El grupo indie se despide de su público en la capital del país
Tras ofrecer dos conciertos consecutivos en el Wizink Centre, Izal dice adiós en su ciudad natal haciendo un sold out en sus dos últimas fechas. Tanto el 28 como el 29 de octubre acudieron alrededor de 15.000 personas por concierto.
El Wizink Center repleto de gente ha sido el lugar donde el grupo finaliza su recorrido, tras 12 años de hacer música sin cesar, dotados de numerosos discos platinos, un disco de oro, y cinco álbumes que se han autogestionado desde sus comienzos.
Estos dos días han sido muy emocionantes para todos los componentes de la banda; viviendo un millón de emociones, desde nervios hasta miedo. Durante las pruebas de sonido Mikel decía: «Nuestro objetivo en la música siempre fue algo tan sencillo como complicado: vivir de ella. Luego se nos fue de las manos, afortunadamente». Y, evidentemente, se les fue de las manos cautivando los corazones de 949.918 oyentes mensuales. Por ello, apuntaban acerca de estos conciertos que sentían una mezcla de “nervios, responsabilidad y nostalgia”.
Mikel Izal no hacía más que agradecer a sus fans el cariño incondicional que estos les han ofrecido durante toda su trayectoria musical. Y esto lo hizo a través de un emocionante concierto de despedida. El cantante, entre canción y canción, dedicaba unas palabras a todas las personas que se encontraban allí coreando a viva voz todas sus canciones. Entre las más destacadas se encuentran: He vuelto, Copacabana, La mujer de verde, Que bien, Pequeña gran revolución.
Intentaron crear un ambiente muy acogedor pretendiendo simular un hogar, título de su último álbum, y lo consiguieron. Todo giraba en torno al cantante, un «tipo normal» que te habla de tú a tú sin pretender nada más que te sientas a gusto. Con una puesta en escena muy poco pretenciosa conquistaron a todos sus fans, haciéndolos sentir en casa.


