han ganado con cierta autoridad todas sus eliminatorias. El equipo liderado por Chris Paul solventó todas las posibles dudas existentes sobre su capacidad para competir en playoffs. Su temporada regular había sido muy buena, casi impecable, pero quedaba por ver su capacidad de respuesta en el fuego real, donde cada partido cuenta y prácticamente no hay margen de error. Tras verse 1-2 abajo frente a los Lakers de LeBron James y Anthony Davis, los Suns lograron 9 victorias consecutivas (todo un hito en playoffs) para eliminar a los vigentes campeones, barrer a los Denver Nuggets en segunda ronda, y ponerse 2-0 por delante en las finales de conferencia frente a los Ángeles Clippers. Finalmente esta última ronda se la acabaron llevando por 4-2, aprovechándose también de la ausencia de Kawhi Leonard por lesión en el equipo angelino.

Si bien no sabemos que hubiese ocurrido si Kawhi hubiese estado sobre la cancha, los Suns siempre se han mostrado como un equipo muy sólido, con un plan muy claro, duros mentalmente y con unos recursos tanto en ataque como en defensa suficientes para creer que son justos finalistas. Honor también para los Clippers, que pese a verse sin una de sus principales estrellas (y uno de los mejores jugadores de la liga), encontraron recursos donde no parecía haberlos para plantear una batalla dura y emocionante prácticamente hasta el final.

 

Así las cosas, Milwaukee Bucks y Phoenix Suns están a una serie al mejor de siete partidos, a cuatro victorias, de proclamarse campeones de la NBA. Es por un lado la primera gran oportunidad para Giannis Antetokounmpo, no solo de ganar su primer anillo, si no de romper con el techo de cristal que comenzaba a formarse sobre su carrera tras sus últimas participaciones en playoffs, en las que siempre acabó cayendo antes de lo que las expectativas y su actuación en temporada regular podían predecir, y demostrar así que es una estrella de la liga capaz de liderar a un equipo a un campeonato.

Por otro lado Chris Paul tiene al mando de los Suns la oportunidad de ponerle el broche a una carrera de leyenda eliminando la única mancha en su expediente deportivo: a sus 36 años, y mostrando posiblemente el nivel más alto de su carrera, pisará por primera vez unas finales. Acusado de tener un contrato tóxico (un salario «demasiado alto») en los últimos años y perseguido por una supuesta sobrevaloración, CP3 está a cuatro victorias de cerrar su historia personal, de acabar con esa sombra que le persigue hace algunos años y, porque no decirlo, de hacer justicia a su propia carrera. Quizá sea su única oportunidad, quizá no, y pueda tener alguna más, pero visto lo ocurrido durante la temporada y lo imprevisible que resulta esta liga, el sentimiento general es que es el momento de Chris Paul. Es ahora o, posiblemente, nunca.

Obviando el hecho de que en una serie a siete partidos influyen factores extra deportivos que pueden alterar por completo el resultado, como pueden ser las lesiones o un caso de COVID, estas son algunas de las claves puramente deportivas que pueden acabar decidiendo quién es el campeón de la temporada 2020/2021:

  • CP3 – Devin Booker vs Jrue Holiday – Khris Middleton: El duelo que se plantea entre ambas parejas exteriores es uno de los aspectos que puede determinar qué equipo acaba llevándose el gato al agua. De la capacidad de Jrue y Middleton para sujetar defensivamente a la pareja de los Suns depende buena parte del posible éxito de los Bucks. Si Chris Paul y Devin Booker les superan, estarán en posición de explotar una de las mayores debilidades de la defensa de Milwaukee, que no es otra que las situaciones en las que su pivot, Brook Lopez, se ve obligado a defender a un jugador mucho más pequeño que él fuera de la pintura. Trae Young y sus Hawks sin ir más lejos fueron capaces de sacar rédito de este tipo de situaciones, y es un espejo en el que ambos equipos deberían mirarse: los Suns para tratar de replicarlo, y los Bucks para tratar de minimizarlo.
  • Protección de la pintura y el rebote de Phoenix Suns: Los puntos cerca del aro y la cantidad de rebotes que capturan en ataque (y que por tanto les otorga una posesión extra) han sido armas constantes y muy fiables para los Bucks a lo largo de estos playoffs. Tienen en Giannis al que posiblemente sea el finalizador más letal e indefendible cerca del aro de toda la liga, y en jugadores a priori exteriores como Tucker, Connaughton o el propio Middleton una presencia constante en el rebote muy productiva para ellos. Si los Suns no son capaces de minimizar esas segundas oportunidades y de proteger tanto como sea posible la pintura, tendrán mucho terreno perdido. Buena prueba de ello es nuevamente la serie ante los Hawks, en la que los dos partidos en los que los de Atlanta capturaron más rebotes que los Bucks, fueron los dos partidos que acabaron venciendo.
  • El desequilibrio de los secundarios: El papel que juegan los secundarios siempre es clave en un equipo campeón, pero en esta serie toman vital importancia en ambos equipos visto lo visto en rondas previas. Por un lado, Cameron Payne, base suplente de Phoenix Suns, está haciendo la mejor post temporada de su carrera, sobre todo en términos de anotación. Está permitiendo que, en líneas generales, su equipo no note en exceso los minutos de descanso de Devin Booker o Chris Paul y mantengan un buen ritmo de anotación, además de ser un base capaz de cambiar la velocidad y el tempo del partido si su equipo lo necesita. Por otro lado, el papel que puedan jugar especialmente Brook Lopez y Bobby Portis, el pívot suplente, será determinante por varios motivos. El primero, el mencionado previamente, su capacidad para defender a la pareja exterior de los Suns llegado el momento. El segundo, por el impacto que puedan tener en algunos tramos de los partidos que acaben por ser decisivos. La capacidad de Brook Lopez para tirar de 3 y, por tanto, arrastrar a su defensor lejos del aro, y la intensidad y aumento de nivel defensivo que ha aportado Bobby Portis desde el banquillo ya han marcado la diferencia en alguna ocasión. Y por último, por supuesto, su nivel de acierto en ataque. Si a los jugadores llamados a llevar el peso ofensivo del equipo se les suma la aportación de piezas cuya función principal es otra, la ofensiva de Milwaukee puede convertirse, simplemente, en imparable.
  • El factor emocional y la presión: Más allá de lo que los entrenadores dibujen en sus pizarras y de lo que las estadísticas y expectativas dicen que puede ocurrir, lo cierto es que lo que ocurra dentro de las cabezas de los jugadores va a jugar un papel fundamental, quizá el más importante de todos. Jae Crowder, alero de los Suns, será el único jugador de ambas plantillas que ha jugado unas finales (los 6 partidos disputados con los Heat el año pasado). La falta de experiencia y la presión que pueden sentir los jugadores por la situación en la que se encuentran pueden hacer que lleguen las dudas, los nervios y la desconcentración. Si estos factores entran en juego, todo lo mencionado previamente importará menos, siendo la frialdad y la mente fría los aspectos que decidan qué equipo acaba por llevarse el anillo.

Ocurra lo que ocurra, venza quien venza, la NBA se acerca al final de una de sus temporadas más sorprendentes de los últimos años. Todos los escollos deportivos y extra deportivos que estos dos equipos han superado han dejado una final difícil de predecir (casi imposible al inicio de la temporada), con dos grandes historias por culminar y que, esperemos, den como resultado una serie larga y competida.

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