Un monólogo teatral protagonizado por Lolita Flores
Luis Luque ha revisado La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca, y ha explorado sobre la criada, Poncia. Una nueva perspectiva sobre quién fue, cómo vio la vida y sobre lo qué reflexionó tras la muerte de Adela.
Fantasmas, recuerdos y sombras
Esta obra, que se representa en el Teatro Bellas Artes, lleva desde el 26 de noviembre de 2025, y estará hasta el 15 de febrero de 2026. Con una duración aproximada de 70 minutos, el monólogo escrito y dirigido por Luis Luque, explora la voz femenina en un contexto de opresión.

Poncia habla con fantasmas, explora sus recuerdos y baila entre sus sombras. En este texto se reflexiona sobre el suicidio, se habla de la libertad y la culpa, del sexo y la educación. Con el personaje de Poncia, se explora cómo vivió el deseo, cómo sufrió las imposiciones de su entorno, qué es lo que le tocó y qué es lo que se le permitió.
La voz femenina en un contexto de opresión
Todo parte de la obra original de Federico García Lorca. Luis Luque lo que hace es una revisión del personaje de la criada, Poncia. Explorando así todo lo que ocurrió en la casa de la obra original.

Con todo esto, encontró un complejo personaje que se vio envuelto en una dinámica de poder y opresión con todo su entorno. Por eso, este monólogo es una reflexión sobre la libertad y la voz femenina en un contexto social opresor.
«Los personajes de las criadas encierran un enigma interesante: son testigos de los avatares de sus dueños y amos, conocen la verdad del interior de las casas y poseen la filosofía oculta de las clases populares.» – Luis Luque
Es magia y es historia
Es imposible no hablar de magia al hablar de la puesta en escena de este monólogo. A parte de una Lolita tremenda, con una energía y sensibilidad que funcionan perfectas con el personaje de Poncia, el resto del equipo ha traído magia al escenario.
El diseño del espacio escénico con Mónica Boromello y el diseño de iluminación con Paco Ariza, demuestran lo importante que es conseguir que todos los elementos que están en el escenario, jueguen en equipo. Era difícil no sentirte cautivado por los perfectamente pautados movimientos que ocurrían en escena.

Además, con una composición de música original creada por Luis Miguel Cobo y un diseño de vestuario hecho por Almudena Rodríguez Huertas, que terminan de darle el broche perfecto a esta obra. Consiguiendo ensalzar cada movimiento y cada emoción, atrapando al espectador entre los recuerdos y los miedos de Poncia.
Sin duda, es una de las obras que no hay que perderse de este 2026. Un monólogo teatral protagonizado por Lolita Flores que consigue que todos los espectadores, en cuanto baja el telón, se levanten a aplaudir efusivamente. De nuevo, la magia del espectáculo.

