Óscar Bruzón: “Ser el seleccionador de Bangladesh es complicadísimo, pero la confianza es máxima”

0
489
Óscar Bruzón, nuevo seleccionador de Bangladesh. Fuente: Instagram Óscar Bruzón

Seleccionador de Bangladesh en el Campeonato SAFF

Óscar Bruzón se ha convertido en el entrenador con más títulos en el extranjero en los últimos 5 años, con 9. Una lesión le obligó a dejar el fútbol, pero lo retomó como entrenador. Empezó en la cantera del Celta, y pronto tomó la decisión de irse a la India, Maldivas, y Bangladesh donde está triunfando. El 1 de octubre afronta un nuevo reto, ser el seleccionador de Bangladesh en el Campeonato de la SAFF.

P: ¿Qué recuerdos tienes de tu etapa como jugador? 

Publicidad

R: Tengo recuerdos muy bonitos. Tuve una carrera tardía, fui un jugador bueno a nivel local en Vigo, pero hasta juveniles no me metí en la disciplina del Celta. Las cosas empezaron a irme bien, me moví por equipos de Segunda B y de Segunda, pero tuve una lesión que frustró mi carrera siendo muy joven, con 24 años. Me centré en mis estudios, acabé mi carrera, mi máster y tuve un trabajo de acuerdo a mis estudios, pero el gusanillo del fútbol siempre estuvo ahí. Me saqué la licencia y cubrí todas las etapas iniciales de un entrenador en canteras importantes de Vigo como la del Celta.

P: ¿Tuviste que decidir entre trabajar en lo que habías estudiado y el fútbol?

R: Sí. Llegó el momento de decidir y tuve el valor de dedicarme a entrenar y hacer lo que me gusta, el fútbol. A base de prescindir de toda mi parte académica, y de lo que en teoría debería haber sido una vida más tranquila, de oficina, y sin grandes sobresaltos. El fútbol es completamente lo opuesto, es tener exámenes semanalmente. Hay gente a la que le gusta, otra gente que busca una vida más estable y tranquila, pero en mi caso me mueven las emociones y el estar trabajando diariamente para conseguir resultados inmediatos.

P: Entonces, ¿fue esa lesión la que te provocó que decidieras dedicarte a entrenar?  

R: Sí. Esa lesión me frustró porque yo era un jugador joven, que apuntaba muy bien. Estuve cedido como jugador del Celta, en esa época estaba jugando la Champions. Era un jugador importante de su cantera, pero mi cuerpo no aguantó, al no haber quemado todas las etapas de formación. Lo intenté, sufrí mucho, tuve varios tratamientos, dos operaciones, pero decidí retirarme. Esa frustración pesó mucho en mí. Me gusta mucho el deporte, está muy instalado en mi familia, y me animaron a que lo compaginara con mis estudios. Cuando dejé el fútbol de forma profesional me quedé vacío. Por eso, decidí retomarlo acabando el curso de entrenador, cogiendo chavales, y teniendo una base fuerte para dirigir a nivel profesional.

«Cuando dejé el fútbol de forma profesional me quedé vacío. Por eso, decidí retomarlo acabando el curso de entrenador»

P: ¿Qué aprendiste en tu etapa de inicio en el Celta B?

R: El Celta es una cantera muy reconocida a nivel nacional. Todos los años salen jugadores hacia grandes academias y tenemos representación en la selección nacional. Es una cantera que trabaja de maravilla. La idea de juego es de mucho balón y mucha velocidad, una consecuencia de lo que hace el primer equipo y yo me siento un privilegiado por haber tenido la oportunidad tanto de jugar como de entrenar en el club de mi ciudad.

P: ¿Por qué la decisión de salir a entrenar fuera de España?

R: Porque en España quemar todas las etapas sin ser un jugador que haya jugado varias temporadas en Primera División, si quieres dirigir un banquillo es muy complicado. Es un proceso de muchos años y tienes que quemar muchas etapas a nivel académico, y en ligas semiprofesionales (Tercera División, Segunda B). Yo con mi formación creí que podría reducir ese proceso y la mejor forma de hacerlo fue saliendo fuera de España. En un año en India me vinieron buenas oportunidades, entrené en las dos ligas de máximo nivel y la velocidad de mi carrera fuera de España fue muy buena.

P: ¿Cómo fue esa adaptación? Porque los seis primeros meses son claves.

