‘Cuerpoerror.beta’ es un ambicioso proyecto que propone un nueva forma de consumir el arte creado por tres artistas que esconden su identidad
Durante el día de ayer, La Juan Gallery albergó la primera exposición performática del colectivo artístico Cuerpo Error, un colectivo compuesto por tres jóvenes que esconden su identidad y que tienen la ambiciosa intención de transformar el consumo tradicional del arte. El trío complementa diferentes facetas artísticas con el objetivo de lanzar un discurso en conjunto. Cuerpo Error presenta así su primer espacio de sinergia entre su visión estética y el público.

El proyecto Cuerpoerror.beta gira en torno a la idea de cambio en los espacio de creación artística. Se inspiran en una habitación como punto de creación actual, Internet o los procesos de viralización, que representa cómo ha cambiado la escena artística en los últimos años, al igual que las obras que ahora nacen desde la intimidad de la habitación del propio creador.
El nombre tanto del proyecto como del colectivo proviene de una cuestión común: el cuerpo. Esta representa la identidad digital y plantea cuestiones como qué supone el cuerpo en una sociedad hiperconectada o si es posible una identidad anónima en lo digital.
Cuerpoerror.beta se fundamenta sobre todo en el anonimato, lo efímero, la representación generacional y la creación artística.

La acción
La primera acción de Cuerpo Error se dio en varios pases de 20 minutos durante el día de ayer desde las 12:30 hasta las 21:00. Nada más llegar se proyecta un QR que, a modo de sala de espera, lleva a un directo de la cuenta de Instagram de Cuerpo Error, desde el que el espectador puede ver cómo se preparan.
Cada uno de sus integrantes fue ocupando el espacio paulatinamente hasta tomar la sala como propia: las personalidades de los tres artistas se esconden tras una neo-ninfa, un dj del siglo XXII y un extraño alien verde. Durante la acción, el dj envuelve la escena con sonidos hipnóticos que casan a la perfección con las obras que se van proyectando a la par que los artistas se mueven por el espacio.

El espacio
El espacio consiste en tres paredes y el público, la cuarta pared. Telas blancas cosidas con su distintivo hilo verde que envuelven la sala. En medio una colchón con una mesa de mezclas y un ordenador, que va proyectando las diapositivas con las obras de la acción. La luz tenue, el color verde y la música experimental fueron los protagonistas.

Las cuestiones
Como todas las obras artísticas, cuerpoerror.beta deja expectativas abiertas sin resolver y que hacen reflexionar al público de manera que se convierta en un espectador activo y participativo, como: ¿Por qué la neo-ninfa no deja de mirar el teléfono, acaso nos está queriendo decir que hay algo más? El extraño hombre verde lleva un móvil en la frente, ¿qué nos está enseñando? Parece Google Earth, pero ¿qué quiere decirnos? Cuestiones que me planteé durante la acción y que me abrieron un sin fin de hipótesis.
Cuerpoerror.beta te hace pensar y te proyecta a otra realidad. 20 minutos que se convierten en segundos y a la vez en horas de reflexión. El colectivo no deja indiferente y quizá vuelva pronto con una segunda acción a la que llamen cuerpoerror.alfa o incluso cuerpoerror.omega.


