Ambos futbolistas, al margen de juego, se han caracterizado por una particularidad en sus carreras, opuestas entre ellas
La temporada del Bayern Münich no está siendo la mejor de todas. Eliminados de la DFB-Pokal y segundos en Bundesliga a una distancia considerable del líder, el conjunto bávaro ve como una posibilidad más que real el quedarse este curso sin ganar un solo título, algo que no ocurre desde el año 2012. Sin embargo, el foco no lo pondremos en el equipo, sino en dos jugadores del plantel.
La marcha de Lewandowski al Barcelona la temporada 2022-2023 dejó huérfana la posición de «9», y para cubrir el vacío dejado por el que ha sido uno de los mejores delanteros de la década, el Bayern se reforzó con Harry Kane, uno de los nombres propios de la Premier League los últimos años.
Desde su llegada, el inglés no ha dejado de marcar goles y ha roto numerosos récords. En 33 partidos disputados esta temporada, ha marcado 33 goles y repartido 8 asistencias, y a eso sumarle su gran aportación al juego gracias a su excelso trabajo con y sin balón, con movimientos que generan ocasiones tanto para él como para sus compañeros. Sin duda, el cuadro alemán ha dado un salto de calidad individual enorme en la punta de ataque respecto al año anterior, pues el delantero titular fue Choupo-Moting.
Un título, lo que marca la diferencia entre dos compañeros
Sin embargo, una particularidad lo lleva persiguiendo toda su carrera, convirtiéndolo incluso en un «meme» durante esta campaña dada la situación de su equipo, y es que el británico, a pesar de ser uno de los mejores atacantes de la liga inglesa y del mundo, nunca ha podido levantar un título, algo que choca totalmente de frente con la situación de su compañero, Kingsley Coman.
El futbolista francés llegó al club en 2015 de la mano de Pep Guardiola procedente de la Juventus y habiendo pasado previamente por el PSG. Pues bien, la curiosidad de este jugador reside en que desde el comienzo de su carrera, no se ha quedado ninguna temporada sin levantar un solo título. Por tanto, el punto del asunto está en que este curso se pone fin a la racha del francés o la maldición del británico.
El Leverkusen, un verdugo inesperado
Con la llegada de Kane al cuadro de Thomas Tuchel, se presuponía que el británico acabaría con su maldición ,pues la hegemonía, al menos en Alemania, era evidente por parte de su nuevo club. Sin embargo, nadie contaba con uno de los mejores equipos del panorama europeo actual, el Bayer Leverkusen, que ha irrumpido de gran manera y se postula como una amenaza real para acabar con el dominio absoluto del Bayern durante los últimos 12 años.
La escuadra dirigida por Xabi Alonso se encuentra líder en solitario con una ventaja de diez puntos sobre los bávaros a falta de diez partidos para finalizar la competición, siendo de manera indiscutible el mejor equipo tanto por resultados como por su juego tan atractivo. Y no es que se trate de una buena racha o solo una buena temporada, pues la mano del exjugador del Real Madrid entre otros se hace notar.
El técnico vasco cogió las riendas de su actual club el 5 de octubre de 2022 en una situación complicada, pues el Bayer Leverkusen se encontraba en puestos de descenso y las esperanzas para clasificarse a Europa la próxima campaña eran prácticamente nulas. Sin embargo, no solo consiguió meter a su equipo en puestos de Europa League sino que también ha conseguido prolongar tanto los resultados como la eficacia de su ideología de juego a la siguiente temporada, viéndose de esta forma los resultados obtenidos hasta el momento, y haciendo parecer que acabará con la racha de Coman o bien con la maldición de Kane.