R: Así es. Es un tema de ritmos y de metodología. El profesional español no se da cuenta hasta que sale fuera de España. Llevo muchos años fuera y creo que hay dos canteras de entrenadores de mucho renombre. Una es la española y otra es la holandesa. Hay mercados muy buenos: Brasil, el mercado latinoamericano, África… Pero en términos de ritmos, intensidades, metodologías, conocimiento, mentalidad de grupo, cercanía al jugador, factores psicológicos… las escuelas holandesas y las españolas estamos un paso más adelante.

P: ¿Qué es lo que más te costó al principio?

R: Traer a los jugadores a este tipo de dinámicas: los ritmos, los factores competitivos, el sacrificio día a día, el máximo esfuerzo, compromiso, velocidades de los entrenamientos, transiciones entre ejercicios, preparaciones específicas o los subprincipios tácticos. Cuando llegué a India, explicarles esto a mis jugadores era como hablarles en chino. Estaban acostumbrados a otras velocidades, y a otras formas de dirigir, a un mando directo, jerárquico y vertical. Cuando ven que llegas como uno más del grupo y poniéndote a su servicio, te ganas la confianza de los jugadores y poco a poco los puedes llevar hacia tu lado.

Óscar Bruzón en un entrenamiento con la selección de Bangladesh. Fuente: Instagram Óscar Bruzón

P: ¿Es esa la clave de tu éxito, el llegar como uno más delante de los jugadores? 

R: Sin duda. En estos países se lleva el mando directo, la instrucción, y que el entrenador le diga al jugador lo que tiene que hacer. En España se trabaja muy bien el concepto de equipo y nuestros éxitos llegan por eso. Cuando salimos fuera de España es la parte en la que podemos hacer clic en nuestros jugadores y llevarlos a formas de trabajar que no están acostumbrados. Estar con ellos con convencimiento, servicio, vocación, e intentar que se lo pasen bien en cada momento del juego. El factor diferencial es darle importancia a cada uno de los segundos de trabajo. Eso me ha hecho tener una buena carrera en los últimos años.

P: ¿Qué diferencias técnicas ves tú entre el futbolista español y el indio?

R: Muchísimas. Todo se resume en el trabajo de base y desarrollo. Aquí, el jugador llega a la máxima categoría sin tener la suficiente experiencia y competición en categorías inferiores. Es complicado encontrar ligas estables de canteras, son competiciones contra otros colegios o un fútbol muy asilvestrado. El aspecto técnico en España lo trabajamos desde los 8-12 años, y en estos países eso no existe. Hay una carencia de entrenadores, competiciones, e infraestructuras apropiadas para desarrollar el trabajo de las canteras. Al jugador le viene la oportunidad de jugar al fútbol profesional sin haber tenido la base correcta.

P: ¿Cómo es la cultura futbolística? Porque el fútbol está compitiendo con el cricket.

R: Sí, pero es un tema político. El fútbol es el deporte universal y el cricket es el que tienen aquí para la Commonwealth y para los vecinos de colonias británicas. En Bangladesh el cricket gobierna con una estructura profesionalizada. En los años 70-80, el fútbol estaba al mismo nivel del cricket, pero en los últimos veinte años el interés decreció, por temas políticos y porque en los clubes no entran profesionales, sino gente afín al gobierno. En India no es tan homogénea la situación, sino que hay estados como Goa, Calcuta, la bahía de Bengala, o Kerala, que están empezando a invertir más en fútbol que en cricket.

P: Invertir desde la base y darle la oportunidad al fútbol es muy importante ¿no?

R: Es lo más importante. El desarrollo del fútbol viene desde la base. Hay países que trabajan con equipos que pertenecen a la Federación, los sub-16 salen del país para jugar amistosos, pero la mejor forma de desarrollo es otra. Los clubes tienen que tener dos o tres equipos en sus categorías inferiores, enfrentarse entre ellos, con buenos entrenadores, y buenas instalaciones. La Federación tiene que ayudar con formación a entrenadores, calendarios regulares y organización de las ligas. El esfuerzo debe ser conjunto entre la Federación y los clubes. La carencia de estos países es que tiene el fútbol de cantera no tiene visibilidad.

Óscar Bruzón es uno más entre sus jugadores. Fuente: Twitter Óscar Bruzón.

P: Fuiste el primer entrenador español en estar en las dos ligas más prestigiosas de la India, ¿qué significa eso para ti?

