Taburete prepara una gira para sacar su próximo disco, Matadero 5. Tras conseguir el sould out en menos de un minuto, Caminito a Matadero arrancaba en Madrid.
Eran las nueve de la noche, La Paquita (antigua Sala But) comenzaba a llenarse y el público esperaba con ansias a Taburete. El grupo español salía al escenario con mucha energía. El concierto comenzaba con una de sus canciones más rítmicas, México D.F. Casualmente, hace unos días, el grupo volvía de actuar en la misma ciudad que da nombre al tema, un lugar al que todos guardan un cariño especial.

La gira arrancaba por lo más alto. Como ya es típico en los conciertos de Taburete, Fernando, «El rey del contrabando», al compás de la canción que le dedicaron, salía al escenario mientras terminaba su copa de ron.
El momento más melancólico de la noche llegaba de una forma que puede parecer chistosa. Los miembros de Taburete, sentados en sillas, cantaban tres de sus canciones más especiales. Entre ellas, hacía mucho tiempo que no tocaban Las últimas flores. Los jóvenes creyeron que fue buen momento para recuperar el tema y sacarlo a relucir. Tampoco podía faltar en este bloque Amos del Piano bar, una canción que tuvo una gran acogida entre el público, que la vivió intensamente.
La interacción con los asistentes no faltó en toda la noche. Aquellos que se acercaron hasta la Sala But se dejaron la voz y la entrega fue máxima con todas las letras de Taburete. La banda española fue muy cercana con el público. Guillermo Bárcenas intercambiaba miradas y saludaba a los que se situaban en la primera fila, además, en diferentes ocasiones, llegó a coger el móvil de alguno de sus seguidores para grabarse junto a ellos. Por otro lado, Antón Carreño con su guitarra, empatizaba con el público a través de su encantadora sonrisa y talento.

Tras cantar temas de La Broma Infinita y después del parón de los conciertos de su respectiva gira, de cara a sacar su próximo disco, Matadero 5, los artistas ya han lanzado dos temas que formarán parte del disco: Roto y Elegante y La Discoteca. Durante esta actuación en Madrid, los temas se corearon en concierto por primera vez. En especial, la parte más efusiva se alcanzó con la pegadiza melodía de La Discoteca, un tema en el que antes de lanzarlo, el conjunto musical ya anunciaba que iba a ser para “volarse la peluca”.
Si algo caracteriza a los conciertos de Taburete es la buena energía que transmiten. Se nota que entre los miembros del grupo se llevan bien y que tienen una gran relación, algo que queda reflejado durante las actuaciones y que ayuda mucho a la hora de trasladar su potencia al público.
Sirenas agitaba el local cuando se aproximaba el final del concierto, los seguidores de Taburete consideran este conocido tema como un emblema, ya que por más que pasa el tiempo desde su lanzamiento, no para de sonar en numerosos lugares.

El trompetista Patxi Urchegui introducía la canción que ponía el broche de oro al concierto. El navarro irrumpía el silencio con un solo para darle paso a Caminito al Motel, que incitaba al público a saltar y bailar para terminar la noche. Sin duda, Camnito a matadero es solo un grandioso preparativo de lo que vendrá con Matadero 5.

