La cantante se sienta con nosotros para hablar sobre todo lo relacionado con ‘ANOMIA’, su nuevo disco
El nuevo trabajo de Ruslana sale a luz este 9 de octubre. Cuenta con nueve canciones entre las que se encuentran ‘La Favorita de la vida’, ‘Veranos Condenados’ o ‘Mi Vocablo

P: La primera pregunta que te quería hacer, está relacionada con el concepto de ANOMIA. La definición de esta palabra es la ausencia de leyes o de normas sociales. Pero para ti la ANOMIA se ha convertido en un refugio contar las historias del tu disco, ¿por qué esta palabra?¿Cómo fue el proceso hasta decidir que este iba a ser el nombre de tu nuevo disco?
R: Pues fíjate que a mí siempre me han gustado los títulos que puedan englobar todo sin ser demasiado obvios y, no sé, que simplemente me vibren de alguna manera. También tengo una armonía muy fuerte, al menos con estos tres proyectos, que he querido cerrarlo así, que tenía que ser como una palabra. Entonces ya me estaba como acortando las posibilidades.
Y llegó a la palabra Anomia investigando, leyendo mucho, porque al final todas las palabras vienen del griego, hay como una relación ahí, que son cosas ya técnicas y no vienen al cuento, pero de ahí viene, leyendo, investigando y viendo qué título realmente podría recoger todas esas canciones. Además, me gustaba que significase una cosa tan potente como ausencia de ley o en este caso también como la creación de unas nuevas normas creadas por ti.
P: Este es un disco de preguntas que habla de temas como las contradicciones a la hora de crecer, las heridas o el vértigo. Creo estas son sensaciones que caracterizan la vida de las personas que estamos en nuestros veintes, ¿te ha ayudado este disco a afrontar mejor lo que queda por esta etapa de la vida tan convulsa?
R: Sí y no, porque creo que involuntariamente sí aprendes, pero no es una cosa tan a conciencia para mí. Entonces me dejo llevar mucho, me dejo llevar y obviamente no es la misma persona.
P: Si algo ha destacado en tus veinte ha sido tu carrera musical. Comenzaste con GÉNESIS, tu primer disco, continuaste con CATARSIS, tu primer EP y ahora rematas esta trilogía con ANOMIA. Hace un tiempo dijiste que estos tres trabajos se podían entender como un inicio, un cambio y una evolución. ¿Qué es lo que ha pasado en cada una de estas etapas?¿Cómo las recuerdas?
R: Con Génesis la recuerdo mucho más inocente, todo por primera vez. Con Catarsis, estaban pasando muchas cosas en mi vida mientras se estaban cuadrando los detalles del EP. Se estaba poniendo sobre la mesa como la parte visual y se estaba creando como otro mundo. Yo estaba en Barcelona rodando una película, lo cual no ayudaba a estar físicamente y era como todo imposible de gestionar y se refleja también en ese EP y Anomia. Al final pues con mucha paz interior de haber como soltado todo quizás, pero tampoco tranquilidad, no es tranquilo el disco ni muchísimo menos, pero sí la paz interior de estar en paz contigo.
P: Si hay una palabra predominante entre las letras del disco esa tiene que ser recuerdo. En Gravedad dices que «vives entre el recuerdo y el presente». En Veranos Condenados afirmas que estás «cansada de ver tu recuerdo pasar». y En Si voy a por ti, no hablas de recuerdo pero hablas de un «lugar en el que no pasan los años» al igual que en los recuerdos… ¿Qué es lo que existe en este lugar?¿Qué es del futuro?
R: Pues del futuro no tengo ni puta idea, la verdad. Y de los recuerdos son las historias que viven en nosotros. Me hace estar viva, me hace sentirme viva, estar compuesta como cada uno por nuestros recuerdos y me hace sentirme viva. Así que ya está, ahí está y creo que es una cosa también como un motor muy muy muy potente para crear.
P: En Mi Vocablo, hablas de una ciudad que se te queda grande, donde estudian tu vocablo pero al mismo tiempo no lo entienden. En la canción dices que lo puedes aguantar, pero, ¿qué es lo más raro y lo que más te choca de la vida del artista?
R: Es que con Madrid, o cualquier gran ciudad supongo, no lo sé, al final te rindes porque te gusta, porque te da oportunidades, te gusta la persona que eres. En mi vocablo hablo de un momento donde cada día soy una persona diferente, ceno con extraños, etc.
Suena bastante heavy, pero es verdad. En cierto punto es como todo el rato, no sé si es que intentas encajar, pero todo el rato te ves en contextos distintos, donde el que diga que no cambia, miente y es un mentiroso. Porque sí, puedes seguir siendo tú, pero te ves envuelto en muchos contextos distintos, con mucha gente distinta, gente desconocida, con la que de repente literalmente tienes que cenar.
Y yo soy una persona que me adapto muy fácil a todo, sé perfectamente lo que quiero y voy a hacer todo lo posible para conseguirlo. Así que también es como un poco una parte que no sé, me parece interesante para exponer en una canción y que no es todo tan puro al final, pero sigues siendo tú como la persona que decide tomar ese riesgo y aceptar lo que te va a costar estar donde quieres estar

P: Te hemos visto hace poco en escenarios y has hecho algunos adelantos de lo que puede ser la puesta en escena de este disco. De momento ha habido un cambio de look, te has hecho el flequillo, que te queda genial. Pero, ¿cómo vas a plasmar todo este proyecto encima de los escenarios o en una gira?
R: Mucha energía, como siempre. A mí me gusta mucho también la música y siempre intento que la música invite a ello. Poder hacer canciones con coreos, trabajar en un concepto a partir de ahí del movimiento. Luego que haya un momento de total intimidad, que sea guitarra, voz y el público, que a lo mejor se convierta en el momento de balada, lo que sea. Luego saltamos, me gusta mucho jugar, hacer arreglos de canciones. No los hago yo directamente, joder, qué hipócrita.
Pero me gusta participar en ese momento y dar muchas ideas de a lo mejor coger una canción conocida y hacerlo a un modo de cover, pero juntándola con esto y que sea un dance break. Y al final me parece guay hablar de esto porque al ser un equipo pequeño, todas las ideas son nuestras. Porque tú a lo mejor ves shows de una producción del Copón donde hay millones de euros invertidos y dices, wow. Pero hay mucha gente metiéndole cabeza a eso y es todo una cosa mucho más sistemática en cuanto al artista. Pero aquí somos los que somos y cocinamos los que somos. Así que lo que veis es la realidad.
P: Y ya por último me gustaría hablarte de Desencanto, que es la última canción del disco. Esta canción tengo entendido que la escribiste para cerrar ANOMIA y que además grabarla fue un proceso bastante íntimo. Se apagaron las luces, estuviste con tu equipo… Tengo dos preguntas. ¿Esta canción en un principio iba a estar la tercera, la última? ¿O fue un calentón de última hora decir quiero cerrar con esto? Y si decidiste tomar esa decisión, ¿por qué fue?
R: En el momento en el que empezamos a escribirla, porque habíamos descartado como otra canción y dijimos, vale, hacemos una de nuevo. Fue en el momento en el que empecé a escribirla. Fue pensada para ser la canción que cierra el disco y a partir de ahí, como imagínate, del primer verso, todo lo que venía después, si fue como destinado justo a eso. El piano del final, que no hay voz, fue pensando que son las últimas palabras de este disco.


