La cantante desveló la gran noticia que todo su público llevaba tiempo esperando
Sonia Gómez reunió anoche a sus fans madrileños —y a muchos que viajaron desde otras comunidades— en la céntrica sala Vesta de la capital, que colgó el cartel de “entradas agotadas”.
La encargada de abrir la velada, a las 21:15, fue Laura Pastor. La actriz de doblaje y artista emergente apareció en el escenario junto a sus músicos y regaló al público cuatro temas, entre ellos Kirai y Monstruos. Con ello encendió la expectación antes de la gran cita.

Un arranque vibrante
A las 21:40 llegó el momento más esperado. Sonia Gómez apareció desde el fondo de la sala y, atravesando a su público, llegó hasta el escenario. Arrancó la noche con su debut en solitario, Como tú ninguna, desprendiendo una energía electrizante. El ritmo bajó ligeramente con Nublado, colaboración con Sandra Groove. Ante la ausencia de su compañera, pidió al público que la acompañaran.
Cercanía con sus fans
El público respondió con fuerza y se volcó en himnos de amor propio como De Cero a Cien y Me Quiero Primero. La conexión entre artista y seguidores se hizo evidente. Sonia agradeció constantemente el apoyo y, como ya es tradición, fue más allá de las palabras.
Regaló a los asistentes una versión de El universo sobre mí de Amaral y también canciones inéditas como Ying y Yang, Sin Balas, La Señal e incluso Irrelevante, su próximo single que saldrá el 3 de octubre. Animó a hacer el pre-save del tema, recordando la importancia que tienen estos gestos para los artistas independientes.

La nostalgia de Sweet California
No faltó el guiño a su pasado en Sweet California. Antes de interpretar un medley de Vuelvo a ser la rara y Vuelves, expresó con sinceridad: «¿Cómo voy a renegar de algo que me ha dado la vida y que os la ha dado a vosotros? Eso siempre lo llevo con la cabeza bien alta». Sus palabras provocaron una ovación del público, que no dejó pasar ni un solo verso de cada tema, con alguna que otra lágrima de nostalgia asomando en los ojos.
El anuncio más esperado
La gran sorpresa llegó cuando Sonia anunció su primer disco. «Se viene, chicos. Se viene disco. Hemos luchado mucho y se viene por fin», confesó emocionada. Toda la sala respondió al unísono: «¡Lo hemos conseguido!». Aunque no reveló la fecha exacta, aseguró que ya está marcada en el calendario de su equipo.

Un broche de oro galáctico
El tramo final del concierto mantuvo la intensidad. Ave Fénix hizo vibrar la sala, seguida de Sin Gravedad, la colaboración con Dellacruz —que no pudo acudir—. El broche de oro lo puso con Júpiter, que dejó al público extasiado.
Una vez más, Sonia Gómez demostró que con trabajo, constancia y un público fiel los sueños terminan cumpliéndose. Su perseverancia, ambición y cercanía con sus fans son hoy el motor de una artista que va haciéndose hueco en la industria musical.


