Hay conciertos que marcan y el de anoche fue uno de ellos. L’Haine volvió a dejar su sello en La Riviera con una puesta en escena al más puro arte callejero: un mix de graffitis que iban pasando como si fueran páginas arrancadas de un fanzine underground. Con Norman Bate$ marcando el ritmo, la portada de Concreto aparecía con el grito de L’Haine de «¡Madrid!» y toda sala enloqueció.

En la segunda parada de su tour Concreto por España, el riojano no defraudó. Y sí, aunque parezca raro, todo empezó a su hora. La noche arrancó fuerte con Kim donde su voz se camuflaba con la del público de principio a fin. Antes de lanzarse con 130 Freestyle L’Haine nos avisó: «Esta noche es para celebrar al máximo», recordando sus primeros discos Patagonia (2021) y De la forma en que yo quiero (2023).

Por si había dudas, no, L’Haine no estuvo solo. La primera en salir fue Juicy Bae para cantar 7 vidas y Colores. El público no tardó en responder. Todos y cada uno de los que estaban en la sala soltaban cada barra como si fueran propias. Luego vinieron temas como Lebron en Cleveland y las colaboraciones no se hicieron esperar. Para quienes no pudieron estar en el bolo de Claudio Montana, al menos pudieron escuchar Giovanni de Luca con un L’Haine que estaba firmando una noche para recordar.

Quienes estuvimos ayer fuimos testigos de escuchar en directo De la forma en que yo quiero por última vez. L’Haine lo anunció y toda la sala se rindió cantando a capella y con la piel de gallina.
Nadie esperaba lo que vino después: Bon Calso se unió y juntos trajeron la Calma a la sala madrileña. No hicieron falta adelantos o exclusivas, el artista riojano ha vuelto a demostrar su talento y versatilidad. Más tarde Ganges apareció al piano para regalarnos una escena de película: Una versión íntima de Nuréyev y Connie Nikas con Natalia Lacunza.

Después el ritmo volvió a acelerarse con Laberinto de pasiones y con Comodines quedó tatuado que como L’Haine no hay dos iguales. Móviles en alto, sí, pero no por postureo sino para inmortalizar el momento en que La Riviera se convirtió en una marea humana moviéndose de un lado a otro al tempo de Cangrejo. La sala ya estaba al rojo y mrvk no se lo iba a perder. La L y la M pisaron fuerte con su Hot! desatando el primer pogo de la noche.
Para los más nostálgicos, L’Haine rescató Síntomas Diego900, antes de que Natalia Lacunza se uniera al dúo para romperla con Baby Jose.

Tras un par de pogos con Marlo y Cangrejos, en un abrir y cerrar de ojos la fiesta se acababa. L’Haine se despedía de La Riviera poniendo el cierre con CDC. El público pedía «otra más», pero esa noche no habría más barras.
Quienes pisaron ayer La Riviera no dejaron de saltar y cantar hasta las 22:15 de la noche que terminó el concierto. Una noche que terminó de la forma en que él quiere, a su estilo más Concreto y puro que existe.


