Un milagro de la medicina moderna
La inmóvil y aterradora silueta de un buzo se descubre flotando en la profundidad del aislado Mar del Norte. Así arranca Sin Oxígeno de Alex Parkingson.
El fallo que casi le cuesta la vida
Chris Lemons es un buzo que el 12 de septiembre de 2011 fue presa de un error mortal. Cuando realizaba su rutinario trabajo; bajar a profundidades extremas del mar para completar sus quehaceres, las fuertes corrientes hicieron que el “cordón umbilical” (una agrupación de cables que proporciona luz, calor, comunicación y oxígeno) de Lemons se enredase y finalmente se rompiera.
Lemons quedó desamparado junto a su único compañero, David Yasuda. Rápidamente Yasuda avisó a Chris para que abriera el tanque de oxígeno de emergencia, ya que este proporciona 10 minutos de oxígeno, tiempo suficiente para que los dos buzos volviesen a la campana de buceo conectada al barco en la que esperaba su compañero Dunkan Allcock.
Una situación extraordinariamente extraña
Inmediatamente, un movimiento inesperado del oleaje hizo que el barco se desplace y con este su compañero, dejando a Lemons completamente solo, con solo 10 minutos de oxígeno en las solitarias y frías profundidades del mar. Al verse en esa situación, Lemons encendió una bengala y subió difícilmente a una plataforma de metal con la esperanza de que sus compañeros le vieran y salvaran. Pocos minutos después el buzo quedó sin oxígeno y por consecuencia, se encontraba inconsciente.
En cuestión de minutos, el equipo del barco consiguió localizarlo con un ROV (un vehículo submarino operado a distancia), se encontraron con la figura de Chris, sin vida, flotando en el fondo del lecho marino. A pesar de que el ROV no consiguió salvarlo, en el barco se decide volver a la posición inicial y desafiar a la violenta marea para poder recuperarlo. Ya en posición, Yasuda lo trae de vuelta a la campana y comienza la operación más compleja hasta la fecha: hacer que Chris Lemons vuelva a la vida.

Tras recibir RCP de Allcock, Lemons recuperó la consciencia y la vida, siendo protagonista de un caso que la ciencia no sabe explicar al 100%. Las hipótesis más apoyadas hablan que la mezcla del frío marino (- 4º), los gases de Heliox (oxígeno y helio) que había respirado antes de sumergirse y su estado físico, hicieron que su cuerpo pudiera aguantar unos minutos más sin oxígeno. A pesar de esto, su supervivencia se considera inexplicable.
Del fondo del mar a Hollywood
La historia de Chris Lemons conmovió al mundo. Poco después del accidente se hizo un documental y este año se lanzó Sin oxígeno, una película dirigida por Alex Parkinson (Black Adam), en la que Woody Harrelson interpreta a Dunkan Allcock, Simu Liu a David Yasuda y Finn Cole a Chris Lemons.
Sin oxígeno se queda lejos de ser un clásico documental, a pesar de tratarse de una historia real, el filme se mantiene fuerte en una línea de tensión desde el principio hasta el final declarándose así como una auténtica película de thriller que puede dejarte sin aliento.
Por no mencionar la gran atención al detalle que muestra Parkinson en la banda sonora y las maravillosas actuaciones de Harrelson, Liu y Cole, que juntas hacen que el terror y ansiedad sean completamente palpables y al mismo tiempo sea sencillo empatizar con los demás personajes.

Esta película es una historia que vale la pena plasmar en la gran pantalla e igualmente, es gran merecedora de ser vista en la butaca del cine.

