Alex rompe con el desencanto de su álbum anterior para apostar por un pop luminoso y lleno de esperanza
Tras varios meses desde El amor (no) está de moda, su último álbum de estudio, el cantautor catalán Alex Wall regresó el pasado 13 de marzo con su nuevo sencillo, Martes 13, una canción que marca un giro interesante en su trayectoria reciente.
Un giro tras El amor (no) está de moda
En su anterior trabajo se podía ver reflejada una crítica y exploración del desencanto y las contradicciones del amor actual, mostrando a través de la producción y las letras una versión más oscura del artista. Había una intención clara de cuestionarlo todo: las expectativas, las relaciones fugaces, la forma en la que entendemos hoy los vínculos. Era un disco que invitaba a la reflexión y que, en muchos momentos, se sentía íntimo y casi confesional.
El significado de la buena suerte en Martes 13
En cambio, con este nuevo sencillo, el artista cambia su discurso y apuesta por una declaración directa, luminosa y decidida hacia alguien especial. Martes 13 toma como punto de partida la superstición asociada a la mala suerte para darle la vuelta por completo. Lejos de hablar de fatalismo o desencanto, la canción convierte esa fecha simbólica en el escenario perfecto para reivindicar un sentimiento firme. El mensaje es claro: cuando el amor es auténtico, ningún día está marcado por la mala suerte.
La producción luminosa de Alex Wall y Guillermo Molina
Este cambio también se percibe de forma evidente en el sonido. Uno de los aspectos más llamativos del sencillo es su energía, más luminosa que en trabajos anteriores. La producción del tema corre a cargo del propio autor con la colaboración de Guillermo Molina, como ya es frecuente en sus lanzamientos. Desde los primeros segundos, los coros funcionan como un gancho inmediato, acompañados por guitarras brillantes y una percusión muy marcada que empuja la canción hacia adelante. Sin abandonar su esencia, Alex Wall se acerca a un pop más movido y contagioso, pensado casi para corearlo en directo.

Una letra honesta para marcar una nueva etapa musical
A esta producción se le suma una letra pegadiza que mantiene la sencillez como principal fortaleza. No busca metáforas rebuscadas, sino que apuesta por una declaración honesta y sin rodeos. Esa claridad refuerza la sensación de que estamos ante una nueva etapa. El estribillo, se queda en la cabeza tras la primera escucha y refuerza ese tono optimista que atraviesa todo el tema, convirtiéndose en uno de los puntos más reconocibles del sencillo.
El videoclip que captura la complicidad real
Junto con la canción, Alex lanzó un videoclip que nos permite poner imágenes reales a la letra. En él se respira la misma naturalidad que transmite el sencillo: miradas cómplices, espacios naturales y escenas envueltas en un ambiente íntimo y de pareja. Una producción de Furia Films que permite sumergirte más en la historia.
La evolución de Alex Wall hacia un pop más esperanzador
Con Martes 13, Alex Wall demuestra que su proyecto sigue evolucionando y sigue consolidando su hueco en la industria musical. Si en El amor (no) está de moda exploraba las grietas del amor, ahora parece decidido a apostar por su lado más firme y esperanzador. No se trata de negar lo anterior, sino de complementarlo. Este nuevo sencillo amplía su universo y deja claro que, incluso en un martes 13, siempre hay espacio para cambiar la suerte cuando lo que se siente es real.


