Luces y sombras en el All-Star de la NBA 2021

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El evento tuvo más ritmo que nivel en muchos de sus tramos y adoleció de su emoción habitual

La pasada madrugada se disputó el All-Star de Atlanta 2021 de la NBA, uno de los eventos más mediáticos y más importantes del panorama deportivo estadounidense. Pero esta vez, como era de esperar, estuvo por debajo del nivel habitual.

Tras superar todas las trabas e impedimentos que la situación sanitaria supone para la celebración de este tipo de eventos, el All-Star arrancó con un concurso de habilidades que fue un presagio de lo que nos encontraríamos después. La falta de intensidad marcó el desarrollo de este concurso que se acabó llevando Domantas Sabonis, pívot de Indiana Pacers, uno de los pocos participantes que mostró deseo real de competir.

Es cierto que este concurso, al igual que el resto, se vió afectado por todas las circunstancias dadas, pero evidenció una vez más que esta competición necesita una vuelta de tuerca para volver a generar el interés tanto de jugadores como de aficionados.

El concurso de triples, evento estrella

A la victoria del jugador lituano de los Pacers le siguió el momento más destacado de la noche, el concurso de triples. El cartel de jugadores participantes era un gran atractivo y, esta vez sí, el resultado cumplió con las expectativas generadas, ya que disfrutamos de un concurso emocionante y con actuaciones de gran nivel.

Stephen Curry se alzó con su segundo trofeo del concurso de triples tras dos actuaciones de gran nivel en ambas rondas, pero no lo tuvo nada fácil. A excepción de Jaylen Brown, el resto de participantes hicieron una gran primera ronda, obligando al base de los Golden State Warriors a mostrar su mejor versión para hacerse un hueco en la final.

Una vez ahí se topó con Mike Conley, base de Utah Jazz, que contra todo pronóstico realizó una espectacular serie de triples que le colocó con 27 puntos. Tras fallar sus primeros cuatro lanzamientos, Curry subió el nivel y logró llegar a su último tiro con posibilidad de victoria. Si anotaba vencía, si fallaba se lo llevaba Conley. Y como no podía ser de otra forma cuando hablamos del mejor tirador de la historia, ese tiro entró con música.

Sin tiempo que perder, al concurso de triples le siguió el partido de las estrellas, un partido que dio un paso atrás respecto a lo visto otros años. Tras el cambio de formato del partido, en el que dos capitanes (los dos jugadores más votados) eligen sus equipos como si de una pachanga callejera se tratara, la NBA había logrado recuperar un poco la competitividad del All-Star game. Lograron generar pique entre jugadores y especialmente cuando llegaba el último cuarto, podíamos disfrutar de competitividad.

Lillard y Curry le pusieron picante al partido de las estrellas

Sin embargo, todo lo que este año rodeaba al evento, además de las bajas de última hora de Ben Simmons y Joel Embiid, hicieron de este partido un encuentro muy descafeinado, especialmente en el primer cuarto. La entrada al partido de Chris Paul y la voluntad de los jugadores debutantes, como Jaylen Brown, Conley o Sabonis lograron aderezar un poco el partido, que tuvo como gran atractivo la exhibición que dieron Damian Lillard y Stephen Curry demostrando su rango de tiro.

Pese a formar parte del mismo equipo, entraron en un pequeño pique por ver quién de los dos lograba anotar triples más lejanos. Un pique que, alimentado por el acierto de ambos, hizo las delicias tanto de aficionados como de sus propios compañeros. Fue el gran atractivo del partido, pues el Team LeBron se impuso con holgura y no pudimos disfrutar de un último cuarto igualado. Giannis Antetokounmpo fue elegido MVP del partido con 35 puntos sin fallar ninguno de sus lanzamientos.

Imagen vía @NBA

Los mates, de más a menos

Por último, durante el descanso del partido de las estrellas pudimos disfrutar del concurso de mates, cuya primera ronda nos puso la miel en los labios…y ahí la dejó. Los tres jugadores realizaron un primer mate espectacular, cada uno con su estilo. Esto hizo pensar que quizá habíamos subestimado lo que podría llegar a ofrecer el concurso de este año, pero los jugadores no pudieron mantener el nivel y el resto del concurso resultó ser bastante discreto. Finalmente, Anfernee Simons, base de Portland Trail Blazers, se llevó el trofeo con un último mate en el que hizo gala de los muelles que tiene en las piernas al realizar un mate en el que tuvo tiempo de simular un beso al aro. No fue un concurso para la historia, pero sí dejó al menos una gran primera ronda.

Con todo, podemos decir que el All-Star de Atlanta 2021 cumplió con lo esperado. Un excelente concurso de triples, algunos momentos brillantes durante el partido de las estrellas y un concurso de mates que dejó con ganas de más. Como firma final, la NBA confirmó cero casos de covid-19, por lo que la liga podrá reanudarse sin contratiempos tras un par de días de descanso.

Imagen de portada vía @NBA
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