Salud mental en una industria saturada
Foyone explica que su proceso creativo se basa en la libertad y la espontaneidad: “Ha sido un proyecto que ha salido solo, el resultado de una etapa de estar en el estudio encerrado haciendo nuestros temas pero sin ponernos esa meta”. Ese tono directo sin barreras que tanto ha caracterizado a Pedro en el rap lo podemos observar en los primeros segundos del álbum con temas como «El pollo que no nació de un huevo».
Quince años sin cortes
Tras tantos años en la escena, Foyone no se obsesiona con superar etapas pasadas ni con compararse con versiones anteriores de sí mismo. “Mi objetivo es seguir disfrutando del proceso, de hacer música y de los conciertos”, afirma. Mantener la ilusión es, para él, el verdadero éxito: “Que cada disco que saque me guste y me flipe, y mantener eso muchos años”.

Respecto al impacto de las plataformas digitales, reconoce que han cambiado la forma de escribir y pensar la música. “Seguro que hay gente que tiene muy en cuenta los 15 segundos y el gancho para viralizarse”, admite, aunque deja claro que su forma de entender el rap sigue ligada a la libertad creativa y a formatos más largos, como demuestra su proyecto de ‘RapSinCorte‘. Una idea surgida de manera espontánea que se ha convertido en “un pilar clave” de su carrera y le ha permitido recorrer distintos países actuando en contextos muy diversos.
Cuando habla del rap en términos personales, lo define como algo inseparable de su identidad. “Es como tener una conversación contigo mismo y luego compartirla”, reflexiona. Una forma de explorarse, expresarse y entender quién es.
Con todo ello, el rapero andaluz continúa dejando la esencia que tanto le ha caracterizado en su último álbum Manolito. El proyecto gira en torno a la figura del ‘amigo imaginario’, como metáfora de la relación que tiene uno mismo con su propia mente interna. Ese sonido tan punzante al que estamos acostumbrados continuará por mucho tiempo consolidando a Foyone como un referente de la escena del rap española.

