Altamarea rescata la primera obra firmada por Cesare Pavese
En 1936, el influyente autor piamontés irrumpió en la lírica italiana con su primer poemario, Trabajar cansa, una obra cuyo dolor existencial, vulnerabilidad y documentación social siguen tocando al lector noventa años después.
«Perdono a todos y pido perdón a todos. ¿De acuerdo? No chismorreéis demasiado», rezaba la nota con la que Cesare Pavese se despidió el 26 de agosto de 1950, dejando atrás una de las obras más laureadas de la literatura contemporánea. Nacido en 1908 en Santo Stefano Belbo, una pequeña localidad de la región del Piamonte italiano, su corta vida estuvo caracterizada por una prolífica actividad literaria y una marcada fragilidad emocional.
Su familia se trasladó poco tiempo después de su nacimiento a la ciudad de Turín, donde ejercería su posterior carrera profesional. Durante su adolescencia, estudió en el célebre instituto Massimo d’Azeglio, célebre por los círculos estudiantiles organizados por el profesor Augusto Monti. En estas reuniones, descubrió su vocación por la literatura y coincidió con futuros intelectuales como Norberto Bobbio, Leone Gitzburg o Guilio Einaudi, con los que mantendría una cercana relación en su vida adulta.
Tras licenciarse en Filología Inglesa en la Universidad de Turín y ejercer como traductor y editor en la casa editorial fundada por su amigo Einaudi, despuntó con 28 años en el panorama literario de la mano del poemario que renueva Altamarea, una obra multifacética que augura la marca que dejaría en la cultura italiana del siglo XX.
Una obra reformadora y comprometida
Pavese emergió en la lírica como un anticonformista que, con sus innovadores poemas narrativos y antirretóricos, desafió a la predominante corriente del hermetismo italiano de la década de los años 20 y 30, oscura y elitista. Dentro de los largos versos de su destacado exordio, predominan temáticas como la necesidad de emigrar de los campesinos italianos para encontrar oportunidades fuera del país, la dicotomía de la vida de campo con la bulliciosa y libertina ciudad, o las múltiples decepciones amorosas que sufrió el escritor a lo largo de su vida.
A lo largo de la obra desfilan campesinos, obreros, prostitutas, vagabundos o borrachos, protagonistas que ejemplifican la falta de rumbo de la sociedad e ilustran su melancolía y desencanto. Así, a través de los diferentes capítulos en los que se divide el poemario, Antepasados, Después, Ciudad en el campo, Maternidad y Paternidad, se alternan historias de familiares que vuelven a sus pequeños pueblos natales después de haberse recorrido el mundo en busca de oportunidades (Los mares del sur), recuerdos de los inicios en la calle de trabajadoras sexuales (La ramera campesina), o alusiones al amor no correspondido del autor con la militante antifascista Tina Pizzardo (El encuentro).
«Pero cuando le digo
que es de los afortunados que han visto la aurora
sobre las islas más hermosas de la tierra,
sonríe al recordar y responde que salía
el sol cuando la jornada ya era vieja para ellos»
– Los mares del sur
Con el lenguaje evocador de Pavese, rico en referencias a los elementos de la naturaleza, aparecen también reflexiones de la propia condición humana, sus deseos de escapar de la soledad y su combatividad ante el fascismo. Ejemplo de esto último son los versos que giran en torno a presidiarios (Leña verde, Habla el preso político), al haber sido escritos durante los meses que Pavese pasó exiliado en un pequeño pueblo de la región de Calabria como condena del régimen por haber sido descubierto con cartas que contenían mensajes disidentes.
Trabajar cansa en el siglo XXI
Leer Trabajar cansa es adentrarse en la intrahistoria de los personajes que la sociedad trata de ocultar y descubrir la inmensa sensibilidad de una personalidad atormentada. Es dar con la perfecta introducción del mundo del autor, una primera aproximación a tópicos y escenas que desarrollaría en las posteriores novelas Diálogos a Leuco, El diablo en las colinas o la ganadora del prestigioso premio Strega, El bello verano. Pero sobre todo es sumergirse en un compendio con historias llenas de humanidad, lucidez y sinceridad, que casi un siglo después de su primera publicación sigue siendo tan certeras como imprescindibles.


