El cantante nos habla sobre su nuevo disco y reflexiona sobre la incertidumbre, la industria y su evolución personal
Hoy en El Generacional nos acompaña Javi Chapela, cantante y compositor gallego que se ha consolidado como una de las promesas del indie pop-rock en España y que ahora presenta su primer álbum, Futuros Propósitos. Hablamos con él sobre su disco, su visión de la industria y de sus comienzos en la música.
El cantante gallego lanzó su primer álbum de estudio Futuros Propósitos el pasado 13 de marzo, un trabajo que marca un antes y un después en su trayectoria musical. Con este álbum el artista se consolida dentro del panorama del indie pop-rock nacional.
La narrativa del disco gira en torno a la imagen simbólica de una manzana. Al igual que esta fruta madura con el tiempo, las canciones del álbum han evolucionado junto al propio artista. A través de este concepto, Javi Chapela plantea un recorrido donde mezcla la incertidumbre, el paso del tiempo y las decisiones que surgen sin una planificación previa.
Desde que Javi Chapela irrumpió en la escena musical en 2020, el artista gallego ha ido definiendo un sonido propio, con letras marcadas por la nostalgia, las experiencias personales y las contradicciones de su generación. Ahora con Futuros Propósitos, presenta su proyecto más ambicioso hasta la fecha.
Su primer disco, Futuros Propósitos

Pregunta: Ahora que acabas de lanzar Futuros Propósitos, ¿en qué momento vital llega este disco para ti?
Respuesta: Llega en un momento ya de cierto recorrido. Llevo unos cuantos años haciendo esto y siento que este álbum define muy bien lo que es ese desarrollo de la etapa de la juventud y la adolescencia, la inocencia y más un poco no saber dónde estás, a esa parte ya más adulta. Creo que este disco va de eso, de ese viaje que uno vive desde que es más chaval y no entiende muy bien, tiene muchas preguntas, no sabe muy bien por dónde ir y la incertidumbre es parte de su día a día, hasta esa parte ya más adulta, más pensada, más desarrollada, con las ideas un poco más claras.
P: Sacar este disco, tanto a nivel personal como profesional, ¿qué ha supuesto para ti?
R: Supone un paso muy importante. Muy importante no solamente por la carga que tiene a nivel de carrera y por poder presentar un trabajo en gran formato, sino también por la parte más sentimental. Tantos años trabajando para llegar a un fin común que es un disco, poder contar una historia desde cero en un largo formato con muchas canciones, poder presentar por primera vez lo que es tu trabajo como artista. Tiene ese peso tan importante y creo que tiene esa parte tan bonita y tan única, porque solamente se saca un primer disco una vez. Estoy muy contento.
P: La narrativa del disco gira simbólicamente en torno a una manzana. ¿Cómo relacionaste el disco con una manzana?
R: Queríamos un elemento narrativo que estuviese sin estorbar, que no quitase protagonismo tampoco al resto de cosas. Llegamos a la conclusión de que la manzana resumía muchas de las características que tiene este disco. Que es uno: la variedad, la pluralidad de cada canción. Cada tema suena de una manera distinta, cada tema habla de un tema distinto. Las manzanas son así. Hay manzanas verdes, manzanas rojas, manzanas amarillas… de una textura, de un sabor, de un tacto… no hay una manzana igual, y eso representaba muy bien pues un poco lo que queríamos transmitir.
Por otra parte, también el proceso de maduración de la manzana, desde que cae del árbol hasta que se convierte de nuevo en polvo o la conviertes en sidra o lo que quieras hacer con la manzana. Yo creo que es un símil muy parecido a la vida, tú decides qué haces con lo que tienes. Y ya por último, siguiendo con la estela de El Plan, que al fin y al cabo es el leitmotiv más claro del disco, nadie planea nunca comerse una manzana.
P: Las manzanas maduran, tú has madurado y tus canciones también. ¿Qué consideras que ha madurado más: tú como persona o las canciones?
R: Yo creo que va a la par. Al fin y al cabo las canciones son una extensión de ti mismo, y a la hora de componer sobre todo yo lo he notado muchísimo. Me siento mucho más cómodo, tengo las ideas mucho más claras de lo que quiero decir, encuentro las palabras mucho más rápido. Es lógico, al fin y al cabo te haces mayor y empiezas a vivir más cosas, empiezas a leer mucho más, a empaparte más de conocimientos. Y si te juntas con gente que sabe más que tú de música y gente mejor que tú que te ayuda a que las canciones den ese paso extra, se nota.