R: Son hitos y logros que he conseguido en el pasado, pero es algo puntual. Lo más importante es que mi carrera en los últimos cinco años ha ido creciendo a pasos agigantados, y estoy orgulloso de ello. No estoy solo, esto es posible con el coaching que viene conmigo, y con presidentes que tienen una idea igual que la mía. No me muevo dando palos de ciego, sino que antes de aceptar un proyecto tengo la información necesaria y si veo que las piezas encajan, que la filosofía del club va en mi misma línea, me lanzo a por el proyecto. En tres diferentes clubes en los últimos años, las cosas están saliendo muy bien.

P: Volviste a España para ser el 2º entrenador de Fernando Vázquez en el Mallorca, ¿cómo recuerdas ese año?

R: Muy bien a nivel de prestigio, siempre es una pasada volver a España y hacerlo en el RCD Mallorca, pero la experiencia no salió bien. Soy una persona con ideas muy cercanas a las de Fernando Vázquez y le estaré siempre agradecido por la oportunidad. Entré al club en con la liga ya iniciada. Tuvimos muchos problemas con el descenso del año anterior del Mallorca, y al empezar la liga, nos metimos en la zona del descenso. A los tres meses, cesaron a Fernando, y yo decidí que mi paso por el RCD Mallorca debía finalizarse. No todo en el fútbol va bien. Hay que aprender de los momentos buenos y de los momentos malos. Lo más importante es saber encajarlo en ambas direcciones, cuando va bien y cuando va mal.

P: Tú lo encajaste muy bien porque, tras tu paso por Maldivas y ahora por Bangladesh, eres el entrenador con más títulos, 9, en el extranjero en los últimos 5 años. ¿Es un premio al trabajo?

R: Así es. A raíz de esa mala experiencia, todo lo que viene después son cinco años muy positivos. Igual que no me voy a lamentar por los malos momentos, tampoco me voy a excederme en los buenos. Estoy muy orgulloso. He peleado mucho, y nadie me ha regalado nada. No vengo aquí con el nombre, sino que me lo he tenido que currar y ese es el orgullo, que haya sido una pelea conmigo mismo. He renunciando a muchas cosas, a vivir en Vigo, a estar con mi familia, con mis amigos, pero tenía claro que este es el camino por el que tenía que ir, y recoger los frutos de esta manera es un gran motivo de satisfacción.

«He renunciando a muchas cosas, pero tenía claro que este era el camino por el que tenía que ir, y recoger los frutos de esta manera es un gran motivo de satisfacción»

P: Precisamente, hace un mes has ganado la liga con tu equipo, el Bashundhara Kings, ¿hay alguna clave para conseguirlo?

R: Eso debería decirlo la gente que trabaja conmigo. Soy una persona muy seria, concienciada, y minuciosa en mi trabajo. Me gusta que la gente disfrute, pero el esfuerzo y las intensidades son innegociables. Reto a mis jugadores en las sesiones de entrenamiento, porque si no parece que hay algunos que por nombre tengan más derechos para jugar que otros. Me ha traído problemas, pero me ha traído muchas más soluciones. Soy una persona que valora el rendimiento y el que lo haga bien en el trabajo diario y semanal, es el que va a jugar el fin de semana. Esta idea me está ayudando a que las cosas salgan bien.

P: ¿Crees que todo el mundo sirve para estar entrenando fuera durante un largo período de tiempo?

R: No. Ni siquiera yo. Si a mí me preguntas esto hace 10 años, nunca te diría que iba a estar 10 años entrenando fuera, pero son situaciones sobrevenidas y siempre que tu carrera vaya en progreso, dando pasos sólidos, tenemos que estar expuestos al no sé qué va a pasar mañana. Trabajamos en el día a día, en cualquier momento se puede torcer, o en cualquier momento puedes conseguir un éxito. Lo mejor es estar centrado y tranquilo en el trabajo diario, no hay que tener grandes preocupaciones. Lo que venga el día de mañana vendrá y ojalá sea de la mejor manera porque el trabajo que se hace es el mejor posible.

P: ¿Cómo afrontas el reto de ser el seleccionador de Bangladesh para el Campeonato de la SAFF? 

