Marisa Jara anuncia su decisión final
La última gala de Supervivientes 2026: Conexión Honduras dejó uno de los momentos más críticos de la edición. El reality afronta una auténtica crisis tras sumar un nuevo abandono, mantener en el aire la continuidad de otra concursante y anunciar un fichaje sorpresa.
Alejandra de la Croix abandona Supervivientes
La gran decisión de la noche fue la de Alejandra de la Croix, que confirmó su abandono tras varios días de dudas y desgaste extremo.
La concursante, que se encontraba aislada del resto de sus compañeros en otra playa, visiblemente afectada, explicó que la experiencia la había superado tanto física como mentalmente. “Estoy afectada psicológicamente, agotada físicamente… no estoy en mi mejor momento”, reconocía antes de comunicar su decisión final.
A pesar de mostrarse dubitativa en un primer momento, terminó diciendo “sí” al abandono. Con esto puso fin a su aventura convirtiéndose en la segunda baja voluntaria tras la marcha de Álex Ghita. Su salida refleja el duro impacto que está teniendo esta edición en los concursantes, muchos de los cuales ya han mostrado signos de debilidad en apenas dos semanas.
Marisa Jara se queda
La gala de anoche de Supervivientes 2026 dejó uno de los momentos más delicados de la edición con Marisa Jara como protagonista que puso en duda su continuidad en el concurso.
Después de su expulsión y traslado a Playa Destino, la modelo no logró adaptarse a la situación. Durante la noche previa a la gala, Marisa sufrió un fuerte episodio de ansiedad que marcó un antes y un después en su concurso. Las imágenes reflejaron a una concursante completamente desbordada, entre lágrimas, gritos e incluso reproches a la organización, mostrando que su estado mental estaba al límite.
La falta de estabilidad emocional y el desgaste acumulado tras días de supervivencia, provocó que activara el protocolo de abandono. Marisa reconoció que no se encontraba bien consigo misma. Habló abiertamente de su salud mental, de una depresión reciente y del miedo de volver a caer en ese punto.
La audiencia esperaba su decisión mientras Sandra Barneda conectaba con ella desde la isla. Lejos de mostrarse recuperada, Marisa insistía en que no estaba preparada para afrontar esa nueva etapa del concurso: “Esta playa no tiene nada que ver con la otra, allí estaba más tranquila”, explicaba.
El punto de inflexión llegó con la intervención de su pareja, Miguel Almansa. En un mensaje cargado de emoción, le pidió que no abandonara “por la puerta de atrás” y que luchara por ella misma, por su familia y por el futuro. Estas palabras tuvieron un impacto inmediato en la concursante, que cambió por completo su actitud en cuestión de segundos.
Finalmente, y tras una noche marcada por la ansiedad, el miedo y la vulnerabilidad, Marisa Jara decidió continuar en el concurso, aunque con una condición clara: ir “día a día”. Con esta decisión no cierra del todo la incertidumbre sobre su futuro en el reality, pero supone un paso adelante tras uno de los episodios más duros vividos esta temporada.
Un nuevo concursante
Ante esta situación, el programa decidió mover ficha. Sandra Barneda fue la encargada de anunciar un giro inesperado: la incorporación de un nuevo concursante.
A través de un pergamino que leyó en directo, la organización confirmó que “muy pronto” un nuevo famoso llegaría a Honduras para ocupar uno de los huecos dejados por los abandonos.
Aunque no se desveló su identidad, este fichaje busca reactivar la dinámica del concurso y aportar nuevas tramas en un momento marcado por el desgaste generalizado de los participantes.
Con dos abandonos en apenas unos días y varios concursantes al límite, Supervivientes 2026 atraviesa su momento más delicado. La supervivencia, el hambre y la presión psicológica están pasando factura antes de lo habitual, dejando un casting cada vez más debilitado.


