Tras cuatro años cantando en la calle y hacer de la esquina de Gran Vía 82 un estadio como él mismo dice, la vida le da un giro de 180° y el artista madrileño pasa a firmar su primer contrato discográfico con Warner Music, sacar su primer EP Todo lo que por fin me atreví a decirte y dar su primer concierto en la Sala Shoko de Madrid.
Son las 21:00 del sábado 13 de mayo y los fans esperan con ansias al artista Charlie USG. Unos minutos más tarde, comienza una proyección recordando lo que habían sido esos cuatro años tocando en la calle, incluidas las denuncias, multas, amenazas, robos… que le sorprendieron durante todos esos años, pero sobre todo agradeciendo a la gente por haber convertido su esquina en el estadio más grande de Madrid, su estadio.
El concierto arranca con Estamos a un beso, su último lanzamiento, seguido de dos canciones anunciadas por la plataforma de TikTok pero que todavía no ha sacado.
Llega el momento de recordar sus conciertos en la calle y Charlie crea un ambiente íntimo, pidiendo al público que hagan un corrillo para bajar a cantar Lady Madrid, canción con la que siempre terminaba estos conciertos aunque fuese la policía y hubiese multas de por medio.

El concierto continúa y se hacen versiones de Amorfoda de Bad Bunny, Me Rehúso de Danny Ocean o Ni Tú Ni Nadie de Alaska y Dinarama entre otras.
Llega el momento de presentar Esta Vez, canción de Cepeda que cantaba en la calle. Una de esas noches pasó una cosa de película y Cepeda pasaba por ahí cuando le escuchó cantar su canción y se unió a Charlie para cantarla con él. En ese mismo momento le invitó a su próximo concierto en Madrid, dándole la oportunidad de subirse a un escenario y de abrirle las puertas a la música. Después de hacer creer a su público que le había invitado pero que no había podido venir, aparece por sorpresa creando uno de los momentos más bonitos del concierto.

Para la sorpresa de Charlie, su público le tira ropa interior a sus pies, creando un momento gracioso, ya que había pactado con uno de sus músicos que si le tiraban ropa interior, le salía el bolo gratis.
Debido a un fallo técnico del directo con uno de los instrumentos de su equipo, Charlie improvisa cantando él sólo con la guitarra No Puedo Vivir Sin Ti.

Llega el final del concierto con Lo que nunca te dije, haciendo creer que es la última canción tras abandonar por completo el escenario, pero creando un falso final y volviendo con Me da igual, sus dos canciones más escuchadas y que tanto él como el público cantaron a pleno pulmón.
Sin duda fue una noche preciosa llena de emociones, acompañada de carteles con «Cambiamos Gran Vía por la Sala Shoko», que ni Charlie ni su gente olvidarán jamás.