R: Ha sido un tema de locos. Mi nombre fue anunciado antes de empezar las negociaciones. La situación es un acuerdo entre el presidente de mi club, que es el vicepresidente de la Federación, el presidente de la Federación y el director técnico de la Federación. Se han puesto muchas piezas alineadas. Lo tomo muy responsabilizado. He tenido poco tiempo de trabajo, solo una semana, porque empezamos el torneo el 1 de octubre. Me gustaría haber tenido cuatro o cinco semanas, pero no voy a escatimar responsabilidad. Me han dado una semana y me agarro a ello. El proyecto es complicadísimo, pero la confianza que tengo en él es máxima. Es lo que estoy tratando de mover hacia mis jugadores.

Óscar Bruzón presentado como nuevo seleccionador. Fuente: Twitter Óscar Bruzón

P: ¿El cambio en los jugadores es muy grande?

R: El cambio en la idea de juego es total. Vienen de un entrenador inglés con un estilo muy defensivo, compacto, buscaban el balón largo, el pase de seguridad, y los espacios. A mí me gusta que mis equipos estén cómodos en el partido en un posicionamiento medio. Es complicado porque jugaremos contra equipos de un ranking FIFA superior, pero no le tengo miedo, es la forma en la que me gusta trabajar, y estamos en el proceso de implementar este tipo de fútbol. Hay cambios drásticos, pero estamos esperando a que haga clic desde el primer día. Tenemos que llenarlos de confianza. En una semana podemos hacer algo que es muy complicado, pero ¿por qué no? está a nuestro alcance.

P: A lo largo de tu carrera has demostrado que si alguien puede hacerlo ese eres tú.

R: Veremos. Hay que saber dónde estamos, esto no va de magia y de que yo llegue sea el salvador del fútbol del país. Si me lo planteo de esa manera, no va a suceder. Me lo planteo con una sensación de humildad, de cercanía, convencimiento, buen clima de grupo, y de trabajar factores tácticos básicos y no irme a temas muy complicados. Creo que hay que trabajar un tema de posicionamientos y hacer un sistema que se ajuste a los jugadores y no al revés, no querer llevarme todo a mi lado porque si no vamos a fracasar.

P: La selección de Bangladesh va 189º en el ranking FIFA, ¿crees que puede haber una progresión para que vaya subiendo de puesto?

R: Estoy convencido. Ese ha sido uno de los factores que me han hecho coger el trabajo porque no creo que Bangladesh se merezca estar tan abajo en la clasificación. Tenemos poco tiempo, pero jugamos contra cuatro rivales con un ranking parecido, excepto India (107º), pero Nepal (168º), Maldivas (158º) Y Sri Lanka (205º), son partidos al 50%. Ahí es donde quiero que cada acción, cada minuto y cada momento lo llevemos hacia nuestro lado para conseguir un buen resultado y poder escalar en el ranking FIFA.

«Quiero que cada acción, cada minuto y cada momento lo llevemos hacia nuestro lado para conseguir un buen resultado y poder escalar en el ranking FIFA»

P: ¿Los jugadores de India o Bangladesh podrán competir en las grandes ligas europeas o el salto es muy grande?

R: El salto es muy grande. Los mejores jugadores indios han tenido oportunidades de irse a Europa y no son capaces de llegar a la élite. El capitán de la India se fue a jugar a Segunda División a Portugal, y no fue importante en su equipo. El tema está en la base. Por números pueden ser mejores que nosotros porque las poblaciones son inmensas, pero si en una ciudad en España de 200 o 300 mil habitantes se tienen 50 o 70 campos de fútbol, en Daca, la capital de Bangladesh, que tiene 20 millones de personas, no llegan a tener 50 o 70 campos de fútbol. Se necesitan infraestructuras, competiciones y formación de entrenadores. Ahí es cuando empezaremos a progresar.

P: Para concluir, ¿se necesitaría un cambio de todos y una apuesta definitiva por el fútbol en Bangladesh? 

R: Efectivamente. El cambio es estructural. Esto no va de que un jugador llegue con 23 años, formarlo y llevarlo a Europa. Los jugadores tienen que empezar a trabajar desde muy pequeños, seguir todos los pasos adecuados. En España, en la escuela de entrenadores, eso está muy claro en la formación. No hay que entrenar lo mismo en edades tempranas, en medias o en precompetitivas. Hay que ajustarse a los jugadores y eso es lo que hace ser a España una referencia mundial en todas las categorías inferiores. No hay grandes secretos, esto va de dinámicas de trabajo, y de métodos, y el método que llevamos en España es excelente. Y de eso nos damos cuenta cuando salimos del país.

Publicidad | Advertisement

Deja un comentario