Casi 10.000 asistentes en el Parc Els Emprius, en Salou, disfrutaron de artistas como Adrian Mills, Cloudy o Buenri en el primer festival organizado por el colectivo 240 km/h
Pensar hacia el futuro conlleva siempre no dejar de pensar en el pasado. Entre las miradas cómplices de Cristian Toscano, Javier Navarro y el conocido bajo el nombre de DJ Adrián Mills sobresalía el sentimiento de orgullo. Los creadores del colectivo de música electrónica 240 km/h no podían evitar mostrar esa simple sonrisa vacilona al frente de 8000 personas en el Parc Els Emprius, en Salou, este pasado 29 de agosto. De realizar raves ilegales en Karlsruhe, en Alemania, a alcanzar el logro de darle a sus ravers, ya en España, el primer festival de su historia.
240 km/h, marca con sonido vanguardista que abarca estilos como el bounce, el groove o incluso la makina, siempre ha defendido la música electrónica como un tempus fugit. El crecimiento, el trabajo y el talento pero acompañados de ese sentimiento de compadreo y complicidad. Un caos armónico del que todos quieren formar parte, logrando así el secreto de su éxito: el concepto auténtico de familia.
Un cartel de garantías
Siguiendo una línea argumental presentada en algún otro evento de 240 km/h, el horario de los artistas fue secreto, de forma que los asistentes primaban el festival y no los nombres del cartel para entrar al recinto. Fue Nita Key la encargada de abrir el evento, con ritmos más pausados. Después, fue Inés Isla la que realizó una transición brillante entre estilos para ir metiendo velocidad con un buen groove pero sin tampoco opacar a lo que iba a venir después. Aunque Wilderich iba a acompañar a Human Error en el siguiente set, el primero tuvo problemas con el vuelo y no pudo llegar a tiempo. Sonaron, igualmente, los primeros acordes de hard bounce en el escenario principal.
El sol fue salvaje, pero no impidió que muchos asistentes comenzaran a sacar sus mejores pasos de baile. Mientras la música sonaba, el agua chorreaba a los asistentes a través de disparadores en periodos entre 15 y 30 minutos para refrescar el ambiente. Fue el turno entonces del primer B2B, el formado por Dvaid y Zwilling, que continuaron la estela de sonido, con actuación en directo incluida por parte de Sexi, que presentó su tema GTA aunque sin Wilderich. Las encargadas de dar un nuevo giro musical y de revoluciones fueron el dúo Serafina-Fumi, que con el mejor hard groove realizaron un set único.
La fotografía del evento
La primera gran sorpresa se desveló cuando llegó el momento de pinchar para Adrian Mills. Fue presentado por el gran John Bekaesh, host español de alta popularidad que ya ha participado presentando a raperos en la FMS y boxeadores en Las Veladas de Ibai Llanos. El set de uno de los líderes de 240 km/h fue, como siempre, impredecible. A medida que pasaban los minutos, el propio Adrián gozaba cada vez más de mayor ilusión, y mayor motivación, y cuando alguien como Adrian Mills explota sus capacidades al máximo es cuando surge un cóctel de este tipo. Se sumaron los cantantes Pablo185 y D Palermo para darle vida al asunto, y fue entonces cuando llegó la fotografía del evento. Dos generaciones disfrutando de la música, abrazados, representando ese concepto de familia. Era Adrian Mills y el abuelo de una amiga. El momento fue capturado por este medio.

Ya era prácticamente de noche, y en medio de ese espectacular atardecer, emergía Cloudy con la mejor de las energías. Un set ecléctico de bounce, hard techno y un final abrasivo de schranz para hipnotizar a los presentes. Asumir el cierre era asumir el momento de la makina, en un set a dos entre la leyenda Buenri y el emergente Amygdala. La locura total se apoderó del festival en una última hora y media de desenfreno absoluto.

La estructura del recinto: un espejo de lo mejor de una feria
El recinto estuvo representado a semejanza de una feria. El objetivo era fluir y pasárselo bien, y entre todo ello, hacerlo sin gastar más dinero, con atracciones como coches de choque, dos escenarios en contenedores, inflables con piscina o incluso canchas de fútbol y baloncesto. A través de un sistema de fichas, cada vez que participabas en una de las atracciones disponibles tenías la posibilidad de ganar premios en la carpa de merchandising, y hacer del festival una experiencia diferente.
El mayor inconveniente para muchos de los asistentes fue la falta de refugios climáticos y recursos prácticos para sobrevivir del calor infernal que azuzó durante más de 6 horas desde la apertura del festival. «Deberían haber ampliado el toldo que salía del stage hacia la pista», «Muy pocas fuentes de agua, y por tanto, mucha cola de gente para ir a por ella» o «Pocos ventiladores grandes para el calor que hacía y para bailar» son algunas de las declaraciones que han dejado a este medio algunos asistentes.
El after oficial en Cambriils
«El after son los amigos que hacemos por el camino». Con esa premisa narrada a este medio por uno de los integrantes de 240 km/h se llegaba al after oficial en Cambriils, realizado en El Retiro de Oasis Club, al aire libre y con lleno absoluto. ArceX, GIO, Ana Sclifos y Annie rellenaron de energías a los allí presentes. No obstante, Wilderich hizo del set de Annie una gran oportunidad para redimirse, pudiendo así pinchar lo que no había podido en el festival. El colapso de los autobuses oficiales y las enormes colas de acceso a la fiesta, dos puntos a mejorar.
A pesar de todo, la nota final del festival para la organización es un aprobado alto, firmando un buen debut en un área complicada como la de los festivales. Tanto es así que muchos asistentes ya especulan con cuándo será la próxima edición y quién vendrá, aunque el tiempo nos dará la respuesta final.


