La tercera semana de semifinales deja actuaciones con un nivel muy alto
Cada vez más cerca del final, el programa líder de los sábados continúa siendo un programa de show y espectáculo con las actuaciones de los semifinalistas que vienen a darlo todo para conseguir una plaza para la final.
La noche de ayer arrancó con una actuación sorpresa por parte del grupo “School of musical”, que venía a presentar su musical que está siendo una revelación, ya que es el único musical donde gran parte de sus integrantes están compuestos por niños.
Como siempre, al finalizar las actuaciones el público debe votar a sus favoritos de los cuales cuatro de ellos contarán con la posibilidad de tener una plaza para la final. En esta ocasión, los elegidos fueron: el grupo de baile “Lil Kids”, “Space Elements”, Francesca y Paola León.
De estos cuatro, la actuación más votada fue la de Paola León con su versión del «Lago de los cisnes», gracias su suspensión capilar y sus acrobacias aéreas dejó tanto al jurado como al público hipnotizado logrando de esta manera una plaza para la gran final.
El siguiente semifinalista en pasar a la final dependía de la votación del jurado, en base a los que salieron más votados por parte del público. Por primera vez en esta edición, hubo empate entre dos semifinalistas, entre “Lil Kids” y “Space Elements”. Ambos con dos votos, tendrían que esperar quién de los dos tenía más votos por parte del público como método de desempate. Finalmente, acabó llevándose el billete a la final el grupo gallego “Lil Kids”.
Los pequeños venían con la idea de transmitir un mensaje mientras bailan, su sentimiento a Galicia. Su actuación constaba de partes de la cultura gallega enlazados con la armonía de un grupo muy unido. Al terminar, Paula propuso el pase de oro y fue seguida por Flo y Risto, pero Edurne, la única que faltaba, no lo vio suficiente para poder darle al botón dorado.
A pesar de no haber logrado llegar a la final, Francesca, el pase de oro de Paula Echevarría en las audiciones, realizó una actuación ejemplar mostrando esa personalidad de luchadora y de superación que acabó llevándose la ovación de todo el teatro.
Desde los fogones hasta la final
Laura Silverstone trabajaba en un restaurante con una estrella Michelin, pero decidió dejar aquello que no la representaba y empezó a emprender su camino como cantautora. Tras una audición muy buena, llegaba a las semifinales para poder superarse y así lo hizo. Su voz combinada con el uso de varios instrumentos como la guitarra o la armónica hicieron que Risto nada más terminar el número y sin valorar previamente, propusiera al resto del jurado el pase de oro. En esta ocasión, sus compañeros decidieron seguirle y le dieron el pase a Laura que volverá para la final reafirmándose como una artista personal y con un sello propio.


