Después de más de dos décadas de carrera, el almeriense se encuentra en plena primera gira de festivales
David Bisbal ha cambiado sus recintos habituales por el circuito de los grandes eventos musicales. Los escenarios que pisará este verano se convierten así en el reflejo de un año especialmente activo en su carrera. El cantante está ultimando el lanzamiento de su próximo álbum de estudio, preparando su debut como jurado de Operación Triunfo en Estados Unidos y protagonizando encuentros clave sobre el escenario.
La decisión del artista de integrarse en el circuito de festivales supone una novedad en una trayectoria en la que los conciertos en solitario habían sido la fórmula habitual. Hasta ahora, Bisbal solo había acudido a este tipo de eventos de forma puntual. En esta ocasión ha apostado por integrarse de lleno en algunos de los principales carteles del calendario nacional. Ejemplo de ello son el BigSound Festival, Mar Latino Fest, Porta Ferrada o Cooltural Fest.
Lejos de limitarse a trasladar su espectáculo de siempre, el repertorio se ha adaptado en cuanto a tiempos y público más variado. Entre los detalles de este nuevo directo ha destacado la recuperación de Wavin’ Flag, el tema que interpretó con motivo del Mundial de Sudáfrica de 2010 y que quedó asociado al imaginario futbolístico de aquel verano. Coincidiendo con la actual celebración de la Copa del Mundo, el cantante ha vuelto a incluir la canción en su último setlist.
El nuevo álbum de versiones
Mientras recorre la geografía nacional, el cantante trabaja en paralelo en el que será su próximo disco, Eternos, cuyo lanzamiento está programado para el próximo 2 de octubre. Se trata de un proyecto al que lleva meses dedicando buena parte de su tiempo y del que ya ha ofrecido algunos adelantos. El trabajo estará centrado en reinterpretar grandes canciones españolas desde su propia personalidad artística, planteándose como un proyecto personal y con una producción muy cuidada.
El primero en ver la luz en plataformas fue Vivir así es morir de amor. Una nueva lectura del éxito de Camilo Sesto con la que dejó entrever la dirección artística del álbum. A esa versión se han sumado durante estas semanas otras dos interpretaciones que todavía no han sido publicadas oficialmente y que se ha limitado a ofrecer en directo. Es el caso de Amor eterno, cuya custodia se comparte entre Juan Gabriel, su autor, y Rocío Dúrcal, que la inmortalizó con su voz, y Frente a frente, de Manuel Alejandro, dos clásicos de la música en español.
El salto a la televisión estadounidense
A esto se suma un nuevo reto profesional fuera de España. En los próximos meses, Bisbal debutará como miembro del jurado de la edición estadounidense de Operación Triunfo. Su incorporación tiene un significado especial, ya que el formato fue el punto de partida de su propia carrera en el año 2001. Ahora será él quien valore a los nuevos aspirantes. Se encargará así de seguir el proceso de una nueva generación de concursantes que buscan abrirse camino en la industria musical de Estados Unidos.
Más allá de sus propios conciertos y compromisos televisivos, la agenda reciente del almeriense también ha dejado espacio para la complicidad sobre el escenario. Una de sus apariciones más comentadas tuvo lugar hace un par de semanas en Sevilla, donde sorprendió al público en el concierto de Manuel Carrasco como artista invitado. Ambos interpretaron juntos uno de los temas del repertorio del cantante onubense, La reina del baile, reflejando la buena relación que mantienen desde hace años.


