La Riviera acogió el cierre de gira de Mercedes Cañas con su banda, una noche de música en directo, sorpresas y conexión total con el público
La noche en La Riviera tenía ese aire de acontecimiento que se percibe incluso antes de que empiece la música. A la espera del inicio del show, el flujo constante de gente anticipaba que el concierto de Mercedes Cañas en Madrid no era una cita cualquiera. La artista regresaba a la capital en un momento clave de su carrera, como cierre de gira de su último álbum Todo en su lugar, un disco que le ha llevado a recorrer numerosas ciudades y a conectar con un público cada vez más amplio.

Primeros temas en La Riviera
El concierto comenzó con la banda sobre el escenario interpretando la intro de Tercero A, mientras el público esperaba con ganas la salida de la artista. Tras esta primera canción, llegó el turno de Señales de humo y 8 que 80, esta última perteneciente a su disco anterior Que entren en mi cabeza, coreada con fuerza por los asistentes.
Después de estos primeros temas, la artista ofreció su primer agradecimiento, confesando que se sentía “como el día de su boda”, a pesar de no haber vivido aún esa experiencia. A partir de ahí, el concierto continuó con Todo en su lugar, canción que da nombre al disco y que ha encontrado un hueco en TikTok, permitiéndole llegar a un nuevo público.
Me iría contigo fue otro de los momentos más celebrados de la noche, con un público entregado que no dejó de aplaudir, seguido de La vida es movimiento, tema que sirvió como antesala del bloque más íntimo del concierto.

Del movimiento al acústico
Para adentrarse en esta parte acústica, lo hizo con Cuerpo a cuerpo, quedándose sola en el escenario junto al pianista para interpretarla a piano y voz. En ese momento, el público iluminó la sala con las linternas de sus móviles, creando una atmósfera emotiva.
En esa misma línea, continuó con Pellízcame, manteniendo la cercanía y la conexión con el público. Tras ello, se sumaron las guitarras para dar paso a un formato más acústico en el que interpretó temas como Te veía por todas partes, Brillo o 10 km, generando un espacio de escucha íntima y cargado de sensibilidad.

La gran sorpresa del concierto
Un par de temas después, y tras un cambio de look, llegó la gran sorpresa de la noche: la primera vez que Mercedes Cañas llevaba colaboraciones a sus conciertos. El primer artista invitado fue Andrés Koi, junto a quien interpretó Brecha, una canción con mucho movimiento que evidenció la complicidad sobre el escenario.
La sorpresa continuó con una segunda colaboración, esta vez de la mano de Conchita, con quien interpretó Aguamarina. La fusión de sus voces aportó una nueva dimensión al tema, convirtiéndolo en uno de los momentos más especiales de la noche.

Cierre de gira en Madrid
Llegaron los bises, pero antes de ello Mercedes Cañas se tomó un momento para agradecer a sus amigos, a su familia, a BeeWeek por confiar en ella, a todo su equipo y, con especial énfasis, al público.
El concierto no podía terminar de otra forma que con algunos de los temas más esperados. Me perdono dio paso a Como diciembre a enero, uno de los más coreados por los asistentes. Como broche final, cerró con No quiero fluir, uno de los temas más escuchados de su último disco, poniendo el punto final a un concierto en Madrid que confirmó su conexión con el público y el gran momento que vive su carrera.


