Claves para entender el grito cubano por la vida

0
288
manifestantes en cuba
Manifestaciones en Cuba. Fuente: Reuters

La crisis del coronavirus ha conseguido que, después de veinte años, las calles de Cuba, y también del exterior, se llenen de manifestantes que claman por la vida. Entre las consecuencias ya se cuentan un muerto y 187 desapariciones, pero ninguna solución.

Publicidad

¿Cómo empezó todo?

Las manifestaciones comenzaron en San Antonio de los Baños, una localidad cercana a La Habana, el domingo 11 de julio. Dicha movilización se organizó para exigir la vacunación de la población contra la COVID-19, que se estaba tornando lenta e ineficaz por la falta de vacunas para toda la población. Y para exigir que se reestableciera la normalidad en la isla, que veían atravesando largos apagones eléctricos, falta de alimentos y suministros básicos.

La crisis sanitaria es actual, Cuba se ha convertido en el país con más riesgo de toda América Latina, cuando el año pasado había logrado controlar muy bien la pandemia, teniendo una incidencia de muertes que no alcanzaba las 2.000 víctimas y aprovechando la vacuna que ellos mismos habían logrado desarrollar. Pero este mes de julio los informes sanitarios han arrojado un índice de contagio de 7.000 casos y una treintena de muertos.

Lo crisis se ha visto agravada porque el mayor motor económico de Cuba, el turismo, se ha visto fuertemente afectado por toda la emergencia sanitaria mundial. Estancando la economía y desarrollando medidas de control poco ortodoxas, derivadas de la contracción de la economía, como la imposibilidad de pagar en los comercios con dólares en efectivo, que es la principal moneda de cambio del país, frente a un peso cubano que no tiene mucha utilidad por su valor.

¿Por qué ha sorprendido tanto esta movilización de “patria y vida”?

No sabíamos de Cuba, más que por alguna mención de mandatarios o por altercados polémicos de su gobierno con Estados Unidos, por lo menos, desde la muerte de Fidel Castro y el cambio de poder a Miguel Díaz-Canel. Pero haciendo memoria al pasado, está claro que no se conocían manifestaciones tan multitudinarias desde que Fidel Castro asumiera el poder en 1959.

Por el tiempo que pasó Castro en el poder, la ausencia de una opción política opositora real y su dominio prácticamente total de las instituciones en el país, de acuerdo con los principios internacionales de legalidad, definidos por las Naciones Unidas (ONU), sobre los componentes democráticos de una democracia, podría decirse abiertamente que en Cuba hay un régimen dictatorial. Por lo tanto, no es de extrañar que los lemas más escuchados en las manifestaciones fueran patria y vida (sátira del eslogan oficial de la revolución “patria o muerte”) o “abajo la dictadura”.

No se habla solamente de un problema de definiciones o de visibilidad internacional, hablamos de un problema grave a nivel social. Al menos dos generaciones han crecido en Cuba sin conocer otra cosa que la Revolución de Castro y las consecuencias internas de la misma se resumen en una declaración exclusiva otorgada a EL GENERACIONAL: “cuando vas a la escuela te preguntan los profesores si tienes cuadernos, cuando dices que no te dicen que se los pidas a Dios, como nunca llegan, te dicen que se los pidas a la revolución y entonces entran militares a entregarte cuadernos” (Laura, 24 años). ¿Es correcto dotar de tanto poder ideológico a una institución?

¿Existe un bloqueo económico impuesto por Estados Unidos?

manifestantes cuba
Manifestantes en San Antonio de los Baños, Cuba. Fuente: Reuters

Por supuesto que existe, desde 1960, cuando la victoria de la Revolución cubana de Fidel Castro (1956), se instaurara en el poder. Estados Unidos ha ejercido fuertes restricciones para la isla, pese a la negativa de entes internacionales como las Naciones Unidas (ONU).

Pero no es culpa del bloqueo todo lo que está ocurriendo en la isla bella. Cuba se ha quedado eternamente congelada en la década de los sesenta porque las inversiones internacionales no han fructificado, excluyendo los puntos turísticos más estratégicos en los que se han instalado hoteles de las cadenas mundiales más reconocidas, como el Meliá o NH Hoteles.

Pero la producción industrial y la explotación de otros recursos en el país se han reducido, consecuencia directa de las expropiaciones que realizó el gobierno desde sus inicios en el poder.

El PIB (Producto Interno Bruto) per cápita de la población posiciona a Cuba como el país 64 en la lista de economías mundiales, otorgándole la categoría de “economía subdesarrollada”. No se produce suficiente para consumir y para exportar. A esto hay que sumarle el gran gasto interno del país derivado de las múltiples ayudas económicas que ofrece a los ciudadanos.

Ayudas del Estado

Una fuente ha descrito en exclusiva para EL GENERACIONAL cómo se conforman estas ayudas a los ciudadanos. Apartando el hecho de que toda la educación es pública, así que cualquier persona tiene acceso a ella. Los anaqueles de los mercados están vacíos, las marcas de venta son contadas y escasean múltiples productos, como las carnes y demás proteínas. Para el cubano medio es difícil llevar una dieta balanceada. En su mayoría aprovechan terrenos propios y la fertilidad de la zona para cultivar y tener animales con los que mantenerse, aunque esta actividad pueda rozar el límite de la ilegalidad, hay que tener una excusa preparada para todo o poner la propia producción a servicio de la comunidad.

El gobierno reparte por cada casa una bolsa con suministros básicos, arroz, pasta, artículos de higiene personal, alguna proteína como pollo; pero no alcanza para que una familia pueda subsistir bien, así que se desarrolla el fenómeno del comercio ilegal.

Todo el mundo conoce lo que es el mercado negro. Por la noche para alguien vendiendo carne por las calles y si tu puedes la compras, aunque te arriesgas a que las autoridades descubran al comerciante y después te descubran a ti (Laura, 24 años).

Una luz al final del túnel

Cuba sufre un problema estructural y económico a nivel país profundo y grave, la esperanza que dejaron estas protestas fue la posibilidad de convocatoria multitudinaria que tuvieron dentro de la isla, y, el apoyo internacional de la comunidad cubana y sus simpatizantes en el extranjero. Pero todo parece estar volviendo a la normalidad en las calles de Cuba. Nadie ha confirmado que la situación sanitaria o económica mejore, lo que, si se ha confirmado, por la cantidad de desapariciones de estos días y la brutalidad con la que se ha contenido a los manifestantes, es que las armas de represión del gobierno cubano son altamente efectivas y están preparadas.

 

Publicidad

Deja un comentario