Los hombres con tacones y las mujeres en pantalones

0
164
Composición de imágenes. | Fuente: L´OFFICIEL y SModa.El País

Pero, ¿por qué los hombres dejaron de usar tacones, faldas y pelucas?

La moda está constantemente cambiando, y con ella las prendas y accesorios que se lucen hoy. Algunas prendas nacieron para ser utilizadas por los hombres, pero a medida que ha pasado el tiempo, han acabado convirtiéndose en esenciales dentro de los armarios femeninos.

En la corte de Luis XIV había pocas cosas tan importantes como lucir unos tacones rojos. Los tacones eran un símbolo de estatus para los hombres antes de que los llevaran las mujeres y, además, no es la única prenda que llevaban hombres y que ahora se considera propia de la moda femenina, a lo largo de la historia también han llevado faldas y maquillajes. Pero la pregunta es: ¿Por qué dejaron de hacerlo?

Publicidad

Los primeros en llevar tacones fueron los jinetes persas en el siglo X para mantener las botas en los estribos con más facilidad, ganar estabilidad y así tener las manos libres para poder manejar el arco. En la Edad Media, los hombres y mujeres de las clases acomodadas llevaban calzas con alzas, eran para evitar pisar la suciedad del suelo y también mantener más tiempo limpios los bajos de sus ropajes. Pero no eran del todo tacones, los cuales entraron a Europa por el siglo XVI de la mano de los persas, pasaron de utilizarse por temas de utilidad a introducirse en la estética. En el siglo XVII la moda de los tacones llegó a la aristocracia europea, convirtiéndose en el símbolo de virilidad y del poder militar. Durante el reinado de Luis XIV, quien era más poderoso llevaba los tacones más altos y más rojos, y el rey solo permitía los tacones de este color a las personas cercanas a él.

Retrato del rey Luis XIV utilizando unos tacones rojos.| Fuente: L´OFFICIEL

En el siglo XVIII los tacones llegan al calzado femenino y acaban rebasando en altura los tacones de los hombres. Con la Ilustración y la Revolución Francesa va desapareciendo el tacón en los hombres, ya que se asociaba a la aristocracia. Pero no del todo porque todavía había algunos modelos de botas de tacón como es el caso de las botas de cowboy que siguen presentes en nuestros días y últimamente están en tendencia.

La llegada de las faldas y pantalones

Otra prenda para destacar es la falda. Los egipcios, griegos, romanos y aztecas llevaban túnicas, togas y faldas porque eran fáciles de fabricar y de llevar, y durante siglos tanto hombres como mujeres han compartido este tipo de prendas. Los pantalones llegaron con la cultura celta. En cambio, los romanos identificaron el pantalón con los bárbaros, aproximadamente en el año 397, y el emperador Honorio prohibió su uso en la capital italiana. Finalmente, con la mezcla de pueblos, culturas y costumbres, el pantalón se fue difundiendo entre las clases populares hasta convertirse en una prenda global en Occidente, eso sí, solo entre los hombres.

Dibujo de las vestimentas romanas.| Fuente: IMPERIVM

Podría decirse que los pantalones representaban el poder masculino y su aparición en los armarios de las mujeres se debió a la lucha por la igualdad en derechos. Amelia Bloomer fue una de las pioneras en llevarlos, convirtiéndose en una líder feminista, se vio tachada como indecente, masculinizante, defensora del amor libre o del divorcio, al igual que otras muchas mujeres. Esto cambió cuando actrices internacionales como Marlene Dietrich o Katharine Hepburn fueron las que se atrevieron a llevar pantalones e incluso trajes considerados “masculinos”.

A la izquierda Marlene Dietrich y a la derecha Katharine Hepburn, ambas luciendo pantalones.| Fuentes: SModa.El País y Elle

Empezaron a cambiar las cosas con la llegada de la Primera Guerra Mundial, pero el gran cambio se produjo durante el período de entreguerras. Las mujeres se incorporaron a la vida laboral, trabajando en fábricas o de enfermeras en los campos de batalla y el pantalón fue totalmente necesario por razones prácticas.

La transformación del maquillaje y los colores

El maquillaje también es otro elemento que ha ido cambiando según la época, en el antiguo Egipto se usaba el kohl que era como el eyeliner de hoy, una mezcla de galena y plomo que les protegía los ojos del sol y le aportaba profundidad a la mirada. Además, se ponían maquillaje en tonos ocres y rojizos en labios y mejillas como es el caso de los varones romanos en el siglo I d.C. Y ya entre los siglos XVII Y XVIII se pusieron de moda los lunares postizos que, asimismo, servían para tapar las marcas de la viruela. Luis XIII popularizó las pelucas tras quedarse calvo a los 20 años, las pelucas servían para cubrir la tiña, los piojos y la suciedad, y eran mayoritariamente utilizadas entre los hombres.

Jeroglíficos egipcios en los que se aprecia el kohl en los ojos.| Fuente: Historia National Geographic

Los colores también han sufrido transformaciones. El rosa no fue siempre un color para las mujeres y el azul no siempre se identificó como masculino. Durante el Rococó francés la indumentaria era vistosa y muy colorida para ambos sexos, pero en especial en las clases acomodadas. El color rosa se asociaba al rojo, el color de la sangre y del vigor, como se puede observar en retratos de Luis XVI. Mientras que el azul se veía más delicado y amable, y se asociaba a las mujeres. Hasta la Primera Guerra Mundial el color más habitual para los bebés era el blanco, a diferencia de los tonos pasteles actuales, en los que el rosa se asocia a las niñas y el tono azul a los niños.

El uso de encajes, sedas, calzados de tacón, faldas, maquillaje y demás por parte de los hombres no suponía la adopción de ningún rasgo femenino, sino todo lo contrario, era una forma de manifestar su estatus a través de su apariencia. Todas esas prendas se asociaban a la masculinidad y al poder.

Moda sin sexo

La moda es el claro reflejo de la sociedad en las diferentes etapas históricas. Tras el exceso del Rococó llegó la Revolución Francesa con la que se produjo la sustitución del satén por el algodón, con la intención de generar igualdad y de borrar las fronteras de clases.

En la actualidad el término “genderless” es un fenómeno que busca terminar con las barreras, cambiar los estereotipos y revolucionar la forma en la que nos vestimos. Los nuevos consumidores intentan acabar con los prejuicios usando prendas de género neutro. La moda genderless parte de romper con la rigidez de lo que históricamente se ha considerado moda para hombres y moda para mujeres con el fin de abrir nuevos espacios de diversidad sin restricciones de vestimenta. La idea principal es ser libres y sentirse a gusto con nuestra propia identidad a través de la ropa que llevamos.

Representación gráfica del estilo genderless. |Fuente: GQ México
Publicidad | Advertisement

Deja un comentario