Zidane, un gestor terrible que siembra numerosas dudas

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A punto de cumplirse dos años desde la vuelta del técnico francés, cada vez surgen más dudas sobre el proyecto del francés, al que la gestión de la plantilla parece que se le escapa de las manos

El domingo 7 de marzo de 2021, a las 16:15 hora española, el Real Madrid de Zinedine Zidane se la juega en el Wanda Metropolitano. Esta puede ser su última bala de cara a conseguir el título liguero. En un momento de decadencia del fútbol español en general (no hay más que ver la ida de octavos de final de la Champions League), la situación del club merengue pende de un hilo, y dejaría en muy mal lugar a la figura del técnico francés.

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Comencemos el análisis dando un salto hacia atrás en el tiempo, al 26 de mayo de 2018. El Real Madrid gana su tercera Champions de forma consecutiva, 13 en el total. Por aquel entonces, la figura de Cristiano Ronaldo reinaba en la Casa Blanca, y a pesar de su discreta actuación en esta final de Kiev, era el pilar fundamental del éxito del conjunto de Chamartín. Un centro del campo legendario, una defensa de élite, o una aportación espectacular desde el banquillo ponían la guinda a una de las mejores plantillas de la historia madridista.

Cristiano Ronaldo y Zidane tras la conquista de la Decimotercera Champions Blanca | Fuente: RadioHouse

Tras esa temporada, CR7 decide dejar de vestir la elástica blanca, y enfundarse la de la Juventus, mientras que el Real Madrid sigue con prácticamente la misma plantilla, con un Zidane que también decide dar un paso al lado tras la salida del astro portugués. El técnico francés deja el Real Madrid, aunque más tarde acabaría volviendo. De ese momento, han pasado casi 3 años, Zidane no estuvo ni una temporada fuera, y el Real Madrid, a pesar del título liguero del pasado año, sigue sin ser ni la sombra de lo que era, con casi la misma plantilla.

Un estilo de juego y unos resultados que siembran dudas

Y llegados al punto donde os preguntaréis, ¿Y por qué es Zidane un gestor terrible? ¿Dónde está el problema? Pues para responder a esto, os invito a seguir leyendo. En las dos últimas temporadas ligueras de CR7 en el Real Madrid, se anotaron 106 y 94 goles, respectivamente, y en las dos más recientes, sin contar el año en el que ZZ decide volver, 70 y 43 en la actual, tras 25 partidos. A este ritmo, significarían unos 64 goles tras 38 partidos. Y repito, la plantilla es prácticamente la misma, simplemente, no está Cristiano para levantar al equipo merengue.

Visto esto, simplemente con las cifras anotadoras, vemos como el técnico madridista no tiene ningún tipo de solución, tras tres años (repito, tres años), para devolver al Madrid a donde corresponde. Además, en su segunda etapa de blanco, ZZ ha ganado 58 de sus 96 partidos, es decir, de cada cinco partidos, el Real Madrid no ganará en dos. Falta CR7 sí, pero Zidane quiso a Hazard, y se lo trajeron. Además, sigue vetando jugadores y dándoles cientos de oportunidades a otros de una forma completamente descabellada y poco arbitraria (como vemos en los casos de Odegaard o Jovic comparándolos con los de Isco o Asensio por ejemplo).

Los errores en la confección de la plantilla que le condenan

Respecto a estos últimos, para que se entienda, desde la 2018/2019, el malagueño ha disputado 79 partidos, con nueve goles y cinco asistencias, con lo que participa en un gol cada seis partidos, y el mallorquín, con 10 goles y 10 asistencias en 77 encuentros, contribuye a un gol cada cuatro encuentros. Sin embargo, son fijos en los onces del francés o en sus rotaciones, cuando Odegaard, uno de los mejores jugadores de la pasada Liga, y que ahora hace las delicias de los seguidores “gunners” del Arsenal, solo disputó siete encuentros antes de su cesión.

Por no hablar de nuevo de Hazard, que sano, juega por decreto; las no rotaciones de Karim Benzema con un Luka Jovic que venía de arrasar en Alemania, y que con Zidane se ha visto condenado al banquillo. El serbio de vuelta al Eintracht cedido este año, ya promedia un gol cada 78 minutos. Una gestión lamentable, y que ahora, con la cantidad de bajas que tiene el Madrid (42 esta temporada, más que nadie en la Liga), le vendría de lujo contar con estos jugadores. A lo que podemos sumar suplencias de jugadores incomprensibles, una idea de juego que brilla por su ausencia, o las malas decisiones con los cambios o tras lo descansos, todo ello sumado a la más que evidente falta de gol.

Los que no están mejoran a los que se quedaron

Todo parece depender de si los jugadores son del “agrado” de ZZ o no. Más ejemplos para ilustrarlo, serían Theo Hernández y Achraf, jugadores que no le gustaban a Zidane, y que, para “sorpresa” de todos, ahora mismo son indiscutiblemente los dos mejores laterales de la Serie A italiana. O el tan “discutido” por Zidane, fijo para Ancelotti o Benítez, James Rodriguez, que en 20 partidos (a 75 minutos de media) en Inglaterra suma cinco goles y siete asistencias, es decir, contribuye a un gol cada 120 minutos aproximadamente, o Gareth Bale (criticado en este mismo periódico por un servidor), que casualmente sale de las manos de Zidane, y en 10 partidos (a 43 minutos de media) de Premier, lleva tres goles y dos asistencias, es decir, una contribución dada dos partidos.

James Rodríguez celebrando un tanto con la elástica del Everton | Fuente: The42.ie

Visto esto, no parece casualidad que jugadores condenados al ostracismo con el francés, brillen ahora fuera del Bernabéu, mientras que otros siguen jugando sin una razón de peso aparente. No sólo no es suplir con juego la baja de Cristiano Ronaldo, porque sí, se le echa en falta, pero el Villarreal anotó solo siete goles menos que el Madrid el año pasado, y no tuvo nunca al portugués. O el Leipzig que con Poulsen y Werner convirtió 84 dianas en 34 partidos.

Cada día que pasa, Zidane es más discutido

Lo que parece cada vez más claro, es que además de no haber una idea de juego, la gestión de la plantilla es nefasta, en ocasiones hasta absurda, y quizás ese calificativo que se le ha puesto muchas veces de “alineador”, empiece a quedarle hasta grande al francés, lo que cada día hace más inexplicable su continuidad en el banquillo madridista. Y no sólo eso, sino que cada vez parece quedar más de relieve que quizás detrás de las 3 Champions consecutivas, no estaba la mano de un gran técnico, sino la magia y calidad de una de las mejores plantillas jamás vistas, y uno de los mejores jugadores (sino el mejor) de la historia del fútbol. Cada día que pasa se entiende menos que Zidane siga, cada día se entiende menos lo que Zidane hace, veremos en qué posición queda el galo tras el derbi del domingo.

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