El plan es que no hay plan

P: El focus track de este disco es El Plan, y la idea que planteas es que “el plan es que no hay plan”. ¿Qué significa esto realmente para ti?
R: Bueno, para mí «el plan es que no hay plan» significa abrazar la incertidumbre. Hacerla parte de la vida, del día a día. Es una frase que me decía mi padre de pequeño mucho y me ponía muy nervioso, pero que he sabido entenderla. De pequeño no cabía en mi cabeza cómo es posible que no hubiese plan. Pero creo que es una frase que resume de una manera muy simple este punto de que no siempre hay que tener las cosas claras para seguir adelante, para ser feliz o para seguir siendo uno mismo. Entonces esa es la frase que resume muy bien este disco: abrazar la incertidumbre y hacerla parte de nuestras vidas.
P: ¿Te ha costado aceptar esta idea? ¿Cuándo ha sido ese momento que has dicho: “lo mejor es que no haya un plan”?
R: Pues ha sido un poco este proceso. No hay un día que dices «lo he entendido». Es más todos estos años. Desde que yo empecé con la música, a hacer mis temas. De empezar a afrontar la vida de adulto, empezar a ver la vida y hacerte ciertas preguntas que a lo mejor antes no te hacías o no tenías por qué hacértelas porque no te tocaba. Al fin y al cabo eso genera ciertos momentos de rayada, de pensar, de preguntarte a ti mismo qué es lo que quiero, qué busco y acabar respondiendo con «el plan es que no hay plan» porque al fin y al cabo pues es una manera muy bonita de vivir la vida.
P: ¿No te da vértigo llegar a perder el control al no tener un plan?
R: Sí, siempre está ahí al fin y al cabo. Pero creo que lo más bonito de la vida es poder equivocarte y poder hacer las cosas, reinventarte. Siempre hay un plan, quieras o no, de manera interseca. Pero es más una actitud que una manera de tomárselo al literal. Planes siempre hay: un plan de una gira que viene ahora, un segundo disco que vendrá en su momento o una futura canción. Es más la filosofía de vida de no tener que estar constantemente con el agobio ahí en la nuca pensando en qué viene, qué será. Muchas veces nos olvidamos de disfrutar el presente.
Estoy en un momento precioso en el que nunca pensé que estaría y si se lo llegan a decir al Javi de hace cinco años no se lo creería. Entonces creo que sería un error por mi parte empezar a pensar ya en lo siguiente cuando estoy viviendo por lo que he trabajado tanto.
Sus comienzos en la música

P: Si nos remontamos a tus comienzos, ¿cómo fueron esos primeros pasos en la música?
R: Cuando yo empecé, empecé sin ningún tipo de pretensión más que sacar música. Sin nadie a mi alrededor que fuese del mundillo o supiese aconsejarme. Simplemente cogí y empecé a subir canciones, me vine aquí a Madrid a estudiar y mi vida cambió tanto que entre una cosa y otra acabé tirando para adelante.
Me acuerdo que cuando conocí a mi manager en 2021, una de las primeras preguntas que me hizo fue: «Javi, ¿tú qué quieres? ¿O sea, qué quieres ser?». Es una pregunta que yo en año y medio que llevaba tocando y subiendo canciones, nunca me había hecho. Hacía canciones porque me hacía gracia y me mola, pero nunca me había hecho la pregunta de qué quiero. Entonces, esos son los comienzos: dar conciertos en la pandemia, disfrutar del día a día. Ahora lo veo con perspectiva y me da mucha morriña, me da mucho sentimiento decir «qué guay, qué inocente».
P: Cuando decidiste que te ibas a dedicar a la música, ¿qué te dijeron tus padres, familiares y tu entorno más cercano?
R: Mi familia siempre me apoyó muchísimo. Desde que subí la primera canción. Es más, desde las primeras canciones que grabé, que fueron con Álex Paredes. Justo esa semana yo cumplía 18 años y mis padres me dijeron: «tu regalo de los 18 va a ser que grabes estas cinco canciones». Para que veas el apoyo de mis padres, que siempre lo han visto como «qué guay que tengas un sueño, que tengas una pasión y que puedas perseguirla». Yo estoy en mi carrera, he hecho mis exámenes, hago mi vida… y ellos siempre me van a apoyar y tengo una suerte tremenda de poder tenerlos a mi lado. Hablo de mis padres, hablo de mi hermano, de toda la gente que me acompaña, de mis amigos, que siempre me han apoyado muchísimo.
