Prime Video nos trae las nuevas aventuras de nuestro Spider-Man bicolor favorito
Ben Reilly es un detective muy normal que ha conseguido resolver varios casos fácilmente, pero este es diferente. Es tal el esfuerzo que tiene que poner para resolver este último caso que se verá obligado a convertirse en La araña, un superhéroe neoyorquino del que Ben ya se había olvidado.
Sombras oscuras y contraste marcado
La nueva serie sobre el arácnido llegará el 27 de mayo a Prime Video, perfecta para que hagas un maratón. Pero este Spider-Man está muy lejos del hombre araña que ya conocemos interpretado por el popular Tom Holland.
En primer lugar, esta nueva serie está protagonizada por el mismísimo Nicolas Cage. Este da vida a La araña, un superhéroe que no es un Spider-Man más, es una versión del superhéroe que avistamos en Spider-Man: Into the Spider Verse.
Este personaje se mantiene muy alejado de Peter Parker, aka, el amigo y vecino con el que ya estamos muy familiarizados, así que diciéndolo de otra manera, este Spider-Man no parece ser canon.

Es tal la diferencia entre personajes que el mismo Cage recomendó grabar la serie en color y posteriormente editarla en blanco y negro para después sacar las dos ediciones. Su principal razón era acercar a los jóvenes al clásico cine estadounidense defendiendo que, como ellos han crecido con color en sus series y películas, esta versión sería difícil de seguir. El actor desea que se vea en el siguiente orden: primero en color y posteriormente (si te quedas con ganas) se eche un vistazo en bicolor y así se pueda entrar de una forma más orgánica al cine clásico de los años 40 y 60 de Estados Unidos. Al fin y al cabo, Spider-Noir tiene claras referencias a muchas de estas películas.
Nicolas Cage es un Spider-Man… peculiar
Cuando supe que Nicolas Cage iba a interpretar a Spider-Noir, pensé que era mejor ir con pies de plomo. Nunca he tenido nada en contra del actor, pero es cierto que últimamente había interpretado a personajes que dejaban mucho que desear en películas cutres o cuestionables. Sin embargo, aunque en la primera impresión de Ben Reilly, Cage se hace raro de ver, la sensación dura poco y ocupa más en nuestra mente la problemática que inunda a Reilly.
Veinte minutos después ya se ha normalizado la rara sensación que dejó la elección del director de casting y es fácil centrarse en una historia que hace todo lo posible en recordarte a las películas clásicas de detectives.

En mi opinión, ver Spider-Noir es entretenido y huele a añejo, pero no a viejo. Si pudiese poner alguna traba, diría que la versión a color peca de innecesaria e inevitablemente de ordinaria, es decir, ver la misma situación en color da una sensación de bajo presupuesto, y aunque eso puede ser así o no (no lo sé), quizá lo ideal habría sido confiar un poco más en el público y evitar que de ese modo haya una versión a la que se le ven las costuras (color) y así haya solo una de alta gama (blanco y negro).


