¿Alguna vez te has puesto una prenda y has sentido que te apagaba por completo, mientras que otra, sin saber por qué, te hace lucir radiante? No es magia, es colorimetría
En el universo de la moda, las tendencias van y vienen, pero conocer tu paleta de colores personal es la inversión definitiva para tu estilo. El secreto no está en el color de tu piel, sino en tu subtono. A continuación, te enseñamos a identificar el tuyo y a dominar el círculo cromático a tu favor para sacarte el máximo partido.
Cómo identificar tu subtono de piel: el test definitivo
Aunque el tono de tu piel cambia con la exposición al sol, el subtono es la pigmentación profunda de la dermis y permanece invariable toda la vida.Para descubrir cuál es el tuyo, solo necesitas poner a prueba estas sencillas comprobaciones prácticas.
La prueba de las venas
Observa la cara interna de tu muñeca bajo luz natural. Si tus venas se ven verdosas u oliváceas, tu subtono es cálido. Por el contrario, si lucen claramente azuladas o violáceas, tu subtono es frío. Si no logras definirlas porque se mezclan ambos tonos, perteneces a la categoría neutra.
El test del joyero
¿Te sienta mejor el oro (cálido) o la plata (frío)? Si el oro ilumina tu piel y disimula imperfecciones, tu aura es cálida. Mientras que si la plata te aporta luz instantánea y el oro se ve recargado, eres de subtono frío. Si ambos metales te favorecen por igual, eres neutra.
La respuesta solar
Piensa en tus primeras exposiciones al sol del verano. Si te bronceas con facilidad adquiriendo un tono dorado o canela sin apenas quemarte, tu piel es cálida. Si te quemas rápido, te pones roja como un tomate y te cuesta horrores coger color, tu piel es fría.
La guía de colores según tu subtono
Una vez identificado el subtono de tu piel, el siguiente paso es conocer qué colores te favorecen más. Aquí te dejamos una breve guía para que empieces a dominar la colorimetría a tu favor:
Subtonos cálidos
Si tu piel pertenece a la gama cálida, caracterizada por un aura dorada o melocotón, los pigmentos terrosos serán tus mejores aliados. Para lograr un rostro luminoso y lleno de vida, prioriza prendas en tonos mostaza, terracota, verde oliva o rojo anaranjado. Por el contrario, procura mantener alejados de tu rostro los azules eléctricos o los grises pálidos, ya que estos pigmentos fríos suelen restar vitalidad y apagar la tez.
Subtonos fríos (aura rosada, azulada o porcelana)
Para pieles frías con matices rosados o porcelana, la clave está en buscar la pureza y el contraste. Tu paleta ideal abarca desde la sofisticación del azul marino y el verde esmeralda hasta el impacto visual del fucsia y el borgoña, además de los tonos morados, el gris y el blanco puro.
Como norma general, la clave para las pieles frías está en alejarse de cualquier tono que contenga una base cálida, anaranjada o dorada. Por lo que deberás evitar colores como el naranja calabaza, el verde caqui, el mostaza o el marrón terracota.
Gama neutra (la versatilidad total)
Si tu subtono es neutro tienes la suerte de llevarte bien con casi toda la paleta, pero los tonos medios (polvorientos o saturados) como rosa empolvado, verde menta, beige o azul petróleo te harán resaltar aún más.
Un último consejo: Si, por ejemplo, tu color favorito es el naranja, pero eres de subtono frío, no lo destierres de tu vida. Simplemente úsalo en pantalones, faldas, zapatos o bolsos; es decir, lejos de la cara, para que no interfiera con la luz natural de tu rostro.¡Atrévete a experimentar y deja que el color hable por ti esta temporada!


