Blackie Books relanza la obra maestra de Raymond Briggs, una novela gráfica que encapsula la angustia ciudadana ante la amenaza nuclear durante la Guerra Fría
Publicada en 1982, Cuando el viento sopla cuenta la historia de un entrañable matrimonio inglés que sigue las confusas indicaciones gubernamentales de seguridad ante un ataque nuclear de la URSS. El optimista James y la práctica Hilda recuerdan su infancia marcada por la Segunda Guerra Mundial y tratan de sobrevivir a la nueva contienda internacional con resignación.
Contexto de Guerra Fría en “Cuando el viento sopla”
El atroz y fulminante bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki no solo dio fin a la Segunda Guerra Mundial: inició una nueva era bélica en la que la destrucción total era posible. Durante la segunda mitad del siglo XX la probabilidad de que la escalada de tensión entre Estados Unidos y la URSS, ambas poseedoras de armamento nuclear, pudiera desembocar en una Tercera Guerra Mundial infinitamente más devastadora que las dos anteriores tenía a la población global en vilo.

Este temor e incertidumbre permeó la cultura literaria y audiovisual y fue el motivo por el que se popularizó el género de la ciencia ficción apocalíptica, con libros como Soy leyenda (Richard Matheson, 1954) y ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Philip K. Dick, 1968), o películas como Mad Max (George Miller, 1979), Testamento final (Lynne Littman, 1983) y Terminator (James Cameron, 1984).
Inspirado por la emisión del reportaje Si cae la bomba en el programa informativo vespertino Panorama, Raymond Briggs, reconocido ilustrador de libros infantiles, decidió diseñar su primera novela gráfica adulta. En ella, quiso resaltar la infructuosa misión de las autoridades de difundir mensajes de calma a los ciudadanos mediante la contradictoria campaña propagandística Proteger y servir y se propuso mostrar las verdaderas consecuencias del juego de advertencias que se traían entre manos los países representantes del capitalismo y el comunismo.
Alegato antibelicista
En palabras de Paco Roca, escritor del prólogo de esta edición, este libro es un “raro y delicado diamante”. A diferencia de las obras anteriormente mencionadas en las que la acción destacaba, Cuando el viento sopla no muestra a personajes heroicos en situaciones extremas, sino a dos tiernos ancianos que creen fielmente en un gobierno que los miente con panfletos tranquilizadores para mantener la situación bajo control.
Lo más inquietante de la historia es que James y Hilda aceptan que el estado natural de las naciones sea estar constantemente enfrentadas, obviando el impacto que acarrean sus disputas políticas e ideológicas en la calidad de vida de sus ciudadanos. Los personajes reciben la noticia de que una bomba atómica se acerca con total normalidad, rememoran su infancia transcurrida durante la Segunda Guerra Mundial con nostalgia en vez de con indignación y no reparan en la ineficacia de las autoridades para auxiliarlos ni en la letalidad de las nuevas armas mientras la exposición a la radiación debilita progresivamente la salud.

Preservando el característico estilo de sus famosas obras Papá Noel (1973) y El muñeco de nieve (1978), Briggs nos brinda una reflexión deliciosamente ilustrada sobre la manipulación de las víctimas de los conflictos bélicos que no deja a ningún lector indiferente. En un momento en el que desgraciadamente proliferan las contiendas, Blackie Books recuerda esta joya traducida por Rosa Montero y comentada por Paco Roca y Daniel Lopez Valle, que además incluye una entrevista al autor realizada en 2002. Esta edición estará a la venta el 14 de febrero.
Sobre el autor

Raymond Briggs (1934-2022) fue un aclamado ilustrador inglés. Comenzó su trayectoria de dibujante en el campo de la publicidad pero pronto lo abandonó para dedicarse a la escritura de libros infantiles. Ganador de la Medalla Kate Greenaway en 1966 por The Mother Goose Treasury, se consagró con El muñeco de nieve (1978). Otros títulos suyos son Papá Noel (1973), Ethel y Ernest (1998), Ug (2001) o Time for lights out (2019). Su obra se ha adaptado a largometrajes, animación para televisión y obras de teatro.


