Rafa Nadal se despide en los octavos de final del Mutua Madrid Open 2024
La Manolo Santana respiraba nervios y emoción en la noche de ayer ante un Rafa Nadal de lo más histórico. El tenista mallorquín demuestra, una vez más, su capacidad de resistencia, esta vez, frente al checo Jiri Lehecka.
Si bien el juego de Rafa no ha sido muy brillante, por momentos, nos ha recordado al gran tenista que nos ha demostrado ser durante todos estos años. En sus partidos hemos podido apreciar que su estado físico no ha estado al 100% y esto lo ha tenido que sustituir con inteligencia, cualidad que siempre le ha caracterizado. Ha tenido que acoplar los golpes, cambiar estrategia… todo para suplir esa fortaleza física de la que siempre ha hecho gala y que ahora le ha dejado de la mano.
El tiempo no perdona, ni siquiera a Rafa, el mejor tenista español de todos los tiempos, pero da gusto verle sobre la arcilla. Su inteligencia, su raza, su competitividad, le hacen único. Sus partidos siguen siendo vibrantes, intensos, pone el corazón en cada golpe, en cada carrera. La pista central del Mutua Madrid Open, la Manolo Santana, ha seguido llenándose para ver los partidos del tenista de Manacor.

Lo que parecía imposible hace unas semanas, el cinco veces campeón de este torneo Mutua Open, lo ha vuelto a conseguir. Tras más de tres horas de partido, venció al argentino Pedro Cachín por 6-1, 6-7(5) y 6-3.
En la ronda anterior, venía de ganar a Álex de Miñaur, rival que recientemente le había eliminado en el torneo Conde de Godó de Barcelona, última participación de Rafa en un torneo ATP.
Jiri Lehecka, tenista de 22 años y clasificado en el puesto 31 del ranking de la ATP, acabó con la participación de Rafa en el que, como él mismo confirmó, ha sido su último torneo en Madrid.
Al finalizar el partido de anoche, Rafa recibió el homenaje, más que merecido, de todo el público de Madrid, representando el sentir de todos los aficionados al tenis y al deporte en general. Porque Rafa no sólo es un gran tenista, sino que representa los valores de un gran deportista.
🧡🧡🧡 G R A C I A S, R A F A 🧡🧡🧡 @RafaelNadal | #MMOPEN pic.twitter.com/6Rfxs5nMsY
— #MMOPEN (@MutuaMadridOpen) April 30, 2024
Echaremos de menos esos domingos en los que el tenista mallorquín nos ha acompañado durante más de los últimos veinte años, disputando numerosas finales de los torneos donde ha participado.
Sus jóvenes rivales sienten admiración por él, como quedó demostrado en lo que podríamos considerar la anécdota del torneo. Pedro Cachín, joven tenista argentino, le procesó admiración, le agradeció lo que el mismo calificó como “un sueño hecho realidad”. Le le pidió la camiseta que el tenista mallorquín le entregó al finalizar el encuentro.
Pedro Cachin shares a photo of the shirt Rafa Nadal gave him after their match in Madrid.
“Thank you Rafael Nadal, it was a dream.”
The armor of one of tennis’ greatest heroes. 🥹 pic.twitter.com/3TGxsViZnc
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) April 29, 2024
El partido de octavos de final que disputó Rafa esta pasada noche, en lo que para el tenista fue su cuarta ronda en este torneo, se presentaba como otra posibilidad para seguir cogiendo ritmo de competición y seguir teniendo horas en pista de cara a su principal objetivo, poder participar en los siguientes torneos en tierra, sobre todo el de Roland Garros.
La participación del tenista en este torneo parisino, puede que estemos ante la última, es el deseo de Nadal para poder despedirse sobre la pista del que podemos definir como “su torneo”. Catorce veces son las que Rafa ha conseguido levantar al cielo de París la copa de los Mosqueteros. Este torneo se antoja muy especial para el tenista de Manacor y es seguro que estará deseando poder participar en el mismo.
Otro acontecimiento que seguro Rafa tiene marcado en el calendario, son los próximos Juegos Olímpicos de este próximo verano en Paris. Podría ser la última participación del tenista en una cita Olímpica, algo que seguro le haría mucha ilusión.
Ayer no fue el adiós definitivo, quizás nos sirva para irnos acostumbrando a dejar de ver, sentir, emocionarnos y disfrutar del que para todos ha sido el mejor tenista español de todos los tiempos. Cuando llegue el día del adiós definitivo, y sintamos la tristeza por no volverle a ver sobre una pista, nos tocará gritar una última vez: «¡Vamos Rafa!».


