La iniciativa liderada por Moeve, quiere convertir a la región en un referente europeo de energía limpia y crear miles de empleos
Andalucía da un paso decisivo hacia el futuro energético. La energética española Moeve, antigua Cepsa, ha aprobado una inversión inicial de más de 1.000 millones de euros para poner en marcha la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, uno de los proyectos de energías renovables más ambiciosos de Europa.
Con esta apuesta, la comunidad aspira a convertirse en un referente en la producción de hidrógeno renovable a gran escala y en un motor clave de la transición energética.
El anuncio llega en un momento decisivo para el impulso del hidrógeno verde en Europa. Este tipo de energía limpia se produce separando el hidrógeno del agua mediante un proceso llamado electrólisis. Y funciona con electricidad generada por fuentes renovables como la solar o la eólica.
Al no emitir dióxido de carbono en su producción ni en su uso, se considera una alternativa clave para reducir la contaminación. Sobre todo en sectores donde es más difícil sustituir los combustibles tradicionales, como la industria pesada, el transporte marítimo o los camiones de larga distancia.
Proyecto Onuba: la primera fase en Huelva
Una vez aprobada la inversión, las obras de la primera fase del proyecto, llamada Onuba, empezarán en las próximas semanas en Huelva. Concretamente dentro del parque energético de La Rábida. Este será el primer paso para convertir a Andalucía en una de las zonas más importantes de Europa en producción de hidrógeno verde.
Además de su valor medioambiental, esto representa una apuesta industrial de enorme calado para Andalucía y España.
Este megaproyecto, promovido por Moeve no solo pondrá en marcha la mayor planta de hidrógeno verde del sur de Europa, sino que está diseñado para transformarse en un centro europeo de producción de moléculas renovables a gran escala.
La primera fase, bautizada como Proyecto Onuba, supondrá una inversión de más de 1.000 millones de euros e incluirá un electrolizador de 300 megavatios (MW) en el parque energético de La Rábida, con opción de ampliar su capacidad si las condiciones de red lo permiten.

Una inversión millonaria con impacto industrial y laboral
Gracias también al respaldo de fondos públicos europeos se espera que el proyecto genere miles de empleos directos e indirectos tanto en la construcción como en la operación y mantenimiento de las instalaciones.
A largo plazo, el plan global aspira a alcanzar hasta 2 GW de capacidad de electrólisis en varios centros de Andalucía, produciendo cientos de miles de toneladas de hidrógeno renovable al año y consolidando la región como un nodo estratégico para la transición energética en Europa.


