El conjunto blanco estrena una nueva etapa con el técnico catalán al frente y una plantilla profundamente renovada, pero con el objetivo de volver a competir por todos los títulos
El Real Madrid afronta la temporada 2026/27 con un proyecto renovado. La llegada de Pedro Martínez, procedente del Valencia Basket, al banquillo y una plantilla con numerosas caras nuevas han dado un cambio profundo en el conjunto blanco, que busca recuperar su protagonismo después de una pasada campaña en la que terminó sin levantar ningún título.
Siete incorporaciones han modificado buena parte de la estructura del equipo, aunque el nuevo proyecto mantiene a varios de los pilares de los últimos años. El objetivo pasa por combinar esa renovación con la experiencia de jugadores como Facundo Campazzo, Walter Tavares o Gabriel Deck y construir un equipo capaz de competir en todas las áreas.
El primer examen oficial, además, ya ha dejado un título en las vitrinas. El Real Madrid conquistó en Abu Dabi la primera Supercopa de la Euroliga de la historia tras superar al Dubai Basketball en semifinales y al Olympiacos en la final.
Un Real Madrid renovado: siete caras nuevas
La irrupción de Pedro Martínez ha coincido con una gran transformación de la plantilla. Max Shulga, Nick Smith Jr., Timothé Luwawu-Cabarrot, Jaime Pradilla, Mikael Jantunen, Damian Jones y Olivier Sarr son las siete incorporaciones de un equipo que ha buscado aumentar sus alternativas en prácticamente todas las posiciones.
En el perímetro, tanto Shulga como Smith Jr, aportarán diferentes cosas a lo que ya tenían los blancos en esa posición. Mientras, Luwawu-Cabarrot añadirá físico, fundamentos y calidad para jugar en distintas posiciones exteriores. En el juego interior, Pradilla y Jantunen amplían la versatilidad y experiencia en la posición de cuatro, mientras que Damian Jones y Olivier Sarr ofrecerán un perfil diferente al de Edy Tavares.
El resultado es una plantilla con más recursos y diferentes combinaciones. Pedro Martínez tendrá que encontrar el equilibrio entre los jugadores que ya conocen el club y las nuevas incorporaciones que todavía deben terminar de adaptarse al sistema del catalán.
Un título para empezar
El primer examen oficial del nuevo proyecto no podía ser más exigente. Real Madrid, Olympiacos, Fenerbahçe y Dubai Basketball se dieron cita en Abu Dabi para disputar la primera edición de la Supercopa de la Euroliga.
El conjunto blanco superó primero a Dubai Basketball en una semifinal que necesitó de una prórroga. Después de llegar a perder por 16 puntos, el equipo de Pedro Martínez consiguió remontar, con Walter Tavares y Luwawu-Cabarrot como dos de los principales nombres a destacar.
En la final esperaba Olympiacos, vigente campeón de Europa. El Real Madrid volvió a competir hasta el final y terminó levantando el primer título de la historia de la competición. Más allá del trofeo, la Supercopa permitió observar algunas de las primeras características del nuevo proyecto. La participación de toda la plantilla, el reparto de minutos, el juego rápido y la capacidad para mantener la intensidad fueron algunos de los aspectos que dejaron las primeras pistas sobre lo que busca Pedro Martínez.
La identidad de Pedro Martínez
Tras una temporada histórica con Valencia Basket, el técnico catalán aterriza en Madrid en un escenario completamente distinto. A diferencia de su etapa como entrenador taronja, la exigencia en el club blanco será máxima desde el inicio de temporada. Pedro deberá construir una identidad totalmente nueva para el club en una plantilla renovada.

Uno de los principales cambios que afrontan los blancos con la llegada de Pedro Martínez se encuentra en la manera de entender el juego. Durante la pretemporada y la Supercopa, el Real Madrid ya ha podido mostrar un ritmo elevado, mucha intensidad defensiva y una clara intención de jugar a toda velocidad.
Ahora, el reto será mantener esa evolución durante una temporada en la que el conjunto blanco volverá a competir por todos los títulos. Con nuevas piezas, diferentes alternativas y un estilo que busca ser más dinámico, el Real Madrid comienza una nueva etapa con mucho por demostrar, pero con notas positivas.


