La sexualidad en España. Del tabú al futuro.

La sexualidad es un motivo de debate social muy vigente en la sociedad actual, pero su importancia no ha sido cuestión de discusión siempre, sino que se ha ido incrementando con el pasar de los años.  La perspectiva y la forma de tratar el tema, se ha visto modificada desde hace unas décadas hasta ahora.

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Carmen López Navas 

La sexualidad es un motivo de debate social muy vigente en la sociedad actual, pero su importancia no ha sido cuestión de discusión siempre, sino ha ido incrementando con el pasar de los años. 

La perspectiva y la forma de tratar el tema, se ha visto modificada desde hace unas décadas hasta ahora.

Generaciones vinculadas

Para las generaciones postmilenial no es tan raro mantener charlas acerca de intimidades sexuales. Es un tema que hasta la abolición de la censura, hacia las generaciones anteriores, no empezó a normalizarse. 

Es considerable entender que el contexto en el que se mueve una generación, ha sido compuesto por generaciones anteriores.

Podría decirse que nuestra generación, ha ido adoptando la normalidad de los actos sexuales por la lucha de las generaciones que nos han resguardado.

A día de hoy tenemos la oportunidad de presentarnos como somos, ser lo que sentimos; o al menos, con más regularidad, por la revelación de nuestros referentes. 

Libertad de sentir

Antaño, las relaciones personales socialmente admitidas desde el primer momento, no son comparables con las que hoy lo son.

Sin referirme de manera concreta al postulado sexual, las relaciones han avanzado y se han normalizado de una forma bastante regular.

Hoy en día, conocer o entablar amistad con una persona homosexual o transexual no es poco habitual, la mayoría conoce a personas cercanas que se identifican con los valores del colectivo LGBTQ+.

Es cierto que la diversidad sexual ha incrementado, y que se muestra cada vez más; sin embargo, los prejuicios siguen estando presentes diariamente. El movimiento LGTBQ+ sigue viéndose envuelto en historias de violencia y agresión constante, por ataques físicos y no físicos que reciben  las personas que lo integran.

Es por eso que nosotros debemos afrontar y abolir dicha situación. Al igual que hicieron nuestros referentes con nosotros, tenemos la potestad de abrir la transición hacia una sociedad más liberal y consciente, de la diversidad que puede existir en el ámbito de las relaciones e identificaciones sexuales.

Tenemos que dejar claro que no es motivo de burla sentir atracción por personas del mismo sexo, o que una persona no se sienta identificada con el género con el que ha nacido. Y mucho menos, motivo de violencia. 

Sexualidad en igualdad | Fuente: Pixabay
Sexualidad en igualdad | Fuente: Pixabay

El conocimiento del sexo

La diferencia generacional, también se ve afectada por la normalización del conocimiento sobre las experiencias sexuales más íntimas.

Antiguamente, las relaciones sexuales se mantenían en el matrimonio, el único objetivo era la procreación.

Los métodos anticonceptivos eran casi inexistentes, como las herramientas de protección ante las ETS y las ITS, que estaban consideradas antirreglamentarias por cuestiones religiosas.

Hablar sobre sexo era un hecho vergonzoso e inculto, y entablar conversaciones extramaritales acerca de sus relaciones íntimas era un acto indecente. 

Con el pasar de los años, dichas tertulias se han ido normalizando, y cada vez se ha ido prestando más información sobre el ámbito del sexo.

Ahora, las relaciones sexuales no se miran con un fin procreativo, únicamente, sino que se vincula al disfrute y a la conexión entre las personas que comparten un momento íntimo. Las ETS y las ITS se han reducido, aunque no han desaparecido, al igual que las muertes por dichas causas. 

 

Método anticonceptivo | Fuente: Pixabay
Método anticonceptivo | Fuente: Pixabay

 

 

De nuevo, gracias a las campañas elaboradas en generaciones anteriores se ha podido avanzar en un hecho que nos concierne a todos.

La comunicación ha hecho eco de la importancia de la educación, estableciendo charlas en colegios e institutos acerca de la sexualidad; y en algunas asignaturas el tema se trata con mayor detalle.

Todo lo explicado, demuestra que las cosas no cambian de un día para otro, sino que hay que hacer un esfuerzo para que la modificación sea real. De una generación a otra hay muchas diferencias, las cuales son denotaciones que deja el pasado en el futuro presente.

Para que las siguientes generaciones puedan ser aún más libres, es  imprescindible tener en cuenta que la conformación no es suficiente, y que la formación debe ser continua. 

Así, el contexto sexual en España ha evolucionado desde hace unas década, y está en nuestras manos que siga siendo así.

La clave para conseguir todos los objetivos está en la educación, tanto en el ámbito parental como en el escolar. No obstante, la competencia va más allá.

Sería necesario encontrar utensilios que propaguen dichos valores a la población más mayor, para que la sociedad  esté educada y concienciada de manera general.

Las nuevas generaciones aprenden de todos los estímulos que reciben, y la sociedad es un instrumento enorme que hay que amoldar y reconstruir, para todas las generaciones. 

 

Libertad sexual | Fuente: Pixabay

Para que este artículo haya sido posible, se ha elaborado una pequeña encuesta sobre la sexualidad, en la que la comparación se ha elaborado entre dos rangos de edad: de 18 a 40, y de 41 a 60 años. Además, ha sido posible por la colaboración de personas anónimas que cuentan y comentas sus historias día a día. 

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