Rocío Monasterio, hasta ahora portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, ha renunciado a su acta de diputada tras ser destituida de su cargo como líder regional. La ex de Vox ha criticado con dureza a la dirección del partido, acusándola de actuar sin transparencia y de socavar la democracia interna de la formación.
Críticas a la dirección de Vox
La exdiputada ha decidido que renuncia a su escaño en la Asamblea de Madrid tras ser relevada de la presidencia del Comité Ejecutivo Provincial de Vox Madrid. Santiago Abascal organizó la orden de sustitución. Monasterio, que lideraba el partido en Madrid desde 2019, expresó su desacuerdo con la decisión y criticó la falta de democracia interna en el partido.
En una rueda de prensa en la sede de la Asamblea de Madrid, Monasterio señaló que su salida del cargo refleja el control centralizado de la dirección de Vox sobre las estructuras regionales del partido. «El de Vox Madrid era el único Comité Ejecutivo provincial elegido por todos sus afiliados», afirmó, destacando que ahora la cúpula designará a dedo a su sucesor. Monasterio formalizó su renuncia al acta de diputada minutos después de anunciar su decisión.
Monasterio también mencionó su desvinculación de las políticas del partido. Señaló que ya no contaba con la confianza del secretario general de Vox ni de Abascal. Este movimiento se suma a una serie de reestructuraciones internas en Vox. Otros miembros críticos, como Iván Espinosa de los Monteros y Macarena Olona, también dejaron sus cargos en circunstancias similares.


