Mourinho vuelve a un Clásico 13 años después
La temporada pasada vivimos la recuperación de unos partidos entre Madrid y Barça de los de antes. El ahogo y la falta de títulos en Madrid provocaba una alta tensión antes, después y durante estos encuentros. Se podría decir que con Arbeloa, los Clásicos volvieron a ser lo que eran. Ahora es Mourinho quien se encuentra al mando del barco blanco y eso solo puede significar una cosa, es el partido del año. Flick por su parte vivirá su séptimo enfrentamiento con los merengues, después de haber ganado cinco de los seis últimos.
El FC Barcelona llega intratable en liga pero dejando dudas en defensa ante un gran PSG. El conjunto blaugrana ha igualado el mejor arranque liguero de la historia, nueve victorias en nueve partidos y además haciéndolo goleando casi siempre. Este récord lo poseía el Real Madrid de la temporada 1968/69. Los de Flick arrancaron una semana decisiva con derrota ante el conjunto parisino por 4-2. Al otro lado, los de Mou empezaron la semana con muy buen pie, ganando con buen juego ante el Leipzig por 4-1 en el Bernabéu.
Ahora se iguala todo
Cuando llega la semana de El Clásico, y más si hay Champions de por medio, los partidos previos a este encuentro suelen servir para analizar como llega cada equipo a la batalla del fin de semana. Sin embargo, todos sabemos que en un partido de este calibre muchas veces no importa tanto cómo llega cada equipo, sino de qué manera cada uno puede aprovechar sus puntos fuertes y atacar los puntos débiles del rival.
Está claro que hay una diferencia de estilos enorme. El juego de los de Flick es conocido por todos, presión muy arriba a los rivales, la línea defensiva alta en el medio del campo y con balón muy verticales sabiendo cuando ralentizar y madurar la jugada. Un equipo engrasado. El Madrid es más bien lo contrario. Defensa en tres cuartos que va replegando hasta quedarse atrás, complicaciones en salida de balón y galopadas de los de arriba a la contra. Son dos estilos muy marcados aunque ambos tienen recursos para desactivarse entre sí.
Por ello, del Clásico del domingo se espera un partido igualado y un partido muy competido sobre todo. La tensión y la intensidad será máxima ya que en función del resultado final, LaLiga quedaría totalmente diferente. Si el FC Barcelona gana el encuentro en su casa, la diferencia entre ambos se ampliaría a nueve puntos, una diferencia que en octubre podría incluso ser definitiva. En cambio, si es el Real Madrid el que vence, la diferencia entre ambos llegaría a ser de solo tres puntos.
Las claves del Barça
El Barcelona llega con dudas, pero con la lección aprendida tras la derrota en el Parque de los Príncipes. Además, suman dos bajas en la zaga muy sensibles para este partido, la de Eric García por lesión en el recto anterior del muslo derecho y la de Jules Koundé por un fuerte esguince de tobillo. Cancelo será el lateral izquierdo y un gran Xavi Espart irá a la derecha. Acompañándolos, Pau Cubarsí y Gerard Martin serán los centrales de los culés. Estos cuatro tendrán que estar muy atentos para correr hacia detrás y frenar las estampidas de los de Mou. Si el Barça logra frenar esas galopadas, el encuentro se les podrá muy de cara.
En el medio del campo, Rodri descansó entre semana y será titular ante el Madrid. Le acompañará Pedri a su misma altura y seguramente Fermín por delante, ya que Dani Olmo salió lesionado contra los parisinos. El centro del campo es el punto diferencial del Barça y más si es contra el Real Madrid. Se prevé un encuentro muy dominado por los blaugranas, con mucha posesión, por lo que la figura de Fermín será clave para desactivar la línea defensiva del medio del campo del Madrid. Un gran medio del campo podría romper al Madrid.
Y finalmente, arriba formarán Raphinha y Lamine a su derecha, siendo una incógnita quién será el extremo izquierdo entre Gordon y Adeyemi. A priori sería el inglés quien salga de inicio ya que descansó ante el PSG. Los tres formarán un tridente muy ofensivo, vertical y peligroso. Lamine tendrá que volver a ser decisivo y Raphinha estará al acecho para aprovechar cualquier balón. El español está en un estado de forma increíble, si es capaz de superar a Cucurella, la defensa del Madrid debería preocuparse por mirar su espalda.
Las claves del Real Madrid
El primer punto clave para el Madrid de cara a El Clásico es la portería. Thibaut Courtois sigue siendo uno de los pilares que sostiene al Madrid, un auténtico muro. Delante de él formarán Cucurella, Konaté y su par que aún no está claro entre Huijsen y Rüdiger, y probablemente Valverde en la derecha. Aún no se sabe si el uruguayo será el lateral derecho o adelantará una línea para hacer el medio del campo más defensivo.
En la medular parece clara la titularidad de Tchouameni que descanso ante el Leipzig, acompañado de un inconmensurable Güler. Por ahí pasarán muchas de las opciones del Madrid, si Arda es capaz de hacerse con la posesión, los de Mou controlarán más el partido. Sin embargo, todo apunta a que Bernardo no será de la partida, al menos de inicio. Por delante estarán Jude Bellingham que está más apagado que al inicio de temporada, Mbappé como referencia y Diomande en la banda izquierda. En función de la posición de Valverde, Dumfries podría ser el lateral y el uruguayo haría como extremo derecho.
La clave para el Real Madrid será no dejarse superar con facilidad en el medio. El conjunto blanco tendrá que estar sólido atrás y aprovechar cada contra que tenga. Mbappé deberá estar acertado y Diomande muy generoso en defensa para parar a Lamine. Güler será el principal foco de presión del Barça por lo que la caída al mediocentro de Bellingham podría ser diferencial.
Un ‘Clásico’ entre quejas por los árbitros
La voz cantante en este tema la está llevando el Real Madrid. En el encuentro anterior de liga, se pudo ver una pancarta desplegada en el fondo sur que decía: «No es fútbol, son Tebas y Negreira». Esta protesta viene de lejos, pero en la pasada jornada terminó por explotar debido a las declaraciones del presidente de LaLiga en las que comparaba el acoso arbitral del Madrid con técnicas de propaganda nazi. Posteriormente, frente al Leipzig se volvió a ver una pancarta parecida, esta vez traducida al inglés dado el partido internacional: «No a la impunidad de Negreira».
Del otro lado, no se escucha ninguna queja hasta el momento por los árbitros. El Barça y sobre todo Hansi Flick han decidido no hablar mal o criticar ninguna actuación arbitral hasta la fecha. Lo cierto es que ahora va todo sobre ruedas, pero como todo el mundo hoy en día es probable que en algún momento ocurra. Lo que es cierto es que el FC Barcelona está manteniendo las formas y no está incrementando la tensión previa al partido.
Pese a que de un lado haya quejas y protestas y del otro no, es posible que el resultado de este partido pueda llegar a cambiar esta tendencia. En un partido tan importante es clave que la actuación de los colegiados sea lo más perfecta posible, dentro de que los árbitros son también humanos. Por ahora se desconoce quienes serán los encargados de llevar el partido ya que el único partido de la jornada que no tiene designación arbitral es este. Esta designación se publicará 24 horas antes como pidió Mourinho, una solución para hablar menos de los árbitros y más del partido.


