La actriz británica dará vida a la icónica arqueóloga en la nueva serie de Tomb Raider producida por Prime Video
Sophie Turner, conocida por su papel de Sansa Stark en Juego de Tronos, será la sucesora de Angelina Jolie y Alicia Vikander en la nueva serie de Tomb Raider. La producción cuenta con Phoebe Waller-Bridge como creadora y guionista, y busca actualizar al famoso personaje para una nueva generación sin perder la esencia que lo hizo famoso en los videojuegos y el cine.
El equipo
Detrás de la serie hay un equipo de profesionales. Phoebe Waller-Bridge, creadora de Fleabag y Killing Eve, será la guionista y productora principal. También estarán Chad Hodge como co-showrunner y Jonathan Van Tulleken, conocido por Shōgun, como director. Un equipo que combina experiencia en acción, drama y comedia. Además, Crystal Dynamics, los creadores originales de los videojuegos de Tomb Raider, participarán en la producción, asegurando que la serie mantenga la esencia de los juegos.

Qué esperar del rodaje
El rodaje comenzará en enero de 2026, con una producción internacional en varios países, con escenarios naturales, ruinas y paisajes exóticos, como en los juegos de Tomb Raider. Aún no hay una fecha de estreno confirmada, pero se espera que la serie llegue a Prime Video en 2027. La plataforma ha dejado claro que se trata de uno de sus proyectos más importantes y que la inversión será grande, por lo que ya hay mucha expectación.
Una nueva era para Lara Croft
Angelina Jolie, en las películas de 2001 y 2003, y Alicia Vikander, en la de 2017, ya dejaron su huella en el cine, y Turner sabe que al tomar el relevo de este personaje, las comparaciones llegarán sí o sí. Se hizo famosa por su papel de Sansa Stark en Juego de Tronos, donde demostró que puede con personajes fuertes y complejos. También trabajó en las películas de X-Men, lo que le dio experiencia en el cine de acción y escenas con efectos especiales.

A diferencia de las películas, la serie es una oportunidad de mostrar otra cara de Lara, más humana y cercana al público, no solo la heroína que enfrenta peligros, sino también sus dudas, emociones y decisiones difíciles. Turner afirmó que siente presión por interpretar un personaje tan famoso, pero que está encantada: “Es un personaje icónico, que significa muchísimo para mucha gente”.
La serie debe mezclar acción, aventura y misterio, mientras cuenta una historia que guste a los fans de siempre y a los nuevos espectadores. Turner y el equipo saben que tienen que respetar los videojuegos y a la vez dar una versión moderna.
Un icono que no pasa de moda
Desde que apareció en 1996, Lara Croft se ha convertido en un icono cultural. Fue la protagonista de uno de los videojuegos más influyentes de los 90 y desde entonces ha estado en películas, cómics y muchos otros productos. Nunca ha dejado de evolucionar y de reinventarse, manteniéndose relevante.
En una época donde adaptaciones como The Last of Us han demostrado que los videojuegos pueden funcionar muy bien en televisión, esta serie tiene la oportunidad de presentarla de nuevo a una generación que quizás la conoce más por referencias que por sus primeras aventuras.

La llegada de Sophie Turner como Lara Croft marca el inicio de una nueva etapa para la franquicia. Con un equipo creativo experimentado, escenarios espectaculares y un enfoque que combina acción con profundidad del personaje, la serie promete satisfacer a los fans de siempre y atraer a nuevos espectadores.

