Cada vez es más sencillo disfrutar de series, películas o libros en versión original
Con el estreno de Rojo, Blanco y Sangre Azul los aficionados a esta historia de Casey McQuiston subieron como la espuma. Tras haber consumido la obra tanto en inglés como en español y, posteriormente, ver la película en ambas lenguas me surgió una duda: ¿cambiaba la visión de la historia si se consumiera en la versión original?
Para mi sorpresa, sí, «cambiaba la historia». Evidentemente el argumento sigue siendo el mismo y el desenlace sucede igual en el idioma que lo consumas, sin embargo, los matices se pierden en la traducción. Todas las confusiones divertidas, los chistes, las referencias a cosas claramente británicas o americanas que es muy raro que se conozcan fuera de esos países… todo eso no se puede traducir.
Y, en este caso, es muy relevante el idioma. Pese a que ambos hablan inglés, no es el mismo inglés. Nada tiene que ver el registro refinado y exasperadamente británico de Henry con el inglés desenfadado y canalla de Alex.
Esos detalles, esas bromas que solo tienen sentido en inglés, la jerga británica o norteamericana (en este caso) de los personajes que no hace otra cosa, que dotar de personalidad a los protagonistas es relevante para la historia.
Esto no quiere decir que los traductores de obras hagan mal su trabajo. No obstante, es casi imposible traducir con las mismas repercusiones ciertas cuestione por el simple hecho de que hay palabras o expresiones que no tienen traducción o, si la tienen, pierde el sentido.
Sería igual que si se intentara traducir un refrán español a otro idioma, intentar que «más fuerte que el vinagre» o «eres la leche» se entienda en otra lengua sería, cuanto menos, gracioso a la par que complicado.
No obstante, esto puede acabar siendo una ventaja. Pese a que lanzarse a consumir contenido en versión original parezca complicado, no tiene por qué serlo. Es importante conocer tu nivel de idioma e ir adaptándote a lo que puedas asumir. Por ejemplo, Heartstopper es un magnífico ejemplo de ambas cosas, es muy interesante ver como utilizan una gran cantidad de expresiones británicas de adolescentes y, es precisamente esto, lo que hace que el inglés sea tan sencillo para aquellos que empiecen a leer en un idioma extranjero.