P: Has tenido el apoyo de tu familia, has seguido con tus estudios… pero, ¿has tenido que sacrificar algo para dedicarte a la música?
R: No sé si es tanto sacrificio porque al fin y al cabo son decisiones que uno toma y es lo que hay. No lo veo como un drama, pero sí que es verdad que muchas veces, hay cosas a las que tienes que decir que no porque al día siguiente tienes un ensayo, tienes un viaje, tienes una sesión de grabación. La típica: que si mis compañeros de clase se van todos de Erasmus y yo me quedo aquí en Madrid porque tengo que trabajar, tengo que seguir para adelante, tengo que grabar, tengo que ensayar. Al final el tiempo acaba dándote el fruto y dices «menos mal que aquel día me quedé, menos mal que aquel día estudié, menos mal que aquel día hice lo otro porque me han llevado aquí».
P: Antes de Futuros Propósitos has lanzado varios EPs. ¿Por qué has esperado hasta ahora para lanzar el disco?
R: Es complejo. No nos habíamos planteado el formato del disco porque, por momentos personales, estábamos enganchando muchos singles seguidos. Yo tampoco estaba en un momento muy bueno de mi vida por 2023-2024. Estuve casi a punto de dejarlo incluso. Con la llegada de RLM en su día y de Carla Varona, que fue la que extendió un poquito el brazo y dijo «vente para aquí, vamos a hacer cosas guays», fue cuando yo ya empecé a volver a coger el gustillo a esto y salió la idea del disco. Sí que es verdad que lo de los EPs fue una manera desde la ignorancia también, de no saber qué hacer. Juntar canciones en un mismo formato pero a lo mejor sin una idea clara, sin una narrativa.
P: Con la salida de este disco mucha gente te descubrirá. Si tuvieses la oportunidad de hablar con una persona que no ha escuchado nunca antes una canción tuya, ¿por dónde le recomendarías empezar? ¿Por algún EP anterior o por este disco?
R: Yo una cosa que tengo clara es que nunca voy a borrar nada de lo que he hecho. Mi primera canción está en Spotify y el que quiera empezar por ahí puede. Va a notar una evolución enorme y creo que es lo bonito. Si quieres empezar por ahí y ver cómo he evolucionado y acabado en mi primer disco, no tiene nada que ver, pero creo que también tiene una parte muy romántica, de decir «qué guay cómo alguien puede llegar a evolucionar tanto desde la ignorancia». Que se queden solo con el primer disco, que empiecen por el final, que empiecen por los últimos singles… eso ya es cada uno. Yo creo que para entender a Javi Chapela, el Javi Chapela a día de hoy –y odio hablar en tercera persona, perdón– es empezar por el disco.
Su experiencia en la industria

P: Comenzaste en la música muy joven, con 18 años. ¿Te imaginabas la industria así?
R: Yo con 18 años no entré en la industria de la música. Yo con 18 años empecé a subir canciones y ya luego la industria me fue enganchando a mí. Al fin y al cabo no tenía ni idea de lo que era nada. No entendía cómo funcionaban las distintas verticales del negocio. Son cosas que vas aprendiendo con el tiempo, que al principio cuestan, sobre todo para un chaval de 18 años. Luego aprendes, empiezas a entender qué hace cada uno en la industria, conoces a otros artistas, te vas empapando de los conocimientos de una industria que como tal es un negocio en sí.
P: ¿Hay algo que te haya sorprendido para bien o para mal de esta industria?
R: Sí, tanto para bien como para mal. Yo lo decía el otro día en una entrevista: me preguntaron qué es lo mejor de la música y qué es lo peor. Yo siempre a las dos preguntas respondo lo mismo, la gente. La gente que conoces. Hay gente maravillosa y gente no tan maravillosa. Pero bueno, como en todo en la vida; desde el trabajo hasta la universidad, hasta en el colegio. En todas partes hay gente muy buena y gente muy mala. Son parte del camino y hay que saber aprender de ello y saber sobrellevarlo y que cada piedrita sea una lección.
P: A la hora de hacer música, ¿has sentido alguna vez que has tenido que pensar más en lo que funcionaba que en lo que de verdad te gustaba?
