La cantante madrileña finalizó este viernes su gira Motel Tour con un concierto en el Barrio del Pilar de Madrid durante sus fiestas
La noche del viernes 10 de octubre, Paula Koops puso el broche final a su aclamado Motel Tour de una forma muy especial: actuando en las fiestas de su barrio natal, el Barrio del Pilar. La cantante compartió la noticia con sus seguidores a través de Instagram Stories, mostrando la enorme ilusión que le hacía participar en unas celebraciones a las que acudía de niña junto a su familia. Poder subirse esta vez al escenario, confesó, fue una experiencia profundamente emotiva.
Tal como había anunciado en sus redes sociales, la artista ofreció un concierto espectacular con un setlist muy similar al del cierre de gira en La Riviera (Madrid), celebrado el pasado junio.
El de Paula fue el segundo concierto de la noche, y no pudo arrancar de mejor forma que con B.O.B.O, uno de sus singles más conocidos, justo a continuación llegaban Superestrella y su colaboración con Noan, Odio que te quiero. Tras un par de canciones muy cañeras, llegó el tan esperado Los chicos no lloran, una canción muy querida por sus fans, y que no ha dado tanto la cara en este tour, al igual que la menos conocida Ah Ah, la cual también se pudo disfrutar en esta ocasión.
Emociones a flor de piel
En los conciertos de Paula es imposible no emocionarse. Como era de esperar, tras un rato saltando, bailando y coreando a pleno pulmón sus canciones, llegó —acompañado de un cambio de look— el momento más emotivo de la noche. Fue entonces cuando la cantante se sinceró con el público, admitiendo que, aunque Motel había sido una etapa muy bonita, también había tenido momentos duros en los que llegó a dudar de sí misma.
Tras un breve discurso que hizo que a más de uno se le escaparan las lágrimas, comenzaron a sonar los acordes de Lo nuestro. Tal y como hizo en La Riviera, Paula regaló al público aquel verso de la versión original que nunca vio la luz. Poco después, y como no podía faltar, llegó Suficientemente guapa, una canción con la que tanto sus fans como quienes la escuchaban por primera vez no pudieron evitar emocionarse.
Tampoco podía faltar esa canción que Paula recuerda siempre con especial cariño, y es que, aunque cada concierto sea único y marque un nuevo paso en su carrera, la artista no puede evitar pensar en todo lo que la ha llevado hasta esos escenarios. Por eso, Magia en Caos se convierte en uno de los momentos más especiales de sus shows.

Final de Motel Tour
Y aunque la noche no podía ir mejor, todo tiene un final. Como era de esperar, Paula no podía marcharse sin cantar la que, como ha admitido en varias ocasiones, es su canción favorita del álbum. Ni regalao siempre será una de las más especiales para ella, pero, sobre todo, una de las más disfrutadas por sus fans.
Estando tan cerca de una de las paradas de la línea 7 del metro de Madrid, no podía faltar la canción que llevó a Paula a la fama y que hace referencia precisamente a esa línea. Por ello, y tras interpretar Novio del año —otra que, por supuesto, no podía faltar—, llegó Línea 7, que, dada la situación, los fans disfrutaron aún más.
El concierto puso fin a una etapa muy especial. Motel Tour ha significado mucho tanto para Paula como para sus fans, marcando un antes y un después en su carrera. Ahora, la artista se prepara para seguir compartiendo nueva música y comenzar una nueva aventura en la industria.

