Taiwán, la línea roja ante un posible conflicto internacional

0
534
Bandera de la República China (Taiwán)- Fuente: Wikimedia Commons

Taiwán no acepta la política de «una sola China» y las relaciones chino-taiwanesas no dejan de tensarse amenazando con una intervención militar a escala internacional

¿Qué es Taiwán?

Taiwán es una isla localizada en la costa sur-oriental china que está en constante tensión con el gobierno chino pues oficialmente pertenece a esta nación, aun habiéndose comportado como independiente desde 1949.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la isla de Taiwán que se encontraba en manos de Japón pasó a ser de China con el apoyo de Estados Unidos y Reino Unido. A pesar de finalizada la guerra, la guerra civil china iniciada en 1927 continuó y las tropas del gobierno de Chiang Kai-shek (líder del Kuomintang) fueron derrotadas por las fuerzas comunistas de Mao Tse Tung.

Publicidad

El gobierno de Chiang huyó a la isla de Taiwán en 1949 e implantó su gobierno nacionalista y tras la presión de movimientos prodemocráticos, Chiang Ching-kuo (hijo de Kai-shek) permitió el inicio de un proceso de democratización.

La lucha por la independencia

Los gobiernos de Beijín y Taipéi llevan décadas de tensiones puesto que ambos bandos reclaman ser los gobernantes legítimos de todos los territorios chinos. El gobierno de Taiwán lleva 70 años siendo gobernado de forma independiente a la República Popular China Según lo ha denominado Pekín resultan ser «un país, dos gobiernos«. A pesar de todo, el gobierno chino sigue considerando la isla como una provincia secesionista pese a no controlarla administrativamente.

En 2000 tuvieron lugar elecciones en la República China (Taiwán) y Chen Shui-ban, partidario de la independencia de Taiwán, se alzó como el ganador. En 2004 sería reelegido y China aprobó la ley antisecesión que otorgaba a China el derecho de tomar medidas no pacíficas contra Taiwán si intentaba separarse de China Continental.

Se produjo una mejora de las relaciones tras los dos mandatos de Ma Ying-jeou (2008-2016), que trató de mejorarlas mediante convenios económicos. Pero tras la llegada al gobierno de Tsia Ing-wen (2016-) del Partido Democrático Progresivo, la política se inclinaría mucho más por la independencia de China.

Tsai Ing-wen presidenta de Taiwán | Fuente: Wikimedia Commons

Escalada de tensiones 

El gobierno chino lleva meses impulsando una nueva estrategia que aumenta cuidadosamente la presión militar sobre el autogobierno taiwanés. Entre las medidas más recientes aparecen los ejercicios militares ejercidos en el estrecho de Taiwán incluyendo un simulacro de invasión de las islas de Taiwán.

El pasado 1 de octubre China envió 150 cazas y bombarderos chinos con capacidad nuclear cruzando la línea media del Estrecho de Taiwán y entrando en la zona de identificación de defensa aérea de Taiwán casi a diario. El ministro de defensa taiwanés declaró el pasado octubre que «China tiene la capacidad de organizar un ataque contra Taiwán. Pero (China) tendrá que pagar el precio». En cambio, premonizó una posible invasión a gran escala por parte de China a Taiwán para 2025.

Ejército chino | Fuente: Wikimedia Commons

Por su parte el ejército de Taiwán presentó un informe en el que reportaba que para 2025 las capacidades de bloqueo y anti-intervención de China alrededor del Estrecho de Taiwán mejorarán. También se revisó un presupuesto de defensa especial de US, $8.600 millones para armas de fabricación local, misiles y buques de guerra. Desde Taipéi no se ha realizado ningún movimiento pero el ministro de defensa taiwanés Chiu Kuo-cheng declaró que «Nuestro ejército es así: si tenemos que luchar, estaremos en el frente de batalla».

El presidente chino Xi Jinping, ha prometido la futura unificación «pacífica» entre la China continental y Taiwán, declarándolo como una «tarea histórica» que «debe conseguirse y se conseguirá».

Reacción Internacional

Actualmente Taiwán cuenta con apenas 15 aliados diplomáticos en el mundo y está en la búsqueda de nuevos socios en el panorama internacional para hacer frente a la presión china. Un informe aprobado por el Parlamento europeo el pasado 20 de octubre aclara que una gran mayoría de eurodiputados se posicionó en favor de fortalecer los lazos con Taipéi, desautorizando además la política taiwanesa de Xi Jinping.

La llegada de Donald Trump al poder en EE.UU en 2016 supuso un refuerzo a la alianza americano-taiwanesa, y los apoyos militares y económicos se vieron multiplicados desde el comienzo de su mandato.

La imagen de la isla y su valor estratégico parecen dar pie a posibles nuevos aliados además, es una gran potencia económica  (21º economía mundial) basada en la alta tecnología y produciendo el 65% de los semiconductores mundiales. Los valores liberales y democráticos de la isla contrastan claramente con los valores opuestos de la China continental y promueven simultáneamente la posibilidad de alianzas con países liberales.

Pese a todo, China es la 2º potencia mundial y el mayor aliado comercial de muchos países, forzando a muchos de éstos a no apoyar a Taiwán si no quieren consecuencias económicas. La tensión no deja de escalar, aún queda «mucha tela que cortar» y el gobierno Chino ya proclamaba en enero «La independencia de Taiwán significaría la guerra» por lo que el futuro es incierto para la sociedad internacional.

Publicidad | Advertisement

Deja un comentario