Un viaje en el tiempo con los temas más esenciales de la serie que vio crecer a toda una generación
Ayer, 19 de junio, el Movistar Arena recogió la vuelta de Patito Feo junto a Laura Esquivel y Brenda Asnicar tras 19 años de la emisión de la serie de Disney. Un concierto lleno de las míticas canciones de siempre con las novedades de las dos cantantes argentinas.
Una vuelta a la infancia
El público del Movistar Arena, muy bien vestidos para la ocasión con outfits de divinas o de populares, presenciaron una noche inolvidable en la que recordaron su infancia. Laura Esquivel y Brenda Asnicar actuaban en la capital para rememorar una serie que marco toda una generación.

Tras 19 años de la emisión de Patito Feo, las protagonistas de la serie reunían a todos sus fans para revivir la infancia de muchos jóvenes que veían cada día los capítulos de la serie. Con canciones míticas del programa y nuevas de sus carreras artísticas individuales, las argentinas emocionaron a un público que se unió en cada una de las canciones para revivir una época que nunca se olvidará.
Amigos del corazón
Para comenzar con el show, como bien anuncia el nombre del tour, Brenda y Laura empezaron con su mítico Amigos del corazón, seguido de Las divinas, dos de las canciones más especiales para una generación que, a pesar de haber pasado casi dos décadas, se sabían cada una de las frases de los temas.
Además de cantar juntas, Laura siguió el concierto interpretando Sueño de amor, para dar paso a una de sus nuevas, Cuatro paredes. Tras Patito, la más divina de todas cantó en italiano su tema Wachita y Diosa, única, bonita.
Populares y divinas unidas
Con novedades como Ya no me duele, Brenda y Laura siguieron con esenciales como A volar, Más, Respeto y Un rincón del corazón donde nos transportaron al pasado. Con cambios de outfits constantes, Brenda destacó con un bodi animal print y con sus míticas Converse kilométricas que caracterizaban tanto a Antonella.

Laura también quiso emocionarnos viajando a la infancia, poniéndose un gorro de un espectador parecido al que llevaba Patito. Con este gesto tan tierno, Laura agradeció diciendo “celebremos nuestra historia” hablando sobre el concierto dedicándoselo a los niños y adolescentes que fuimos. Con ello, cantó Girasol, dedicándoselo también a aquellos niños que no tuvieron una infancia fácil, para que cicatricen las heridas de nuestros yoes de hace años.
“Seamos libres que eso es lo más lindo”
Un abrazo a la infancia
Agradeciendo al público constantemente y haciendo alusión al pasado, las cantantes argentinas interpretaron los tan esperados Tango llorón, Quiero, quiero, Y ahora que y Un beso para mí. Tan increíble como que todos los presentes nos siguiéramos acordando de la letra de todas las canciones a pesar del tiempo. Con Salvaje y Nene bailemos las amigas del corazón hicieron una Fiesta con el tema donde todos los asistentes bailaron y cantaron.
Finalmente, tras este viaje en el tiempo que duró casi dos horas y reunió a una generación marcada por la serie del momento, Brenda y Laura se despidieron con Amigos del corazón y Las divinas de nuevo. Con emoción y nostalgia, las populares y las divinas dijeron adiós al Movistar Arena, enseñando al mundo que, aunque fueras de un bando o de otro, todos podemos ser amigos y todos podemos ser patito o divina depende del día, y todo está bien.

Una noche que a muchos removió muchas emociones y que quedará para el recuerdo de una generación que creció de la mano de Patito y Antonella. Una noche que fue un abrazo para nuestros yoes del pasado y que, si en aquel momento les hubiéramos dicho que esto pasaría, hubieran sido los niños más felices del mundo.


