Con el estreno del noveno capítulo, Daredevil: Born Again concluye su primera temporada y deja todo abierto de cara a la segunda
Desde que se dio a conocer que Marvel Studios volvía a contar con los derechos de Daredevil, los fanáticos estaban expectantes por ver qué se haría con aquello que tanto les cautivó. El resultado, a priori una de las apuestas del estudio este año, ha sido un producto que muestra las costuras en algunos puntos pero que sienta las bases para lo que viene a partir de ahora.
La vuelta a lo que funciona
Hace unos meses, Marvel Studios tomó la decisión de primar calidad a cantidad, debido a la ola de críticas que el estudio ha cosechado durante los últimos años —desde Vengadores: Endgame, especialmente—. Y aunque la fase 4 y 5, conocida como la Saga del Multiverso, haya traído consigo una enorme expansión del Universo Cinematográfico de Marvel, en Marvel Studios se ha decidido no saturar al fanático con contenido irrelevante y apostar por lo que de verdad funciona. Sin embargo, en esta decisión han jugado un papel fundamental los personajes cuyos derechos han vuelto a la Casa de las Ideas.
Con estos nuevos juguetes en sus manos, Marvel ha tratado de abordar nuevas historias e impregnarlas con enfoques diferentes. Desde la experimentación con el terror en Doctor Strange en el Multiverso de la Locura hasta la comedia legal en She-Hulk: Abogada Hulka, el estudio ha tratado de ir más allá de la fórmula que le dio éxito durante más de diez años. Y aquí es donde entra en juego el Diablo de Hell’s Kitchen. La serie que este personaje tuvo en Netflix fue un antes y un después en la manera de contar historias de superhéroes en la pequeña pantalla. A raíz de ese éxito, Marvel Studios decidió dar continuidad a ese universo e introducirlo de manera orgánica en el Universo Cinematográfico de Marvel. Con apariciones esporádicas de Matt Murdock y Wilson Fisk en otros productos del estudio, como She-Hulk: Abogada Hulka o Echo, ya se intuía dicha decisión.
Un nuevo comienzo, pero con los de siempre
Y en este punto arranca Daredevil: Born Again. No obstante, pese al nombre que se le ha dado a esta nueva serie, no es una adaptación del cómic homónimo. Hay que recordar que dicha adaptación se produjo en la tercera temporada de Netflix con bastantes elementos fieles al material original. Lo que este sobrenombre indica es lo que abordará esta temporada, más allá de ser una representación de la historia creada en 1986 por Frank Miller y David Mazzucchelli. A lo largo de los nueve episodios se verá cómo Matt Murdock tiene que volver a reencontrarse con su alter ego, ya que el desencadenante de que se deshaga de la máscara, como visualmente sucede, se da en los primeros minutos: la muerte de su mejor amigo, Foggy Nelson, a manos de un viejo conocido, Benjamin Poindexter —ambos interpretados nuevamente por los actores que les daban vida en la serie original—.

Este suceso será lo que marque un desarrollo en el personaje interpretado por Charlie Cox. Con un salto temporal de un año, se muestra a un Matt Murdock que ha dejado su lado de vigilante a un lado y la justicia la imparte ahora a través de su faceta como abogado. Sin embargo, la serie se esforzará por ir mostrando poco a poco que esta nueva vida del exjusticiero no es real, como él mismo llega a confesar en cierto punto de la trama a su nuevo romance, Heather. Este personaje, interpretado por Margarita Levieva, es uno de los añadidos de la serie, y sirve para conectar las historias principales. Mientras que se presenta como la nueva pareja de Matt Murdock, también es la psicóloga a la que acuden Wilson y Vanessa Fisk para tratar su relación de pareja.
Respecto al otro protagonista, Wilson Fisk, la serie muestra cómo atraviesa un camino similar al de Matt Murdock. De hecho, estos personajes se presentan como dos caras de una misma moneda. Ambos comienzan con pretensiones de ser diferentes, de dejar atrás lo que eran antes. En el caso del personaje al que da vida Vincent D’Onofrio, convertirse en alcalde de Nueva York le brinda la oportunidad de volver al poder. Y aunque en los primeros compases trata de mejorar realmente la ciudad y dejar su lado mafioso fuera del ojo público, finalmente termina por convertirse en el Kingpin de Netflix, pero embebido con un poder aún mayor.
Los nuevos y los que vuelven
Sin embargo, uno de los que más ha sufrido las regrabaciones y la manera en que finalmente se ha presentado la historia ha sido el personaje de Muse, interpretado por Hunter Doohan. A pesar del escaso desarrollo y el poco tiempo que ha tenido en pantalla, se han podido entrever las intenciones que había con el personaje. No obstante, resta a la serie el no haber visto más del que podría haber sido por sí solo un gran antagonista en esta primera temporada. Se especula que podría regresar más adelante, pero su final en esta temporada es claro.
Respecto al resto del elenco, vuelven viejos conocidos como Jon Bernthal en el papel de The Punisher, Ayelet Zurer como Vanessa Fisk o Deborah Ann Woll retomando su papel como Karen Page. Mientras que la última solo aparece en el primer y último episodio, Vanessa Fisk desempeña un rol esencial en la trama, tanto por su relación con Wilson Fisk como por la conexión que tiene con el asesinato de Foggy Nelson, al descubrirse que fue ella la que estaba detrás de todo. Sin embargo, además de los ya mencionados, hay nuevas inclusiones que enriquecen la historia y dan cohesión a lo hecho por Netflix. Es el caso de Arty Froushan como Buck, quien es el asistente del alcalde Fisk y tiene similitudes con Weasley, personaje que también desempeñaba un rol similar en la primera temporada.

Buen regreso… pero se ven las costuras
En cuanto al tono de la serie, una de las mayores preocupaciones que los fanáticos tenían era que perdiera el toque violento, crudo y realista que tanto caracterizaba a la serie original. Es satisfactorio decir que esto se ha mantenido e incluso se ha llevado un paso más allá, como las escenas de acción de esta temporada demuestran. Aunque esa ha sido otra de las críticas que ha recibido la serie, los tantos momentos en los que no pasaba nada. Pero eso no es cierto del todo, ya que en esta primera temporada se ha apostado por contar una historia que necesita tomarse su tiempo para desarrollarse en sí misma. Prueba de ello es la larga duración que tienen muchos de sus planos y el uso que se hace del slow motion, cuyo objetivo es recrearse para introducir al espectador aún más en la historia.
Sin embargo, a pesar de las bases que se han sentado de cara a la próxima temporada, de lo que más carece la serie es de cohesión en muchos puntos. Es posible encontrarse con momentos realmente bellos en cuanto a fotografía o escenas de una acción bestial con guiones que carecen de sentido. El haber presentado un producto construido a trozos ha hecho que sea más complejo empatizar con los personajes y entender la profundidad de la historia.
Lo mejor empieza ahora
En cualquier caso, pese a sus carencias, esta primera temporada se sitúa como uno de los mejores productos de Marvel Studios en cuanto a series. Además, sienta las bases para lo que será el mundo callejero de Marvel en próximos proyectos. De momento, ya está confirmada la segunda temporada, que se estrenará en marzo de 2026, y todo parece indicar que habrá una temporada por año. A eso hay que sumarle el especial que se está preparando de The Punisher, como se deja entrever en la escena poscréditos del último episodio, y otros productos relacionados con The Defenders, por ejemplo, que se rumorea que regresarán en la segunda temporada del Hombre sin miedo.