R: Indudablemente es algo que todos los artistas pensamos cuando componemos. Al final en mi caso, me acaba dando un poco igual. Creo que siempre tengo la filosofía de que siempre va a haber un público para ti. Si tú haces música desde el corazón de verdad, con sentimiento y desde la verdad, siempre vas a encontrar a alguien que la escuche. Entonces pensar en que si esto va a funcionar, es una tontería. Si haces música pensando en lo bien que te va a ir o en el dinero que vas a ganar, vas por muy mal camino.
P: En una entrevista para Los 40 dijiste que tu relación con la música era amor-odio. ¿A qué te refieres con esto exactamente?
R: La música tiene una parte muy bonita y una parte muy jodida. Hay veces que crees que te vas a comer el mundo y te comes un mojón, y otras veces que te da la sorpresa. Hay días que la odias y otros días que la amas y dices “qué bonito que me dedico a esto”. Pues todo depende de las situaciones que te toque vivir. Hay gente a lo mejor que no la odia, o gente que la odia del todo, hay gente que la ama del todo, pero yo depende del día. Hay días que me apetece mandarlo todo a la mierda y otros días que son maravillosos. Yo creo que en cualquier trabajo: hay días que le arrancarías la cabeza a tu jefe y otros días que le darías un beso en la boca.
P: A raíz de Sin Tiempo Para Bailar, colaboración que tienes junto a Íñigo Quintero y que acumula casi 30 millones en Spotify, ¿has sentido presión por parte de la industria de tener que repetir un éxito así en algún momento?
R: Eso es algo muy puntual, no tiene sentido, es exactamente de otro planeta. Fue una situación y unas circunstancias que son únicas. No tengo ningún tipo de presión. Las cifras al final son lo que son. Hay canciones que gustan más, otras que gustan menos. Ojalá llegara a 30 millones cada canción de este disco, pero presión ninguna. Al fin y al cabo, es lo que busca uno, que un disco que llegue a X millones, pero sobre todo, estar feliz con lo que hago y hacer música de corazón.
P: Hablando de éxito, ¿qué es el éxito para ti?
R: Para mí el éxito es que la música que hago llegue y sea parte de la vida de otras personas. No hay nada más bonito que una persona te escriba por Instagram y te diga: “esta canción me ha ayudado a X” o “tu música me ayuda a afrontar los días de una manera distinta”. Que este disco la gente lo pueda escuchar, que la gente se pueda sentir identificada con cada una de las canciones, yo ahí soy feliz y creo que eso es el éxito. El éxito no es vender X entradas. Creo que la música tiene una parte mucho más romántica, mucho más filosófica.
Futuros Propósitos Tour 2026

P: Con este disco empiezas nueva gira. ¿Cómo te sientes? ¿Cómo lo afrontas?
R: Con muchísima ilusión. Estoy muy contento de poder tener tantas fechas ahora mismo en el horizonte. Volver a los escenarios después de un año, es un sitio donde disfruto como un niño es probablemente la razón principal por la que hago esto. Me encanta el escenario, me encanta el directo, me encanta tocar con mis amigos encima del escenario y poder defender las nuevas canciones va a ser un reto, pero que tengo muchísimas ganas. Empezamos el 16 de abril en Madrid y vamos a recorrer varias ciudades de España. La verdad que tengo muchas ganas de que esta gira dure mucho y de dar lo máximo posible y que llegue esto a la mayor cantidad de gente posible.
P: ¿Te planteas salir fuera de España de gira próximamente?
R: Ojalá llegue la oportunidad. Me encantaría ir a Latinoamérica, me encantaría poder conocer nuevos países. Hay gente que nos escribe de Latinoamérica y es algo que me choca muchísimo; que haya gente fuera esperando con ansias que saques canciones. Y ojalá, ojalá pueda ir.
P: Si pudieras hablar con el Javi de 2020 que estaba empezando en la música, ¿qué le dirías?
R: Le diría que disfrute el camino, que no se preocupe, que al final todo va a estar bien y todo va a tener un sentido. Que disfrute de la gente, que haga muchos amigos, que disfrute de la vida y de cada error y de cada paso.
P: Después de Futuros Propósitos, ¿qué viene ahora… si es que hay plan?
R: Pues mira, te voy a responder que el plan es que no hay plan. Como he dicho antes, mi plan ahora mismo es disfrutar del presente, disfrutar de la gira y gozarme cada paso que vayamos dando. Poco a poco ya vendrán otro disco, otros nuevos retos, pero de momento disfrutar de lo que llevo tanto tiempo esperando y por lo que llevo tanto tiempo trabajando.


