Encanto no cumple las expectativas de todo el público a pesar de sus puntos positivos
(ALERTA SPOILERS) No todo es magia en la casa de los Madrigal. A pesar de la buena recepción que ha tenido Encanto, existen discrepancias sobre la excelencia del largometraje.
Desde que era pequeña he crecido viendo las películas de Disney. He visto prácticamente toda la filmografía de la compañía y no solo una vez. Por tanto, considero que tengo una buena base crítica para afirmar que Encanto no es, ni de lejos, la mejor película de la marca.
Hay ciertas cosas que son innegables, el diseño del largometraje es increíble, pero esto no es nada nuevo. Disney ya nos enseñó de lo que eran capaces con Viana: un ambiente selvático, natural, lleno de color…
Lo cierto es que nada es nuevo en esta película, durante las casi dos horas de vídeo es prácticamente imposible atisbar novedades o innovaciones de la empresa. ¿Casas mágicas? La Bella y la Bestia ya tenían su propio servicio de porcelana. ¿Cambios de cuerpo? Maui transforma su forma en Viana. ¿Una “oveja negra” en la familia que acaba ayudando a su pueblo? Os sonará Merida de la película Brave.

Creedme si os digo que el hecho de que no me haya gustado esta película me molesta. Iba con muchísimas expectativas, todo el mundo la vendía como “la mejor película que había hecho Disney”. Sin embargo, después de verla no entiendo cómo se ha llegado a esta conclusión. Aunque está claro que para gustos colores (y a este filme no le faltan).
Hablando de la historia, no observé nada especial. De hecho cuando llegué al final no sabía que ya había acabado, pensaba que faltaba el desenlace de la historia. De principio a fin es nudo, ni introducción ni final. Van pasando los minutos y es difícil percibir subtramas, y con todos los personajes y personalidades que hay en la película ya tiene delito. Deberían de cruzarse un sinfín de historias. Pensaréis: «Pero ¡si sí que hay cruces paralelos de los personajes!».
Si por subtramas entendemos la historia con Antonio o la pelea y reconciliación de Mirabel e Isabela, sí, las hay, pero son tan simples que es ridículo destacarlas.

Inside Out sí que tiene subhistorias: el trauma de cambiarse de ciudad siendo adolescente, la aceptación de la ausencia de la figura paterna, el inicio de la madurez, dudas acerca del género…
Los espectadores se afanaron en destacar el gran desarrollo de los personajes, pero ¿desarrollo de qué? Es cierto que a lo largo de la (no) historia la familia Madrigal avanza, pero es que sería imposible no hacerlo. No obstante, ese avance es sumamente infantil (y sí, es una película de Disney, pero en las últimas entregas nos habían ido acostumbrando a un contenido “más adulto” aunque se trataran de películas “para niños”).
El cambio de los personajes se mide en función de la tenencia, pérdida y recuperación de sus poderes. Si Luisa no hubiera perdido su fuerza no habría decaído su confianza ni se hubiera fortificado tras salvar la vela; Isabela no se hubiera revelado; la abuela no hubiera integrado a Mirabel…
Al final, creo que la definición de la película ha sido un quiero y no puedo. Han querido abarcar muchas cosas, muchos personajes, muchos elementos en escena, pero no los han aprovechado debido a una historia plana, sin sorpresas, completamente predecible. Desde que empieza ya sabes que Bruno realmente no es malo, ni culpable de nada; que Mirabel encajaría en la familia; que Antonio recibiría su don…

Ni siquiera la música es excepcional. Con esto no digo que sean malas canciones, pero Disney lo ha hecho mejor otras veces. Esta percepción posiblemente sea porque no me gustó la historia y la banda sonora al final entra en simbiosis con la línea de la película. Pero recordando el impacto que tuvo la BSO de Frozen o de El Rey León no creo que se puede decir que Encanto destaque por su música.
Para mí la conclusión final es que Encanto no es una mala película, pero tampoco buena. Posiblemente si no la hubiera hecho una multinacional como Disney no hubiera tenido ni la mitad de la repercusión.
Lo único realmente destacable es la diversidad de la película. Siguiendo la tendencia de la industria del entretenimiento, sobre todo del dirigido a los más pequeños, la inclusión de distintas etnias es, simplemente, un acierto.
Es innegable que gracias a esta película muchos niños y niñas se han visto reflejados, por fin, en la gran pantalla. Cosas tan simples como el pelo de Antonio, la nariz de Mirabel o los músculos de Luisa marcan una gran diferencia en la vida de muchos menores (y mayores) que no han tenido referentes.



